Mostrando entradas con la etiqueta gratis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gratis. Mostrar todas las entradas

"Necesito ayuda"

Así empiezan muchos de los mails y WhatsApp que recibo cada día. De verdad, me encantaría responder todos. Lo prometo. Es más, sería feliz si sólo tuviera que hacer eso por tener todo lo demás resuelto... Pero no es el caso.

Yo también tengo que comer y pagar mis facturas y los muchos gastos que da tener una consulta. Y tengo familia e hipoteca… ¿Por qué no se puede entender que si dedico un par de horas (a veces más!!) a tu caso, a contestarte, a buscar e indagar la causa de tu problema, a solucionarlo en la medida de lo posible, escribiendo otros mensajes de vuelta, a enviarte las imágenes precisas, archivos o vídeos que van a ayudarte… no pueda pedir una remuneración justa a cambio?

Esos WhatsApp llegan a cualquier hora del día o de la noche. Me envían fotos, mensajes larguísimos explicándose, vídeos... No siempre puedo responder ipso facto, y entonces siguen llegando más mensajes... Y en alguna ocasión incluso exigiendo pronta respuesta. Son muy muy pocas las veces que por adelantado me preguntan cuánto o cómo pagar. En este tipo de trabajos creo que esto es muy frecuente. Y más cuando muchas consultas se deben a la urgencia de un problema de lactancia repentino e inmediato... Hay una madre vulnerable y un bebé por medio. Puedo entender la urgencia, desde luego. Por supuesto que la entiendo. Y por eso hago guardias los festivos... Pero hay que entender que esto tiene un precio.

Hoy en día es fácil hacer transacciones rápidas, incluso inmediatas, vía PayPal por ejemplo. Y así todos contentos. Y es muy sencillo usar el teléfono o la videoconferencia para ver en directo la toma por ejemplo, o esa herida del pecho... Aprovechemos las ventajas de la tecnología y de las redes sociales para resolver, incluso en la distancia intercontinental, los problemas de lactancia.

Cuando soy yo quien da la tarifa, el WhatsApp se silencia… Ummm…

¿Os pasa a vosotras, compañeras/os? Me encantaría que dejarais en comentarios vuestra experiencia o vuestro punto de vista. ¡¡Gracias!!

Relacionado:



Comparte por:

Puedes salvar tu lactancia

Ya lo he dicho muchas veces, no trabajo gratis. Como tú, o como tú, o como cualquiera. Como cuenta esta historia o esta fábula, saber qué tornillo apretar vale lo que te cobro. Porque para saber de qué tornillo se trata y cuántas vueltas darle, he estudiado, dedicado horas y practicado. Mis conocimientos y mi tiempo de estudio valen mucho. Y la ignorancia es muy atrevida…

Pongamos el caso de una mamá con bebé de 2 meses. Con una lactancia difícil cuando menos, por no decir realmente complicada. Lactancia que la madre está apoyando con biberones de leche artificial porque sin ellos el bebé no gana peso. Con un pezón fatal, con mucho dolor. Peregrina por matrona y pediatra sin mejorar. Hay un frenillo lingual, que nadie sabe/puede cortar. ¿Os suena esta historia? 

Al menos han llegado a la conclusión de que hay un frenillo, incluso saben que es grado 3. Pero todo el personal que la ha atendido hasta ahora no sabe cómo actuar cuando ese frenillo da problemas y no se está cortando. O quizá tengan muy poco tiempo para dedicar a ese caso concreto.

Sin embargo, yo lo estoy viendo prácticamente a diario. A la consulta no suelen llegar lactancias perfectas. A veces sí, hay mujeres que quieren empezar bien y se aseguran. Pero normalmente lo que me llega son casos difíciles, algunos ya desesperados. Muchas veces soy la última opción pues el trabajo de una IBCLC es aún muy desconocido.

Estoy tratando anquiloglosias muy a menudo, y todas las madres, todas, a las que he tratado, han mejorado sus lactancias en mayor o menor grado. Además acabo de terminar, como logopeda, una formación de terapia miofuncional que estoy aplicando a los bebés con este problema y está funcionando muy bien.

Pero hay madres que cuando las dices que es una consulta de pago, reculan, y dicen algo así como: "total, ¿para qué voy a ir a consulta si ya sé que tiene frenillo?" Creen que no se puede hacer nada…

Esas madres están muy equivocadas. Se puede hacer mucho. Puedes salvar tu lactancia. Pero tienes que querer.

Lamento mucho que algunas lactancias se pierdan por eso. ¡Una verdadera pena!

Los IBCLC estamos preparados para dar respuesta a los problemas de lactancia, somos profesionales cualificados. ¡¡Todo tiene solución!!

