viernes, 13 de marzo de 2020

Consulta de lactancia online


Continúan las consultas online, como siempre.
 Las consultas presenciales quedan suspendidas.


#Responsabilidadsocial #yotecuido 


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sábado, 7 de marzo de 2020

Biberón hasta en las uñas

Como sabéis ando últimamente enganchada a las uñas de gel, manicura semipermanente. En Aranda hay una artista del maquillaje que desde que abrió su negocio me tiene encandilada con el tema de las uñas. Yo no soy de maquillarme, pero las manicuras bonitas y bien hechas me fascinan. En mi instagram suelo subir las que Carolina me hace. Y a mis alumnos les gustan mucho.
Pues bien, buscando qué hacerme la próxima vez, me encuentro esto, permitidme que os enseñe la foto:



Flipando en colores, biberones con leche de verdad. No sé qué pensar, estoy aturdida cuando menos.

Os dejo la última que me ha hecho @carolinamasquemaquillaje ¿Mucho mejor que el biberón, no? 

@carolinamasquemaquillaje
@luisas_10
@luisa_ibclc_


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miércoles, 4 de marzo de 2020

#HappyIBCLCday

IBCLC DAY - Día Internacional de las consultoras certificadas en lactancia materna (IBCLC)

#happyIBCLCday

Hoy, 4 de marzo de 2020, es un día importante para mí, y para todas las IBCLC. Y para todas las madres que acuden a nosotras.

El IBCLC Day se celebra cada año el primer miércoles del mes de marzo.

Fue creado por ILCA para reconocer el importante papel que desempeñan los IBCLC y para reconocer el conocimiento especializado que poseen los IBCLC y que marca la diferencia en las vidas de las familias que amamantan.

IBCLC es la única titulación a nivel mundial que certifica que una persona posee los conocimientos teóricos, prácticos y éticos en lactancia materna para dedicarse profesionalmente a la atención de madres/bebés y a la docencia en el campo de la lactancia.

La acreditación se otorga después de aprobar un examen ofrecido por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners), y debe re-acreditarse cada cinco años para garantizar la total actualización de conocimientos.















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jueves, 13 de febrero de 2020

Mi bebé rechaza el pecho

A veces el bebé rechaza el pecho cuando está despierto, pero sin embargo de noche o adormilado sí se agarra. Suele suceder en torno al segundo-tercer mes, en lo que llamamos la crisis de los 3 meses (que no siempre es a los 3 meses exactos).

Cuando esto ocurre las mamás podemos perder la paciencia y caer en la tentación de ofrecer un biberón. Porque muchas veces tenemos una gran falta de confianza en nosotras mismas y en nuestra leche, en nuestro poder de producir leche. Recuerda que somos mamíferas. Tener leche cuando tenemos un hijo, es lo normal, nuestro cuerpo está hecho así.

Ese "biberón de ayuda", que NO LO ES, es un "biberón de estorbo" y hace mucho daño. Y aquí ya no sabemos si ha sido causa o consecuencia. Entramos en un círculo vicioso tremendo del que es muy difícil salir. (Pero ojo, no imposible!!)

El bebé a esa edad ya mama bien y obtiene lo que necesita en mucho menos tiempo y a veces en muchas menos tomas. Algunos maman de noche y luego por el día no quieren saber nada porque hay demasiado mundo que descubrir. Si aparece el "biberón estorbo", la liamos. El bebé se acostumbra a que la leche salga sola, sin esfuerzo, a veces según qué biberones demasiado rápidamente y en mucha cantidad, y claro, luego en la teta hay que hacer un esfuerzo y ya no quieren. Salvo cuando están dormidos o adormilados, que al perder la conciencia se les olvida que hay más mundo y estímulos y suelen coger la teta sin problemas.

Si doy un biberón, esa cantidad de leche dejo de producirla para la siguiente vez, y entonces la siguiente toma me veré abocada a dar otro biberón, y así es muy fácil perder la producción, y por lo tanto la lactancia, en muy poquitos días.

Lo bueno es que esta situación también se puede revertir, pero también necesitamos de unos pocos días, no ocurre de la noche a la mañana. Tenemos que tener paciencia.

