Pezoneras de plata: otro engaño para las madres

Periódicamente recibo mails o visitas de comerciales que me quieren vender pezoneras de plata. ¿Pezoneras de plata?

La primera vez que oír hablar de ellas “flipé” como se dice vulgarmente. ¿Para qué podía servir tal cosa? ¿En plata? Pues serán caras.

Por lo visto en Italia son bastante conocidas desde hace tiempo, y hay al menos 3 o 4 empresas que las comercializan allí. Y claro, la idea llegó a España. Y empezaron a ponerse en contacto con IBCLC o con grupos de apoyo para intentar vender el producto. Igual que se ponen en contacto con nosotras los fabricantes de extractores de leche, de ropa de lactancia, de cremas y ungüentos varios, de medicamentos, de sucedáneos de leche artificial…  y un largo etcétera.

Cuando me ofrecen un producto que no conozco, estudio un poco qué es, pregunto, investigo. Las pezoneras de plata nos las quieren vender como la panacea para prevenir y curar las grietas en los pezones. ¡¡Qué barbaridad!! Según el comercial: “Es un remedio natural que se conoce desde hace siglos. Se utilizan, por ejemplo, para la prevención y el tratamiento de fisuras en los pezones. Proporcionan un alivio ya dentro de uno o dos días.”

Las grietas no se curan tapándolas con una pezonera de plata, ni de ningún otro material, que no deja pasar el aire.

Las grietas no se previenen usando ese artefacto, porque la causa de las grietas es o una mala posición de la boca en el pecho o bien un problema de succión. Si existen estos problemas ninguna pezonera de plata ni de oro te va a librar de la grieta. Lo que sí te puede aliviar y librar de ellas es tener información y apoyo eficaces, y la visita a una consulta de una IBCLC, o en su defecto una buena asesora de lactancia.

Estas pezoneras son rígidas y se supone que se colocan entre tomas. Llevar eso puesto  mucho tiempo no va a curar nada y puede ocasionar una obstrucción, además de no dejar airear el pecho. En todo caso hay veces que unas conchas aireadoras, que son blandas y con ventilación (y bastante más baratas por cierto) a veces pueden venir bien para ayudar a curar la grieta. Pero siempre y cuando se haya dado con la causa de la misma y se ha hayan puesto los medios para solucionarla (frenillo, mala posición, copa no adecuada de extractor, prácticas inadecuadas de limpieza y cuidado de pezones, mastitis…).
Y además no hay estudios suficientes realizados en humanos que determinen los riesgos de ingerir alimentos en contacto con plata. Puedes leer  http://www.atsdr.cdc.gov/es/phs/es_phs146.html 

Si te ofrecen este producto, sé inteligente y di que no. Lo que cuestan estas pezoneras te sirve para pagar una consulta con una especialista en lactancia, algo bastante más útil.  ¡¡O para comprar la comida de la semana!!

No hay ninguna evidencia científica sobre la utilidad de este producto.