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En España hay una asociación de IBCLC, la AECCLM (asociación española de consultoras certificadas en lactancia materna). En su web se podrán encontrar todas las IBCLC asociadas de España, que hoy por hoy somos 119.

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Las crisis de crecimiento

Se les llama crisis de crecimiento, picos de crecimiento, escaleras de crecimiento, brotes de crecimiento, crisis de lactancia...
Son momentos puntuales a lo largo de la lactancia en los que parece que de pronto el bebé se enfada con la teta y ya no quiere mamar. O bien lo contrario, que parece que el bebé sólo quiere mamar y mamar y no se sacia nunca.
Se producen por dos causas:
  • por maduración del niño,
  • o por necesidad de aumentar la cantidad de leche porque va a dar un estirón, para poder crecer.
Abreviando, suelo explicar a las mamás que vienen a consulta  "la regla del 3-6", porque suelen coincidir, grosso modo, con las 3 semanas, las 6 semanas, los 3 meses y los 6 meses. Pero hay más.
Tampoco te lo tomes como algo matemático: puede que un niño la pase a las 3 semanas, pero otro la pase a las 2. No hay precisión en las fechas, son aproximadas, aunque algunos bebés las clavan. Y otros no las pasan. O pasan sólo algunas.
Y cuidado, no hay que achacar todo a una crisis de crecimiento. Cuidado. Hay veces que lo que se interpreta como crisis esconde un problema real que hay que solucionar, un verdadero escaso aumento de peso, una infección o un problema neurológico. Por eso se hacen revisiones periódicas en el pediatra.
El problema puede venir cuando algunos profesionales poco actualizados interpretan mal la crisis y asustan a la madre "amenazando" con biberones y papillas, con los riesgos que eso conlleva, "sugiriendo" adelantar la alimentación complementaria, o "advirtiendo" que si no coge X peso "le tendremos que ingresar". Por eso es tan importante que el profesional que nos atienda esté puesto al día, que sepa interpretar una gráfica de crecimiento, y que maneje información veraz y conozca estas crisis.
Las crisis pueden hacer que la madre dude de su capacidad de amamantar.
¿Cómo arreglo esto de la crisis de crecimiento? ¿Qué hago con la crisis de crecimiento? 
Pues paciencia. Si sé que es normal, si lo interpreto como algo normal, me relajo. Si sé que no es un problema, no hago un problema de algo que no lo es. Al estar relajada también transmito a mi bebé la relajación, o al menos no le pongo más nervioso. Y con muchos brazos, mucho mimo y bastante dosis de paciencia, todo se pasa.
Muchas veces la madre agobiada por la situación refiere que quiere destetar. No es el mejor momento. Espera que pase esta crisis, y seguro que luego lo ves de otro color. Y si aún así desear destetar, pregunta a tu IBCLC cómo hacerlo de la mejor manera posible, para que no sufras tú (tu pecho), ni sufra tu bebé.
Te dejo aquí las crisis de crecimiento más habituales:
CRISIS ENTRE LOS 15-17 DÍAS
- Franjas amplias, también hay niños que la empiezan entre los 12 y 20 días, pero la mayoría es a los 15-17 días.
- El bebé necesita más leche, tiene que aumentar la producción. En estos días va a recibir la mayor cantidad de leche en toda su lactancia, en torno a 1’5 litro al día.
- Mama de manera constante.
- Dura 3-4 días: en 3-4 días ha aumentado la producción y la crisis está resuelta.
CRISIS DE LAS 6-7 SEMANAS (los 40 días de vida del bebé)
- Hay un cambio de composición de la leche que hace que momentáneamente esté más salada.
- El bebé se muestra molesto por eses cambio de composición y tiene un patrón de conducta bastante habitual: empieza a succionar e inmediatamente se pone tenso, arquea la espalda, tensa las piernas, tira del pezón…
- Se resuelve en 1 SEMANA, como mucho en dos. (Si la madre sabe lo que pasa se muestra tranquila y no introduce un biberón). La composición se normaliza.
CRISIS DE LOS 3 MESES
- Es la más conocida.
- Hay muchos cambios en la madre y el bebé. Hay cambio en la maduración del bebé.