Dile a una mamá agobiada que tenga paciencia, que ve que su hijo no se agarra más que de noche y que ve que cada día hay que ofrecer más biberón… Dile a una mamá con depresión post-parto, o a una mama sin una tribu que la apoye, que tenga paciencia… y que además está pensando que le quedan pocas semanas para reincorporarse al trabajo remunerado… No funciona, ¿verdad?

Si el rechazo es sólo diurno, entonces no te preocupes, aunque es fácil decirlo. Si hace tomas nocturnas o en siestas, aprovecha esas tomas. A lo mejor está sacando todo lo que tiene que sacar y durante el día pasa de tomar más porque el mundo es más interesante.

Si sigue haciendo deposiciones normales, acordes con la edad, está activo, y sigue cogiendo peso, todo está bien.

¿Qué hacer? Paciencia, paciencia, paciencia. Practicar mucho piel con piel, y colecho por supuesto. Y cuanto más tranquila estés antes volverá la calma, porque el estrés y la oxitocina no se llevan muy bien que digamos.

Si durante el día te angustia que no coma, no ofrezcas biberón, porque entonces NO romperemos el círculo vicioso. Si de verdad quieres darle algo de tu leche extraída, mejor con vasito o con jeringa, u otro método que no sea tetina.

Y practica la virtud de la paciencia, que con bebés siempre funciona: esperar con calma que las cosas sucedan ya que no dependen estrictamente de una, hay que darles tiempo.



Si por el contrario el rechazo es siempre, día y noche, eso suele ocurrir bien por enfermedad, o porque el bebé está tomando otra cosa: biberones o alimentación complementaria. Porque ningún bebé se desteta solo de la noche a la mañana si no ha habido otro tipo de alimentos.

A esto lo llamamos huelga de lactancia o bache de lactancia. Puede ser debido sobre todo a:

  • Dolor bucal por afta, llaga, infección, cándida o muguet, dentición…
  • Reacción del bebé a algún grito o dolor de la madre porque le ha mordido y esta ha gritado por ejemplo.
  • Otitis media que le produzca dolor al succionar.
  • Infección de garganta.
  • Dificultad para respirar por un resfriado.
  • Demasiados biberones.
  • O demasiada chupeta.
  • Por dejarle llorar de forma repetida y por tiempo prolongado, cuando el niño lo que desea es atención y mamar. Esto puede desencadenar una reacción paradójica de rechazo, que de persistir, puede afectar seriamente su relación afectiva con la madre y el futuro de su lactancia.
  • Algún cambio importante en la vida del bebé como un cambio de domicilio, un cambio de horarios o de trabajo del adulto, una separación prolongada, un viaje…
  • Un cambio en cremas, perfumes, desodorantes, alguna ropa nueva de la madre…
  • Intolerancias o alergias a algo que toma la madre.
  • Algunos bebés rechazan el pecho si su madre se vuelve a quedar embarazada. No sería la primera vez que he sido yo quien le ha dicho a la mamá que estaba embarazada.

 
A veces sólo es una llaguita que duele y se soluciona muy fácil.
Entonces lo que hay que hacer es intentar buscar la causa, para solucionarlo más fácilmente.

Cualquier rechazo, sea diurno o total, es súper frustrante para la madre, entendiéndolo como un rechazo personal.  No suele durar mucho, a veces una semana, pero en alguna ocasión un poco más.

¿Qué hacer? Romper el círculo. Hacer extracciones para mantener la producción y evitar problemas en el pecho, y dárselo sin usar tetinas de ningún tipo. (Vaso, cuchara, jeringa…) Mucho piel con piel, pero de verdad, sin ropa, en contacto total. Y paciencia, mucha paciencia.

Y no quiero terminar sin hablar del apoyo. Es fundamental que la madre se sienta comprendida y apoyada. Por la pareja, la familia, su médico y su pediatra, el personal de salud… Y por una tribu. Por eso los grupos de apoyo son tan importantes.

Y además, siempre recomiendo una Consulta Prenatal sobre lactancia, para saber qué es normal y qué no, qué puede ocurrir en el periodo de lactancia y cómo afrontarlo, evitando así por ejemplo la facilidad con la que nos ofrecen biberones y leche artificial a cualquier pareja madre-bebé.

Quiero recalcar la importancia de la consulta prenatal, puesto que me llegan a la consulta muchísimas madres que me dicen que nadie les había contado que esto podía pasar, que no se han sentido bien informadas por los profesionales que las han atendidos en las clases de preparación al parto por ejemplo. Quizá a ti te llegue tarde la información, pero seguro que se lo puedes transmitir a tu hermana, amiga, conocida... La información es poder.

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miércoles, 5 de febrero de 2020

Santa Águeda - 5 de febrero

En nuestra zona se celebra el día de Santa Águeda. Su festividad es el 5 de febrero.

Santa Águeda fue una virgen y mártir del siglo III, según la tradición cristiana.

Muy brevemente contado, el Senador Quintianus se aprovechó de la persecución del emperador Decio (250-253) contra los cristianos para intentar poseerla. Ella le rechazó y después de varias vicisitudes Quintanius ordenó que le cortaran los senos. Es famosa respuesta de Santa Águeda: “Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?”
Pintura de Carlo Veronese 1590-93







Es considerada protectora de las mujeres, patrona de las enfermeras y a cuyo amparo suelen recurrir las mujeres creyentes ante los males de los pechos, los partos difíciles y los problemas con la lactancia.



Pintura de Zurbarán  1630-33
Os recordamos que todos los problemas de lactancia tienen solución acudiendo a los profesionales de la lactancia, los IBCLC.

Os dejamos con una foto de las sabrosas Tetillas de Santa Águeda que por estas fechas podemos encontrar en algunas pastelerías.
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sábado, 1 de febrero de 2020

¿Qué es el porteo ergonómico?



Portear es llevar al bebé encima, en brazos.

Según la RAE portear es conducir o llevar algo de una parte a otra por un porte o precio convenido. Realmente es una traducción aproximada de la palabra inglesa Babywearing (practice of wearing or carrying a baby in a sing or in another form of carrier). Es decir, llevar al bebé –de un sitio a  otro, o no– con una tela o de algún modo en que esté pegado a quien lo lleva, como estar en brazos, abrazado. Con la ventaja de que el porteador puede tener las manos libres.

Así pues el porteo es un sistema de transporte para llevar al bebé o al niño asegurando un contacto continuo con quien lo lleva, que suele ser el adulto (padre o madre, tío o tía, abuelo abuela…) pero también un hermano mayor. Y es importante que sea ergonómico. Lo es si respeta la postura natural del bebé según su edad y fase de desarrollo, repartiendo uniformemente el peso del bebé sobre el cuerpo del porteador, manteniendo una postura correcta y adecuada tanto el bebé transportado como el adulto.


Si se empieza a portear desde recién nacido, es mucho más fácil adaptase porque el peso del bebé va aumentando pero va aumentando paulatinamente la resistencia y fuerza de la espalda del adulto. Empezar cuando el niño ya es más mayor, también es posible, pero habrá que ir haciéndolo en períodos más breves de tiempo y aumentando hasta que vayamos aguantando más tiempo.

Teniendo en cuenta que los portabebés económicos (ojo, no todos los son) el peso se reparte bien normalmente entre cadera y hombros del porteador, y se aguanta muy bien el peso al quedar repartido.

Para el adulto es mucho más cómodo que cargar en brazos. Si cogemos al bebé a la cadera, desplazamos la columna hacia la cadera contraria para contrarrestar. Si lo cogemos en brazos delante, nos desviamos hacia atrás forzando la región lumbar. Pero si usamos un sistema ergonómico adecuado, no movemos nuestro centro de gravedad y por eso es también bueno para la espalda de quién lo lleva.

En cuanto al bebé, cuál es la posición correcta.

Los recién nacidos nacen con una postura de C en su espalda, con una sola curva, encogiditos. Según van cogiendo peso y madurando, se van estirando. Sobre los tres o cuatro meses aparece la curvatura del cuello que le permite sostener la cabeza. Alrededor del año empiezan a ponerse de pie y caminar apareciendo la curva baja de la espalda. Pues bien, el portabebé debe poder adaptarse a esos cambios. Por eso no ha de ser rígido y se tiene que adaptar a la posición natural del bebé en cada momento. 