¿CUÁNTO CUESTA EL DOLOR?

Imaginemos una situación habitual:

Madre reciente con grietas que no cierran y dolores en el pecho, bebé de unos 12-15 días al que le está costando empezar a subir peso y aún no ha recuperado el peso del nacimiento.
Por casualidad coincide conmigo en la calle y me cuenta por encima que las cosas no van bien y que cree que a lo mejor hay un frenillo.

"Tengo un hueco el jueves. En la consulta puedo valorar al bebé y ver la toma. Llámame y quedamos cuando os venga bien".

"¿Cuánto cuesta?"

Respondo diciéndoles cuáles son mis tarifas.

Y silencio.

Sé que no vendrán, y me da mucha pena. Pero no puedo regalar mi trabajo. Ojala encuentre a alguien que le pueda ayudar de verdad y no diciéndole que le dé leche artificial en biberón… ¡¡Ojala lo encuentre de verdad!!

Yo sé que las grietas duelen. Mucho. Lo viví en mis carnes. Y las veo todos los días en la consulta.
Y entones me pregunto: ¿cuánto cuesta ese dolor?

Mirando en cualquier tienda de productos para alimentación de bebés y/o parafarmacias puedo ver que la pezonera que se va a comprar para ver si se le pasa el dolor vale aproximadamente unos 9 euros. En el mejor de los casos es probable que compre otra de una nueva talla porque no la valen bien, otros 9 €. Suponiendo que dé con unas de la marca adecuada...

También va a hacerse con un tubito de purelan, como sabemos inútil para las grietas, pero se lo venderán a aproximadamente unos 7 euros.

Cuando vea que las grietas no se van con purelan, alguien le hablará de alguna otra crema o ungüento, o del aceite de almendras o de rosa mosqueta, o de los apósitos, o almohadillas, o conchas o parches de hidrogel de distintas marcas… Échale unos 12 euros.

Es altamente probable que si no se soluciona la causa de las grietas y éstas siguen, se vea abocada a dar algún suplemento de leche artificial, con biberón o sin él. Posiblemente alguien le haya regalado en el embarazo ya algún biberón, por desgracia esto sucede a menudo. Así que quizá no compre biberón, pero comprará un bote de leche. Claro, al bebé hay que darle lo mejor, así que se irá a la farmacia a por el bote más caro que haya. Hay muchísimas marcas, pero pongamos que un bote de 800 grs cuesta unos 14 euros.

Probablemente pase por otro tipo de gastos, por la compra de una tetina especial, o la recomendarán los famosos probióticos que regalan hasta en el paritorio… Quizá si el bebé tiene malas digestiones debido a la leche artificial, alguien le venda una infusión anti cólicos, o un masaje anti cólicos en una ciudad a 100 km de distancia… O si empieza a hacer las caquitas más duras, le receten otra infusión de vete a saber qué…

Entraría en una dinámica de gasto buscando soluciones, muy triste dinámica ¿verdad? ¿A qué a todos nos suena esta situación? La madre puérpera está en un estado más vulnerable y hay gente sin escrúpulos que le querrá vender el oro y el moro.

¿Cuánto se ha gastado hasta ahora? ¿Vas sumando?

Pero, como no estamos acostumbrados a pagar por la ayuda en lactancia, es probable que este bebé deje la teta muy pronto. Y si la mamá consigue por fin lactar sin dolor y al final todo va bien, habrá pasado por un sufrimiento innecesario y largo, que en la mayoría de los casos se soluciona con una sola consulta.

La atención de un profesional cualificado (IBCLC)
es más económica que el coste de no amamantar.

La  información en el embarazo es primordial. El apoyo del entorno es esencial. Pero la formación de los profesionales que la atienden es muy importante, y de momento, sólo los IBCLC garantizan esa formación. Triste, pero cierto.
¿Cuánto cuesta el dolor?

Relacionados:


Puedes dejar un comentario aquí abajo, una reseña en este enlace y seguirme en instagram




No regales tu trabajo (ni tu tiempo)

Cuando empecé en esto era una aprendiz. Me movía la voluntad de saber más y de ayudar a otras madres, igual que a mí me ayudaron.

Como sabéis después de muchos años de voluntariado y trabajo altruista, me convertí en profesional con todo el esfuerzo que eso supone. No es fácil convertirse en IBCLC, ya os lo he contado alguna vez.

Una vez que me convertí en especialista de lactancia, seguí colaborando con el grupo de apoyo durante un año, hasta que decidí emprender, le pese a quien le pese.

Mis años de estudio y de formación, el dinero invertido (no es barato precisamente llegar a ser especialista) en cursos, máster, libros… las horas invertidas en estudio, lectura, asesoría, en las prácticas… me permiten llegar a ser una profesional, una buena profesional.

