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Método Kassing
Método Kassing para dar el biberón.
Llamamos Método Kassing a la manera menos mala digamos de dar el biberón. Fue la IBCLC Dee Kassing quien lo describió.
Lo ideal es que el bebé esté sentado, ya no digo reclinado, y menos aún tumbado como vemos con frecuencia dar el biberón. Ha de estar sentadito. Se le sujeta la cabeza. Y el biberón ha de estar horizontal. Habrá aire en la tetina, me diréis. Por supuesto que habrá aire en la tetina, pero ese aire saldrá inmediatamente porque el bebé está vertical. Es lo que se conoce como biberón con ritmo controlado o método Kassing. Este método recrea las condiciones más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y enganche.
Llamamos Método Kassing a la manera menos mala digamos de dar el biberón. Fue la IBCLC Dee Kassing quien lo describió.
Lo ideal es que el bebé esté sentado, ya no digo reclinado, y menos aún tumbado como vemos con frecuencia dar el biberón. Ha de estar sentadito. Se le sujeta la cabeza. Y el biberón ha de estar horizontal. Habrá aire en la tetina, me diréis. Por supuesto que habrá aire en la tetina, pero ese aire saldrá inmediatamente porque el bebé está vertical. Es lo que se conoce como biberón con ritmo controlado o método Kassing. Este método recrea las condiciones más parecidas al pecho, en cuanto a esfuerzo, estimulación y enganche.
Si el biberón está colocado de forma que la leche cae por su propio peso, por gravedad, a la boca del bebé, el bebé no hace ningún esfuerzo, no está succionando, e incluso se ve obligado a morder la tetina para poder controlar la leche que cae y no atragantarse. Sin embargo si se le ofrece en posición horizontal, es el bebé el que tiene que succionar y por tanto esforzarse para conseguir la leche. Para el bebé amamantado que recibe un bibe esporádicamente, no le confunde con la forma de tomar el pecho. Para el bebé que nunca ha mamado, le enseña a succionar correctamente, algo muy útil en adopciones o relactaciones por ejemplo.
En cuanto a la tetina, ha de ser redonda y no anatómica. Es el bebé quien la moldea en su boca, trabajando su lengua y mandíbula. Si le damos una anatómica el bebé no puede hacer su trabajo, para lo que está programado.
La tetina tiene que ser de flujo lento, para que suponga un esfuerzo sacar la leche. No queremos que salga demasiada leche.
Mejor las tetinas de silicona que las de las látex. Son más blandas y por tanto imitan algo mejor la consistencia del pecho.
Tetina base estrecha y que sea larga. La idea es que la coja entera y llegue hasta el punto en que se juntan paladar duro y blando. Entre 1’8 cm y 2 cm.
Cómo se hace:
- Se estimula al bebé en el filtrum, (espacio entre la nariz y el labio superior, el centro de la zona del bigote) para que abra bien la boca. - Esperar a que abra bien la boca.
- Introducir el biberón.
- Mantenerlo horizontal para que la tetina esté medio llena de leche (ya hemos dicho que no es malo que haya aire, la postura recta del bebé hará que lo expulse sin problemas)
- Hacer solamente pocas succiones y volver a empezar.
- Si el bebé abre los dedos o tiene dificultad con el flujo, girar y retirar biberón. Apoyar tetina en filtrum hasta que abra otra vez, o bajar biberón hasta que no haya leche en tetina. Kassing, D.JHL. 18(1):56-60. 2002. Aquí tenéis más información en ingles. http://www.lowmilksupply.org/
Y por favor, en brazos y acompañado, ¡¡que no se lo tome solo!!
En la práctica he podido constatar que según qué bebé sea y cuál sea el motivo por el que se le está dando el biberón, puede ser necesario una tetina algo más ancha, o más corta. Por eso es tan importante observar a la mamá y al bebé antes de comenzar para ver cuál es lo más conveniente para cada caso.
Pregunta a tu especialista.
Puedes dejar un comentario aquí abajo, una reseña en este enlace y seguirme en instagram.
Biberón y teta
Acabas de tener un bebé y estás dando biberón y teta.
¿Estás haciéndolo así porque quieres?
¿O te has visto obligada a darle biberón porque veías que no tenía suficiente con la teta?
Si es así porque quieres, no digo nada.
Pero si no era tu deseo dar biberón y teta a la vez te invito a que revises un par de puntos.
Lo primero a revisar sería la postura, ¿cómo le das? ¿Cómo pone la boca? ¿La abre poco? ¿Estás cómoda? ¿Tienes dolor? ¿Grietas? ¿Pinchazos? ¿Sale el pezón aplastado, blanco?
Y tu pecho, ¿cómo es? ¿los pezones son planos o les cuesta salir? ¿alguna operación o golpe en la zona?
¿Eres diabética? ¿Obesa? ¿Has tenido problema de tiroides?

¿Cómo ha ido el embarazo? ¿Es una FIV? ¿Inseminación artificial? ¿Ovodonación?