La cabecita del bebé también tiene que estar bien sujeta, sobre todo en los menores de 3 meses cuando aún no la sujetan por sí mismos. Y cuando ya sujetan la cabeza si el bebé se duerme en el portabebé, algo que hacen con facilidad dado lo placentero que es ir así, es necesario que el portabebé asegure la cabeza.
Además, el portear ayuda a evitar la plagiocefalia. A veces pasan demasiadas horas tumbados en cunas o / y cochecitos y si siempre es del mismo lado puede aparecer plagiocefalia.

Por otro parte la cadera del bebé debe ir bien colocada. ¿Cómo es esto? Pues el fémur bien encajado en el acetábulo de la cadera,  Para ello la posición ranita es la adecuada: las rodillas quedan más altas que el culete, las piernas abiertas, la corva (parte de atrás de la rodilla) sujeta con el portabebé. Esta posición ayuda también a evitar la displasia de cadera. En forma de M.

Para que el portabebé sea ergonómico ha de ajustarse punto por punto al cuerpo del bebé, no tiene que haber partes rígidas. El portabebé se adapta a la posición natural del niño y no al revés.

Premisas básicas
Debemos tener contacto visual permanente, siempre ver la carita del bebé. Que la cabeza esté “a la altura de tus besos”, ni muy arriba ni muy abajo. Con las vías respiratorias libres sin que nada cubra su rostro, con ropa cómoda evitando piezas con pie para que no tiren demasiado.

Nunca el bebé debe ir mirando hacia delante. Siempre cuerpo con cuerpo. Puede ir a la cadera, a la espalda o al frente, pero siempre la tripita del bebé en contacto con el cuerpo del adulto. Cuando ves un adulto porteando a su bebé mirando hacia adelante, sabes que la postura es incorrecta y que la espalda del bebé está forzada, y que el adulto también estará muy incómodo y aguantará menos rato. Y además el pobre bebé estará sobre-estimulado y sobre-expuesto. Si vemos que alguien lo hace así, ¿qué le decimos?  Pues que “qué bien que ha decidido portear a su bebé” porque el contacto continuo es lo mejor, pero que si prueba en la otra dirección irá mejor…


El porteo facilita la vida a los padres y respeta los tiempos del bebé, su desarrollo psicomotor y neurológico.

A la hora de elegir un portabebé tenemos que tener cuidado pues hay muchísima oferta en el mercado, pero cuidado, porque no vale cualquier cosa, no todo es ergonómico.

Es muy fácil encontrar las mochilas “colgonas” (el bebé va colgado de los genitales) en muchas tiendas de puericultura y productos para bebés, que suelen ser además bastante caras, y en sus cajas llega a poner que están avalados por tal o cual sociedad de pediatras o de matronas… o que se puede poner al bebé mirando al frente a partir de X mes… Si ves eso, retírate, huye.


Nunca el bebé debe ir mirando hacia delante.
En esta imagen vemos una "colgona" con bebé colgado de los genitales, asimétrico,
rodillas más bajas que la cadera, espalda forzada... Y el porteador sin sujección
del peso en la cadera. Creo que ambos van muy muy incómodos.

Existen muchos tipo de portabebé diferentes: mei tai, pouch, mochila, fular, bandolera… Y de cada uno de ellos hay muchísimas marcas y modelos. ¿Cuál elegir? Esa es la cuestión.

Si puedes probar varios antes de hacer un desembolso, mejor que mejor. Pero lo mejor es que consultes con una asesora de porteo que te indique cuál es el más conveniente para ti y tu bebé, según vuestras necesidades y momento de desarrollo.

