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Mostrando entradas de octubre, 2012

¿Qué pasa si decido no dar el pecho? Riesgos de la lactancia artificial. Riesgos del biberón/tetinas.

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Parto de la base de que el bebé viene al mundo preparado para tomar el pecho, porque el bebé es una cría mamífera. Pero parece que algo tan sencillo y tan importante a veces se le olvida a la sociedad. Por mucho que la publicidad y los anuncios nos quieran camelar, por muchos intereses comerciales que haya, ningún biberón y ninguna tetina se aproxima siquiera a la forma de un pecho, a su textura, su consistencia, su tacto, su calor… Ninguno. Y si te dicen lo contrario evidentemente te están engañando. Porque quieren que consumas. Una mamá reciente es un consumidor en potencia. Y claro, dar la teta no produce gasto alguno, (todo lo contrario, de hecho es un ahorro), pero eso no interesa. La industria dice “ voy a crear necesidades a las mamás para que consuman ” y así se inventa que tu leche no vale , que es agua , que este bibe o esta tetina imitan al pecho perfectamente, que esta leche es mejor que la materna, que necesitas imperiosamente comprar este trasto para limpiar por...

¡¡Cógeme mamá!! Rabieta en el supermercado

Cada vez que veo escenas como la que voy a describir, me reafirmo en la tremenda necesidad que aún hay de abrir los ojos a mucha gente, de quitarles la venda, y de cambiar tópicos, topicazos. Situación: al salir del colegio, en el super, en la cola de la carnicería. Al lado, en la cola de charcutería, entre las clientes, una mamá joven con una niña de unos 3 años. Es una niña de mi cole, futura alumna. La niña le dice a su madre que se hace pis, clara y llanamente. La madre la reprende porque no ha hecho pis en el colegio. -¿Por qué no lo haces en el cole? ¡Tienes que hacerlo allí! Pues ahora no puedes. -Mamá, me hago pis, no me aguanto. -Pues te aguantas, haberlo hecho en el cole. La niña no para quieta y se lleva las manos a la ingle, se la ve que no puede más la pobre. La charcutera le ofrece ir al baño del supermercado, privado, lleno de trastos, pero se lo ofrece. La madre dice que no, que se aguante. La niña cada vez grita más y protesta más. Y la madre le da...