¿Y el parto cómo fue?
¿Tienes ayuda o apoyo de tu pareja o familia?
Si quieres seguir adelante con la lactancia has de saber que todo tiene remedio. Y cuanto antes se aborden los problemas, antes se llega a la solución. Si tu deseo es mantener la lactancia o conseguir la lactancia exclusiva, no dudes en consultar con un profesional. Si no puede ser presencial, también las consultas virtuales pueden ser mu eficaces.
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Contraindicaciones de la lactancia materna
Cuando comento los riesgos de tomar biberón o los riesgos de la leche artificial, lo hago con la evidencia en la mano. Algunas de las
consecuencias de la lactancia artificial están completamente demostradas. Y si
van saliendo estudios que van en uno u otro sentido, ahí está la obligación de actualizarme.
Y entonces, de nuevo con la evidencia, se irán actualizando también los
contenidos.
Que no conozcas los estudios que
demuestran la evidencia, no quiere decir que no estén ahí.
Eso no quita para reconocer y
admitir que a veces hay algunas circunstancias, muy pocas, en las que realmente
la lactancia materna no es posible y entonces afortunadamente ahí está la leche
artificial y el biberón. Y la madre también lo da con amor, y la madre también quiere
a su hijo. Y la madre lo hace igual de bien que cualquier otra. Porque todas
las madres queremos lo mejor para nuestros hijos y hacemos lo que podemos con
la información y recursos que tenemos al alcance.
Lamento profundamente que existan
impedimentos en la lactancia y que haya bebés o mujeres con enfermedades reales que impiden la lactancia o no la
hacen posible en exclusividad.
Y mi trabajo consiste en ayudar también
a esas madres: si quieren mi ayuda, la tienen. Yo soy consultora en la consulta
y nunca, jamás, diré nada a nadie sobre su forma de alimentar a su bebé y su
forma de criarlo. No la juzgaré nunca. Puedo sentir tal vez un poco de tristeza porque no sé
las circunstancias que le han llevado a eso, por desconocer la situación, porque ojalá nadie tuviera nunca problemas de salud... Pero ni la voy a mirar con desdén ni
la voy a juzgar. Y las cientos de mujeres que he atendido pueden dar fe de
ello. Pero lo que no voy a hacer es mentirte y decirte que la leche artificial
es mejor, porque no lo es.
Y yo misma, lo he dicho muchas
veces, soy la primera que recomienda leche artificial cuando de verdad es
necesaria, en niños que me llegan al borde de la deshidratación o con problemas
graves y mientras estos se resuelven.
El tema de la lactancia hiere
muchas susceptibilidades. Y cuando digo que la leche artificial es de peor
calidad que la materna, no me estoy inventando nada. Lo siento, es la verdad.
Hay mujeres que se sienten
atacadas si no han podido dar el pecho. Pero no seré yo quien las ataque.
Enfermedades reales del bebé como
el déficit congénito de lactasa, o la malabsorción congénita de
glucosa-galactosa, o como la galactosemia sí contraindican la lactancia. Hay
una variante de esta enfermedad que permite la lactancia parcial bajo estrictos
controles y seguimiento continuo. Si ese es tu caso amiga, lamento que tu bebé
esté enfermo y te felicito por cuidar tan bien de él y por conseguir esas dos o
tres tomas al día. Si te veo por la
calle con un biberón no te voy a decir nada, repito, no te voy a juzgar, porque
no juzgo a nadie. Porque cuando veo a una madre dar un biberón a su bebé sé que
hay muchas opciones detrás: que sea leche extraída, que no sea la madre y sea un
familiar que le está dando la leche –sea del tipo que sea-, que la madre esté
mastectomizada, que el bebé tenga galactosemia, o que simplemente no ha querido
dar el pecho. Y repito, jamás lo juzgaré. Mi trabajo es ayudar a quien viene a
pedir a ayuda. Y fuera de la consulta soy una madre más, con las mismas inquietudes
que tú, queriendo ser feliz y querer a mi familia y procurando la felicidad de
mi familia y la mía propia, mi propio bienestar familiar, laboral, económico,
emocional… O sea, una persona más. 15 años apoyando a madres me dan ya algunas
tablas como para separar profesión de mi vida personal. Y espero que nunca
creas que te juzgo, amiga.
Otras contraindicaciones
absolutas (en la madre) de la lactancia materna son el VIH (en países desarrollados),
madres drogadictas, tuberculosis aguda sin tratar y/o madre tratada con quimioterapia. O alguna
situación puntual en la que se requiera alguna medicación realmente
incompatible. Entonces es mejor el biberón.
Salvo lo comentado, en todo caso
se puede dar lactancia materna. Y si tomas la decisión no lactar, estás en tu
derecho. Si no quieres amamantar no te voy a preguntar por qué ni tienes que justificarlo,
ni nadie te tiene que decir si estabas o no informada. No quieres, y punto. Y
yo no te voy a decir ni mu. Ni nadie debería decírtelo.
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