Desde entonces atiendo en la consulta a decenas de mujeres cada mes, mujeres que quedan satisfechas. Esas consultas llevan de media dos horas de atención directa y después varias llamadas y muchos mensajes de correo electrónico o por redes sociales.  En ocasiones segundas y terceras visitas. Mucho tiempo, mucho, dedicado a cada pareja mamá-bebé. Justamente el que necesita cada familia. A veces vale con dos horas, a veces el seguimiento se prolonga durante semanas o incluso meses.

Cada día, además del trabajo en consulta, recibo varios emails y muchos WhatsApp pidiendo ayuda. La mayoría de estos mensajes son de gente que encontró mi web por internet pero no saben que estoy en la provincia de Burgos. Gente que me pide ayuda desde cientos o miles de kilómetros.

Cada caso es único y en cada caso que atiendo hay que hacer una buena anamnesis. Completa. Y esto lleva su tiempo. Después hay que hacer una valoración, preferiblemente presencial por supuesto, pero muchas veces las hago por Skype y casi siempre pueden resultar válidas. Valoración del bebé, de la mamá y de la toma.  Hay que contestar cientos de preguntas y dudas y dar muchas explicaciones si las piden. Cuando es en consulta como digo, lleva su tiempo. Pero hablamos, es un diálogo ágil y en directo, donde se resuelve sobre la marcha. Cuando es por escrito lleva aún más tiempo, y ¡¡más si es desde el móvil!!  Así pues hace tiempo que no regalo mi trabajo ni mi tiempo. Y cuando es por mail pido a cambio una retribución, más económica que en consulta, pero al fin y al cabo es por un trabajo. Un trabajo, un tiempo, y unos conocimientos.

Esto incomoda a bastantes de las personas que se ponen en contacto conmigo. ¿Por qué? Me llama tanto la atención que seamos capaces de pagar por hacernos las uñas sin rechistar, por ir a la peluquería, por ir al podólogo, por que un abogado te defienda, por que una arquitecto te realice un proyecto, por que un instalador venga a casa a poner un electrodoméstico, por llevar el coche al taller… ¿Por qué yo tengo que hacerlo gratis?

A veces hay que decir NO. Y es una tarea complicada.

No vivo de favores. No puedo dedicar media mañana a resolver por WhatsApp las dudas de una madre que vive a cientos de km de mí y que nunca podrá venir a consulta, porque no puedo vivir de eso, no vivo de favores ni trabajo gratis.

Eso no quita para que alguna vez, de forma puntual y si la ocasión lo requiere, asesore gratis o aporte ayuda sin remuneración a alguna madre. Pero lo decido yo.


Gracias por entenderlo.


Relacionados:
Comparte por:

Tengo la sana costumbre de cobrar por mi trabajo

E un poco triste que sea necesaria la aclaración.

A veces pasa. Y más en profesiones como la mía. Los autónomos parece como si por sólo el mero hecho de serlo no tuviéramos obligaciones y pudiéramos faltar al trabajo porque sí y como no tenemos que dar explicaciones a nadie…

Una consulta profesional de lactancia, como ya he comentado, puede llegar a durar hasta dos horas o más. Normalmente nunca estamos menos de una hora. Cuando viene una mamá con problemas son muchos los puntos que hay que ver, hay muchos factores que pueden influir y hay que verlos todos. No puede venir una madre a decirme que le atienda en sólo 5 minutos y así no me paga, porque en 5 minutos yo no puedo valorar todo. Para hacer un proyecto de ingeniería necesitas un tiempo porque el profesional debe estudiar y tocar muchos puntos. Seguro que no se te ocurre decirle que te cobre menos y que te lo haga en solo 5 minutos.

Si lo quieres rápido y bueno, ha de ser más caro.

Luego, cuando esto ocurre y me dicen que no quieren pagar mi tarifa, al principio me quedo un poco mal, no por el hecho de no tener esa clienta, sino por el hecho de saber que si le hubiera atendido esa lactancia iría a mejor, salvaría su lactancia, curaría su herida, aclararía sus dudas…  Pero ahora me debo a mi trabajo. La época de voluntariado ya terminó. El estado me obliga a pagar una cuota de autónomos, no precisamente baja, y he de pagar un alquiler del local, unos materiales, pero sobre todo mi tiempo, mi preciado y valioso tiempo. Y desde luego mis conocimientos. Creo que ya tengo una edad en la que ya puedo saber qué es lo que importa en mi vida, ¿no?

Y sí,  a veces sigo atendiendo de forma voluntaria y altruista, pero cuando la ocasión lo merece, cuando es verdaderamente necesario. No porque no quieras pagar. Sino porque realmente no puedes pagar.





Comparte por: