Llantos nocturnos
Un bebé que está solo o se siente solo, llora. Como no sabe hablar se hace oír llorando, para pedir lo que necesita. Que puede ser comida, teta, mimos, que le cambies de postura si es muy pequeño, un cambio de pañal, o simplemente pide estar acompañado de su mamá o de una persona a la que conoce, que puede ser un adulto de referencia distinto a la madre/padre, o puede ser otro niño, un hermano por ejemplo, u otro familiar. Un niño acompañado, no llora. Un niño abrazado, no llora . O llora muy poco. A no ser que esté enfermo o le ocurra algo. Y si llora y está acompañado, al menos estará recibiendo consuelo y sintiéndose atendido y querido. Los bebés que sienten sus necesidades cubiertas no suelen llorar, o lloran muy poco. ¿Qué pasa entonces por las noches? Los niños pequeños, los bebés, que duermen solos se sienten eso, precisamente, muy solos. Y si tienen un despertar y no ven a nadie cerca, suelen asustarse y reclamar la compañía. La noche puede dar mucho miedo, ...