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"Finger feeder" o técnica de la jeringa-dedo

O jeringa-sonda. En inglés finger-feeder.

Usamos este método de dar la leche al bebé para no usar biberón y porque es un método que no solo no interfiere en la lactancia, sino que además estimula la succión, sirve de fisioterapia de succión.

Si no puedo amamantar directamente porque duele el pecho, hay heridas o grietas, separación puntual, etc, es mucho mejor darle la leche (mejor extraída, pero también puede ser artificial) con esta sencilla técnica.

 

Coloco el dedo en la boca del bebé suavemente, sólo la primera falange, con la yema hacia el paladar. Espero a notar que me succiona, que aprieta por todas las partes de la boca, y me aseguro de colocarle los labios bien, evertidos, tal y como sería en el pecho. El dedo hace un poco palanca hacia arriba y con el mismo nudillo del dedo hago un poco de presión en el labio inferior para que quede la boca bastante abierta.

Cuando la succión a dedo es correcta podemos introducir con cuidado la sonda o la pieza de silicona añadida a la jeringa hasta el límite del dedo por un lateral. No por encima o debajo del dedo, sino bien pegada al dedo por el lado. Y sin sobrepasar la punta del dedo.

Cuando el bebé succione presionamos un poco el émbolo de la jeringa para que salga leche. A veces ni hace falta porque el bebé succiona con tanta fuerza que es capaz de mover el émbolo solo. Si el bebé hace pausa para respiración o descanso, pausamos nosotros también.

Digamos que es la forma más fisiológica de dar leche al bebé después de la natural que es el pecho.

 

En el mercado hay varios artilugios y/o maneras de hacernos con una sonda. He tenido mamás sanitarias, que trabajaban en hospital o farmacia y tenían acceso a sondas de distintos tipos para añadir a la jeringa. Pero en otros casos hay que adquirir un “Finger Feeder” de la marca Medela o bien una sonda, que es más difícil de conseguir.

Los finger los venden en paquetes de 5, y realmente sólo vas a necesitar uno, dos a lo sumo. Al ser un pack de 5 sale muy caro, aunque los padres en estas situaciones no solemos poner pegas a la hora de gastar para nuestro hijo.



Y las sondas son difícil de conseguir en farmacia, normalmente te las tienen que pedir. Hay que saber qué numeración… En la consulta de lactancia tu IBCLC te podrá facilitar todos estos materiales de una forma rápida y más barata. Piensa que es lo que hacemos todos los días y tenemos acceso a esos materiales.

La técnica es realmente sencilla. Puede parecer rara al principio, o aparatosa. Pero todas familias que lo prueban se acaban apañando muy bien. Desde luego es menos engorroso que un biberón. A veces puede necesitarse, al menos al principio, de dos personas, una para sujetar al bebé y otra para usar la jeringa. Pero colocando al bebé semisentado con protección lateral, en una hamaquita por ejemplo, o rodeado de un cojín de lactancia, a una altura adecuada, por ejemplo la altura de un cambiador, es posible y fácil hacerlo una persona sola.

También he visto papás y mamás que estando sentados se colocaban al bebé en las piernas, con los pies un poco elevados sobre un taburete, y ofrecer así la leche.

Papá haciendo jeringa-dedo

 

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Otras formas de dar la leche al bebé sin usar biberones

Es difícil desplazar el biberón en nuestra sociedad en la que automáticamente se relaciona a los bebés y los lactantes con esa imagen, y si no mira cómo se anuncia un sillón de lactancia en una tienda de puericultura de mi ciudad.



Cuando te quedas embarazada enseguida te regalan biberones y chupetas, o los compras pensando que igual los necesitas. Nada más lejos de la realidad. A no ser que de antemano hayas decidido (sabiendo los riesgos) no dar el pecho, no deberías acordarte siquiera de que existen esos artilugios.

Si una vez atendida por un buen profesional de lactancia, (una IBCLC o una buena asesora, o un pediatra o matrona con actualización en lactancia) fuera de recibo dar complementos al bebé, hay maneras de hacerlo.

Primera opción: leche de la propia madre. Extraída previamente claro.
Segunda opción: leche de donante (hablaremos de ello en otra ocasión) o de banco de leche.
Tercera opción: leche artificial o llamada leche de fórmula.

Estos complementos puedo darlos de muchos modos, pero cuando no queda más remedio que darlo en bibe ya os expliqué aquí que es mejor con método kassing.
Este método sí usa biberones, pero con ritmo controlado. Ya lo vimos aquí.


Está también la opción CALMA de Medela. Que como al fin y al cabo sigue siendo un biberón, mejor haciéndolo con la técnica de Kassing o ritmo controlado.

El Biberón con tetina CALMA se anuncia como que tiene la longitud correcta (pues el pezón se alarga hasta el doble de su longitud cuando el niño mama). Lo bueno que tiene es que la leche no fluye automáticamente sino que el bebé tiene que esforzarse para obtener la leche haciendo el vacío. Es el lactante quien regula la velocidad como haría en el pecho, permitiendo una succión-deglución-respiración correctas. Si lo pones boca abajo no gotea, ni siquiera apretando la tetina, hay que succionar para que salga la leche.

