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Suplementar con yodo

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Cuando una mujer se queda embarazada su agenda se llena de citas médicas: matrona, ginecólogo, análisis, ecografías, curva de glucosa, revisiones, preparación al parto, suelo pélvico, etc. Cuando nace el bebé tras el caos inicial de burocracia: registro civil, seguridad social, tesorería, hacienda, baja en la empresa… los tiempos de los nuevos papis, normalmente de la mamá, se llenan de visitas médicas pero esta vez para el bebé: prueba del talón, revisión de los 15 días, revisión del mes, de los dos meses, vacunas, revisión de los tres meses… y un largo etcétera. Casi siempre entre medias hay una revisión postparto, la de la “cuarentena” en la que con un poco de suerte te dicen si quieres tomar pastillas o ponerte un DIU, y a veces ni te miran. Poco más. Si la mamá está teniendo dificultades con la lactancia, en general lo que se encuentra es con médicos, matronas, enfermeros que le alientan a dar biberones en lugar de ver cuál es el verdadero problema y ponerle remedio. Y...

Mesas electorales... y lactancia

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Carlos González escribió en su día a una mamá preocupada por la no exención de la mesa electoral lo siguiente: Apreciada amiga:               Le escribo en relación con la consulta que nos hizo por teléfono.         Plantea usted que ha sido designada para una mesa electoral, y que la Junta Electoral ha denegado su solicitud de exención, en que usted alegaba que tiene un niño de 9 meses, que toma el pecho, y otro de 2 años. Ello a pesar de que oralmente le habían informado de que las solicitudes de exención por lactancia materna siempre son aceptadas, por lo cual usted sospecha que la Junta ha considerado que 9 meses es una edad demasiado avanzada para dar el pecho.          Me sorprende, en primer lugar, que la Junta Electoral establezca distinciones entre las madres que amamantan y las que dan el biberón. La separación prolongada entre madre e hijo puede ser muy dolorosa ...

"El libro gordo de la lactancia"

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En uno de los cientos de cursos que voy haciendo, la profe, mi querida Rosa Sorribas, (IBCLC) llamó al libro que más hay que estudiar "el libro gordo de Petete". Este libro es también llamado entre asesoras la "biblia de la lactancia".  Se trata del libro de cabecera de cualquier asesora de lactancia. Escrito para profesionales sanitarios, con sus más de 1000 páginas es una referencia y estudio obligado para ser buena asesora. Os presento el libro en cuestión: Lactancia Materna. Ruth Lawrence. Lactancia materna. Una guía para la profesión médica. De Ruth A. Lawrence y Robert M. Lawrence. Ed. ElsevierMosby. 6ª edición, 2007. Este es mi libro gordo :-) 8ª edición, actualizada, en inglés, aquí. ¡¡No te  lo puedes perder!! Comparte por:

IBCLC, ¿qué es eso?

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Una IBCLC (International Board Certified Lactation Consultant) es más conocida como una Consultora Internacional en Lactancia Materna. Es decir, una asesora de lactancia con titulación reconocida a nivel internacional. Una especialista en lactancia materna. ILCA (Internactional Lactation Consultant Association o lo que es lo mismo Asociación Internacional de Consultoras de Lactancia) define a una IBCLC como una profesional de la salud que se especializa en el manejo clínico de amamantar y la lactancia humana. La IBCLC es certificada por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners). El examen se hace una vez al año, la última semana de julio en todos los países, que examinan a la vez. En España antes se hacía en Madrid, pero desde verano 2013 se puede hacer en varias ciudades dado que a partir de entonces se hace por ordenador. Es en castellano. Un examen de dos partes, una de 75 preguntas de opción múltiple y una segunda parte de 100 preguntas as...

Y qué es una "asesora de lactancia"

"¿Que eres qué?" - me preguntan cuando digo que soy asesora de lactancia. Una asesora es la persona que apoya a la mujer que decide amamantar a su retoño y se encuentra -o no- con dificultades. La mayoría de las asesoras hemos entrado en este mundo por experiencia propia en lactancia, casi siempre una experiencia dolorosa en la que no encontrábamos quien nos ayudara. O al revés, agradecidas por haber encontrado quien lo hiciera. Hace 8 años y pico que mi primera lactancia comenzó. Surgieron problemas y nadie me los solucionaba. Después de un largo peregrinaje por médico de cabecera, pediatra, matrona, ginecólogo... yo ya no sabía a quién preguntar. Pero sobre todo no escuchaba de ninguno la respuesta que quería oír. Todos me dijeron "Bah, mujer. ¡Pues déjalo! Dale biberón". ¿Biberón? Pero si mis pechos tienen leche. Algo en mí me decía que no, que mi leche era mejor y que no debía dar un biberón. Cabezota que fui, y con mis dolores, al final por ensayo-error fu...