- Es la crisis que más abandonos registra porque las madres lo ven como un auténtico rechazo, como una falta de leche. Por qué: los bebés en este momento saben mamar muy bien, maman muy rápido. En 2,3, 4, 5 minutos a lo máximo pueden vaciar el pecho. Cuando la madre intenta volver a ofrecer, el niño rechaza, está inquieto, protesta… y la madre lo vive como un rechazo directo.
- El bebé empieza a tener más conexiones neuronales y empieza a ver más allá de la cara y el pecho de mamá y se distrae muy fácilmente. Se desengancha continuamente, mira a su madre, sonríe… El bebé hace un parón en el crecimiento, que la madre vive como que el bebé se queda con hambre, pero no es así.
- A los 3 meses sólo maman bien cuando están dormidos o adormilados. Si no hay ningún estímulo que lo distraiga, mama perfectamente.
- Es una crisis bastante desesperante porque es bastante larga. Puede durar un mes o mes y medio. El bebé tarda un mes o mes y medio en aprender que su madre produce leche cuando él la pide. Hasta la fecha la madre fabrica leche de forma constante, cada vez que el bebé se coloca encuentra leche. Pero a partir de los 3 meses fabrica en el momento que la pide. El bebé tarda un mes en acostumbrarse a este cambio, aprende en ese mes, mes y medio a esperar la subida de leche.
-Hay niños varones que la pueden sufrir a partir de los 4 meses. Es lo mismo pero a los 4 meses.
CRISIS DE LOS 6 MESES
- No ocurre en todos los bebés.
-Al introducir la AC, algunos sienten pasión por la AC. Tiene pocas ganas de mamar. Entonces la madre le intenta dar, y el bebé se niega, se enfada. Y cuando la madre forcejea intentando que tome, el bebé puede morder.
- Casi no maman, se enfadan.
- Se enfadan y muerden el pecho. Como puede que ya tengan dientes, pueden causar traumatismos.
- El problema de esta crisis es que las madres suelen malinterpretarlo: interpretan que rechaza el pecho porque ya no le hace falta. Un niño de esta edad aún necesita un gran aporte de leche. Hay que tener paciencia, y esperar a que se le pase la pasión por la AC y recupere el interés por mamar. No se trata de perseguir al bebé con la teta fuera todo el día, sino de intentar favorecer el contacto físico, que el bebé vea el pecho como una opción pero no como una obligación.
CRISIS DE LOS 8-9 MESES
- No pasa en todos los bebés.
- Se puede manifestar de manera totalmente opuestas:
1. Hay bebés que prefieren gatear, experimentar, tocar… antes de mamar y cuando la madre ofrece el pecho se enfadan, lloran, no quieren de ninguna manera, se sienten aprisionados delante del pecho y quieren huir a hacer otras cosas.
- Más que el pecho lo que rechazan es la postura. Prefieren hacer otras cosas, entonces darle pecho de pie es más efectivo, ya no les gusta tanto la posición de cuna.
- Pueden morder el pecho con insistencia.
- Dormidos o medio dormidos maman bien. Sólo rechazan el pecho cuando hay acción.
- En una minoría de bebés puede producirse el destete porque la madre interprete mal.
2. Y hay otro tipo de bebés que les pasa lo contrario, que a partir de los 8 meses se produce la angustia de la separación, y muchos bebés maman muchísimo, empiezan a hacer chupitos constantes de pecho para impedir que su madre desaparezca pues tienen la sensación de que va a desaparecer en cualquier momento.
CRISIS DEL AÑO
- Al año sólo maman. No comen.
- Los que comían AC dejan de comer y sólo maman, y los que no comían, siguen queriendo sólo mamar.
- Esto es debido a que al año dejan de crecer durante un período de 6 meses aproximadamente, y sólo con la energía y las calorías aportadas por el pecho y lo poquito de AC que tomen tiene suficiente.
CRISIS DE LOS DOS AÑOS
- A los dos años parecen recién nacidos.
- Están en los terribles dos años, es una etapa complicada, y la manera de reencontrarse con su madre es el pecho. A través del pecho se consuelan y pasan una etapa de altísima demanda, vuelven a ser bebés recién nacidos, muy demandantes y muchas madres que han superado todos los anteriores brotes/crisis de crecimiento viven los dos años como una auténtica angustia. Una vez pasado este gran bache la lactancia se vuelve muy fácil. Es la última crisis.
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Las tablas de percentiles de la OMS


En 2006 se publicaron. A día de hoy, 8 años después, todavía no son de uso común en nuestros centros de salud.

Las gráficas de crecimiento utilizadas a nivel internacional hasta ahora han sido las del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos de América (NCHS). Y en España las de Orbegozo basadas en estas últimas, ambas muy antiguas y con defectos en su elaboración.

En 1993 el Comité de expertos de la OMS cuestiona el patrón de crecimiento recomendado internacionalmente por:
  • ser MUY ANTIGUO (basado en trabajos de 1929 y de 1975).
  • por haberse hecho sólo con 867 niños.
  • por haberse realizado en una zona geográfica limitada con un grupo étnico limitado y de clase social media-alta (USA, blancos).
  • por tener defectos metodológicos (mediciones sólo cada 3 meses) y con niños que tomaban leche de fórmula, no de pecho.

Así que se decidió la realización de un nuevo patrón que cumpliese los siguientes requisitos:

  • Ø  que fuera multiétnico y multicultural.
  • Ø  realizado en niños sanos y saludables.
  • Ø  Con niños que fueran amamantados  con LM exclusiva 120 días y parcial 365 días.
  • Ø  con condiciones favorables para alcanzar cada niño su potencial genético de crecimiento.
  • Ø  cuyas madres practicasen promoción de la salud, es decir: no fumar y amamantar a sus hijos.


La OMS parte de la hipótesis de que si las condiciones económicas, la asistencia sanitaria y la alimentación son suficientes, los niños crecerán de un modo similar independientemente de dónde vivan o de su genética. Para que estas condiciones sean favorables hablamos de lactancia materna, madres sanas y no fumadoras, vacunación gratuita, núcleo familiar estable, condiciones higiénicas adecuadas: agua potable y entornos limpios…

Así pues se creó un grupo formado por pediatras, nutricionistas, epidemiólogos y estadísticos desde julio de 1997 a diciembre de 2003, y que incluyó niños de 6 países: Brasil, EEUU, Ghana, India, Noruega, Omán. Participaron 1737 niños, seguidos durante 24 meses. Y además se tomaron medidas aisladas (entre 1 y 3 medidas) a otros 6669 niños de entre 18 y 71 meses de edad.

Se incluyeron niños no prematuros, no gemelos, no enfermos al nacer, de madre no fumadora, con lactancia materna exclusiva 6 meses y parcial un año, y alimentación complementaria desde los 6 meses.

Nos indican cómo es el crecimiento normal de los bebés y niños, basándose en niños amamantados pues eso es lo normal. Si somos mamíferos lo normal es que los bebés humanos tomen leche de su madre. Las tablas anteriores no mostraban patrones normales. La lactancia es el patrón de normalidad.

Aquí tenéis enlaces a las tablas de la OMS.

Estas tablas resultan favorables para los bebés amamantados. Sobre todo cuando tenemos niños en percentiles por debajo de la media, cuando muchos profesionales de la salud asustan a las madres porque no están por encima de la media. La diferencia entre las antiguas tablas es que un niño puede estar en el percentil 3 mientras que en las de la OMS estará cerca del 10. Y esto puede marcar la diferencia entre asustar a la madre, dar un suplemento innecesario, o quitar la lactancia para sustituirla por algo supuestamente mejor (que no lo hay).

Es importante saber interpretar bien las tablas, se usen las que se usen. Las tablas solo son estadísticas, y tan normal es estar en un percentil 3 como en un percentil 97.


Aquí tenéis un video de Carlos González de cómo interpretar las gráficas. No tiene desperdicio.
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El real decreto que desconoce mi centro de salud.


Ayer mismo pude comprobar cómo en mi centro de salud, por lo visto, se desconoce el Real Decreto 867/2008 del 23 de mayo (http://www.boe.es/boe/dias/2008/05/30/pdfs/A25121-25137.pdf) por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y preparados de continuación (y que sustituye al RD 72/1998).

Una de las múltiples causas que a lo largo del siglo XX han contribuido al abandono de la lactancia materna en los países desarrollados ha sido la publicidad de leche artificial que por desgracia ocupa un lugar destacado. No puedo entender cómo una leche de peor calidad, menos sana, que puede causar un montón de problemas y que encima cuesta muy cara, pueda haber llegado a donde ha llegado. Hay muchos intereses creados, y muchos lobbys.

En 1981 la OMS dándose cuenta de esto, promulgó un Código Internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna.   Podéis verlo entero aquí.  Muy resumido lo que el código dice es:

  • Los centros sanitarios no deben exhibir carteles ni productos.
  • Las industrias de alimentos infantiles no deben dar suministros gratuitos de leches a los hospitales. 
  • Ni promover sus productos al público o al personal de la salud. 
  • Ni utilizar imágenes de bebés en sus leches, biberones o tetinas. 
  • No deben dar regalos a las madres o trabajadores de la salud. 
  • Ni dar muestras gratuitas de sus productos a la familia. 
  • No deben promover alimentos infantiles o bebidas para bebés menores de 6 meses de edad. 
  • Las etiquetas deben estar en un lenguaje comprensible para la madre y deben incluir advertencias sobre las consecuencias de su utilización para la salud.
El Código es un requerimiento mínimo que los países deben cumplir, y en España ha sido desarrollado en el Real Decreto 867/2008, pero es más que obvio que se incumple constantemente.

No voy a poner la foto de cómo estaba ayer decorada la sala de espera de mi centro de salud, no voy a hacer publicidad de esas marcas, pero había varios carteles con la foto de un bebé regordete, sentado, solo, que en sus manos lleva un bote en el que se lee y reconoce perfectamente la marca del preparado, y el cartel firmado abajo bien grande por el logo de la marca comercial. Todo un despropósito.

Un bebé lactado estaría en el regazo de su madre y sostendría una teta, no un bote…

Esto no es la primera vez que ocurre, ni por desgracia será la última. Ocurre en Aranda de Duero, pero ocurre también en tu ciudad, y en la tuya…

Qué podemos hacer: denunciarlo. Es más que probable que muchos de los trabajadores del centro desconozcan la existencia de este real decreto. Pero también es cierto que no es la primera vez que le digo a la enfermera que corresponde a mis hijas que eso es ilegal, y se limita a decir: “¿Ah sí?” mientras apunta pesos y medidas de mis hijas en la anticuadas tablas de Orbegozo, (que también la he dicho que sería mejor que usaran las nuevas tablas de la OMS… pero desconoce y desde luego no hace por conocer). Esas mismas casas comerciales que luego les pagan cursos y congresos…

Como madre me indigna.

Como profesional de la salud además de indignarme me disgusta. Cartas al gerente, quejas… Pero sobre todo información a las madres, para que estas conozcan lo que hay y decidan libremente sin presiones. Para que las madres se empoderen.

Si en tu centro de salud se entregan muestras gratis de leche artificial o papillas, si hay carteles por doquier repletos de publicidad subliminal, si el boli o la libreta con que escribe tu médico es “casualmente” de una marca de leche… que sepas que es ilegal. Y deberías quejarte porque eso es jugar con tu salud y la salud de tu hijo/a.

Desde la asociación con la que colaboro ofrecemos modelos de cartas-denuncia si no sabes por dónde empezar.

¡Defiende tus derechos! ¡Es de ley!
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Mi bebé hace las cacas verdes


A veces, sobre todo en las primeras semanas de vida del bebé, puede que haga las cacas verdes.

Si viene a consulta una madre y me cuenta o veo que su bebé está haciendo cacas verdes últimamente, me alegro de que haya venido porque podemos ponerle solución.

Pero muchas veces ocurre que por la calle me encuentro con mamás y durante el transcurso  normal de la conversación (que yo sólo soy asesora en la consulta) mencionan en algún momento que su hijo/a hace las cacas verdes. Ahí me es difícil actuar porque no quiero entrometerme. Si la madre me lo está contando porque sabe que soy IBCLC, yo le puedo aconsejar. Pero ¿y si no quiere consejo? ¿O si no sabe que soy un profesional de la lactancia y puedo ayudarle? ¿Qué hacer?

A veces esa misma madre que me habla de cacas verdes lleva al bebé con una chupeta puesta, y muchas veces  demasiado tapado. Y a veces menciona también que ha ido al pediatra porque estaba un poco mosca con el tema. O menciona que de peso anda justo. O dice que tiene alguna molestia en el pecho… ¡¡¡Vaya!!

Tenemos un problema. Veamos.

Si el bebé no está extrayendo leche suficiente presentará signos típicos de hambre que las madres tienen que conocer. Qué signos:

-        el bebé tiene hambre toooodo el tiempo, parece que no se sacia,

-        succiona sus puños,

-        mueve la cabeza de un lado a otro cuando está en el pecho,

-        suelta el pezón frecuentemente; grita o gime con frecuencia,

-        es difícil de consolar o se muestra molesto después de la toma,

-        no se suelta solo después de la toma; se duerme en el pecho pero sin soltarlo,

-        está en el pecho más de treinta minutos por cada lado; tomas eternas,

-        toma con ansia la leche extraída si se la doy después de la toma.

La composición de la leche varía durante la toma: la primera leche que sale es más acuosa para saciar la sed, porque es rica en lactosa e hidratos de carbono pero baja en grasas. Es la leche del final, que no se puede saber a partir de qué minuto sale, pero sí después de un rato de toma, la que es más rica engrasas, la que le deja saciado y satisfecho. Es el bebé el que tiene que soltar el pecho, cuando él considere que está lleno. Hay que darle la libertad para que lo haga.

Pero claro, si estoy media hora y no se suelta, se queda dormido en el pecho… es que algo pasa. Ahí es cuando te aconsejo que acudas al especialista en lactancia: un IBCLC (no todos los pediatras son especialistas en lactancia, muchos no están actualizados).

Una caca verde de manera puntual, no es un problema.  Pero si todas las cacas son verdes indica que toma demasiada leche del principio, cargada de lactosa, y que su intestino no puede degradarla toda. Indica tomas muy cortas o problemas en la succión. Quizá sólo posturales. Si además vamos “justos” de peso, cuidado. Aunque a veces toman tanta leche del principio que el peso va bien, incluso elevado, pero a costa de cólicos y malestares intestinales, compensan que no llegan a la leche del final tomando mucha leche del principio.

Y aquí es cuando veo a muchas mamás que me dicen que han ido al pediatra, cuando han notado cacas verdes y aunque no tengan un problema concreto bien definido, notan que algo no va bien del todo. ¿Qué pasa? Que en la mayoría de las ocasiones el pediatra como no sabe de qué va, le da un mal consejo, una infusión, o peor aún, le recomienda la temida “ayudita”… ¡Ojo!

El especialista en lactancia que descarte problemas anatómicos como el frenillo, que puede que no cause problemas aparentemente, pero ya está haciendo que las cacas sean verdes… problemas posturales u otros problemas en la madre.

¿Y qué hago yo entonces, como madre?

Hay que saber qué es "a demanda", no saltarse tomas. Hay que ofrecerle muy a menudo, muchas veces, todas las que quiera, aunque “sólo haya pasado una hora”. Da igual, sólo él sabe cuándo quiere. La leche materna es muy digerible y el vaciado gástrico con leche materna se produce enseguida.

Asegurarse que la toma no sea muy corta para ayudar a que llegue leche más grasa. Usando estrategias como la técnica de la compresión del pecho. (Puedes ver aquí una explicación con enlace a vídeos.) También puedes sacar manualmente la leche del principio y que el bebé empiece la toma un poco después, para que tenga más acceso a la leche más grasa.

Y ante todo, tranquilidad y buenos alimentos… como decía mi padre.