Esta tetina puede requerir un poco de paciencia, sobre todos si el bebé ya probó otras tetinas. A mí personalmente no me gusta nada, pero reconozco que sobre todo para abuelas (cuidadoras cuando la madre no está) que en su día no lactaron y que son reacias a dar la leche con otros medios, es una buena solución. Y en guarderías lo aceptan bien.

Los padres y los cuidadores contratados en casa suelen estar más abiertos a otros métodos cuando es la madre quien lo indica. Muy a menudo veo que las guarderías sobre todo no quieren –o no pueden por falta de tiempo y exceso de bebés– usar otra cosa que no sea biberón.


Así que, sin usar biberones, estos son los métodos para complementar:
Otras formas que no requieren ni biberón ni tetina. Y que son más sencillas, económicas y respetuosas:

1.- Vasito.
Es increíble ver lo bien que beben la leche los bebés de un vasito, incluso los prematuros. Me gusta enseñar a las madres vídeos de otros bebés haciéndolo, porque se quedan maravilladas. Y más las abuelas. Si están en la consulta y hemos decidido probar con el vaso, hacemos extracción manual y probamos con unos mililitros. Esto da mucha tranquilidad a la madre porque le demuestra las habilidades que tiene su bebé y satisface al bebé, que cuando hemos llegado a esta situación suele ser por hambre.
Es un método simple, que evita la confusión. No confunde aunque tampoco estimula la succión. Pero es válido para los primeros días, no a largo plazo. Es un método útil, simple, práctico y bajo de costo,  aunque pasivo.



Y cuando son más mayores y te reincorporas al trabajo remunerado, la leche que te saques que la beba en vaso, en vaso normal. El primer día derramará algo, pero enseguida dominará la técnica. Y así te saltas el paso por los biberones, que NO es obligatorio como mucha gente piensa. Un niño de pecho no tiene por qué tomar un biberón nunca.


2.- Cucharilla / recipiente cuchara.
La cuchara es útil para el calostro los primeros días. En las consultas hospitalarias ayuda a las madres a extraer el calostro y dárselo al bebé. Para bebés muy adormilados o que les cuesta cogerse al pecho.



El uso de la cuchara es transitorio, hasta que se agarre al pecho. Sólo puede hacerse con cantidades pequeñas, y es un proceso lento.

Luego, más mayores, hay métodos que se parecen a la cuchara. Por ejemplo el  Soft Cup de Medela, o cualquier biberón cuchara del mercado. Estos son más rápidos y eficaces.





  
3.- Jeringa dedo o sondas:
Reconozco que son mis preferidos. Llevo años comprobando cómo funciona y lo bien que lo admiten las madres y sus hijos.

Consiste en una jeringuilla, generalmente de 20 ml, con un dispositivo finger–feeder. Puede hacerse sin él, pero es preferible para alargar la cánula de la jeringa y además es más blandito que la jeringa por si sin querer rozamos la boca del bebé.

Está indicado para estimular la coordinación succión/deglución con respiración. El bebé ejercita los músculos linguales. Sirve para reeducar la succión. Y el bebé relaciona su esfuerzo con la obtención de leche, igual que ocurre al pecho.

Este método es válido para la suplementación a largo plazo.



4.- Sonda sin agarre al pecho:
Sería un poco lo mismo, pero en lugar de finger-feeder  hay sonda. La sonda va a un recipiente donde está la leche y se une al dedo. Igual que el método anterior reeduco la succión.




5.- Sonda con agarre al pecho, o relactador.
Volvemos a lo mismo, pero aquí el bebé succiona el pecho y obtiene la leche del recipiente al que esté conectada la sonda y además del pecho. Puede que la madre aún no tenga leche o esté tratando de aumentar su producción después de algún problema. Válido para inducción de lactancia en casos de adopción por ejemplo, siempre que el bebé no haya perdido su reflejo de succión.  Es ideal porque si el bebé sabe succionar, estimula el pecho a la vez que asegura la transferencia de leche.

Hay relactadores que se venden tal cual, o se puede hacer uno casero con una sonda que te vendan en farmacia o te den en un centro de salud u hospital si tienes contactos. La práctica me dice que en las farmacias es harto difícil conseguir las sondas. Yo trabajo con sondas que me dan las matronas del hospital.  






Para elegir el medio para suplementar consulta con tu asesora o con tu IBCLC más cercana. Ella te ayudará a valorar qué método es mejor en tu caso. Hay que considerar tus preferencias, tus expectativas, la cantidad que hay que darle, durante cuánto tiempo, el coste…


ACLARACIÓN: la leche de vaca es uno de los mayores alérgenos. (También lo son el huevo, el pescado y marisco, y los frutos secos.) Aclaro que la leche de bote o leche de fórmula o leche infantil tipo 1 (y tipo 2 y la leche tipo 3), o como la queramos llamar, es LECHE DE VACA,  a la que le quitan y le añaden componentes para tratar de que sea en algo parecida a la materna, aun sin conseguirlo claro. Es que hay muchas personas que no se han dado cuenta aún de que la leche que no es materna,  por mucho que sea para niños, no es la leche de su especie, es leche de vaca y como tal muy alergénica.