Beneficios para el bebé:
  • Les aporta seguridad: el bebé reconoce el cuerpo y olor de su madre.
  • Fortalece los vínculos entre el bebé y sus cuidadores.
  • Tranquilidad, al sentirse seguro está tranquilo. Un bebé porteado llora menos.
  • Mejora su calidad de sueño. La relación madre-bebé proporciona al bebé una regulación fisiológica.
  • Estimula todos sus sentidos.
  • La postura ergonómica mejora su bienestar físico, beneficia el desarrollo correcto de su cadera y columna.
  • Sobre el cuerpo materno, los sistemas del bebé funcionan de manera perfecta: termorregulación, sistema digestivo, sistema circulatorio, respiratorio, etc…
  • Favorece la lactancia materna a demanda porque está más cerca de la madre.
  • Mayor desarrollo neuronal, al estar en contacto están más tranquilos. El balanceo y movimiento continuo estimulan su sistema vestibular.
  • Menos reflujos y cólicos al estar en vertical.
  • Menos riesgo de plagiocefalia.
  • Duermen más fácilmente y durante más tiempo.

Beneficios para el porteador:
  • Al favorecer la segregación de oxitocina mejoran los síntomas de depresión postparto.
  • Mejora su calidad de vida.
  • El contacto físico refuerza los vínculos.
  • Aumento de la autonomía y movilidad.
  • Favorece la lactancia materna.
  • Mucho más baratos que los carritos.
  • Ocupan mínimo espacio.


En PORTEO ARANDA y los Talleres de porteo en Aranda de Duero podrás descubrir todos los secretos del porteo, conocer distintos tipos y modelos, probarlos todos, y cuando sepas cuál te gusta también podrás adquirirlo.

También puedes regalar porteo, ¡¡un estupendo regalo para tu ser querido!!  Bien en forma de taller de porteo, o bien en forma de un portabebé. Pásate por c/Isilla 3, y hablamos o manda un WhatsApp.
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viernes, 17 de enero de 2020

Baby Led Weaning, charla en Aranda de Duero

Después del Taller de Lactancia del día 17 de enero, presentamos la próxima charla sobre Baby Led Weaning  y alimentación complementaria para el próximo viernes 31 de enero, a las 18h30.

Tendrá lugar en ENTRE ALGODONES, (calle Quinta Julia nº15).


Necesaria inscripción previa.
Bebés y hermanos mayores son bienvenidos.

ENTRE ALGODONES ¿Sabes qué es una Madre de día?
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jueves, 16 de enero de 2020

Madre de día

¿Sabes qué es una Madre de día?

Una Mamá de día es una profesional de la Educación que se encarga del cuidado, pero también de la educación según el estado evolutivo del niño, para acompañarlo en el camino del crecer y el aprender.

En un grupo de 4 o 5 niños, respetando el ritmo de cada uno, trabajando según sus propias necesidades y con un horario flexible. Las madres de día se encargan también de fomentar valores como el respeto, la creatividad, la responsabilidad, la comunicación y la solidaridad.

Como hay pocos niños, es más fácil respetar la identidad del pequeño y se valoran sus peculiaridades, destrezas y capacidades. Se establece un vínculo personalizado con él a través de una relación cercana y afectiva.

Tenemos la suerte de contar en Aranda de Duero con Entre Algodones, madre de día.

En Entre Algodones se combinan las metodologías Waldorf y Montessori, que se compenetran muy bien.

La Pedagogía Waldorf, se centra en crear una fuerte base emocional para conseguir el mejor desarrollo intelectual del niño. En los primeros años el juego es fundamental para el aprendizaje y los objetivos en esta etapa son estimular la imaginación y fortalecer la personalidad de cada niño.

Se crea un sentimiento de pertenencia a un grupo de personas de igual valía y se fomenta la cooperación, cada niño compite consigo mismo, no con el resto. Esta educación emocional les aporta mayor seguridad y espíritu de colaboración. También se otorga una especial importancia al crecimiento personal y a la empatía. Por último, los niños deben sentirse protegidos y seguros por los adultos que les rodean, para conseguir que afloren todos sus talentos.

La Pedagogía Montessori, se desarrolló en la tarea de educar a niños con problemas de aprendizaje y gracias a la capacidad de observación y de escucha, se elaboró un método educativo, basado principalmente en acompañamiento activo del niño en su aprendizaje.

Esta metodología se centra en que la adquisición de los conocimientos ha de ser percibido por los niños como consecuencia de sus razonamientos. Se ha de motivar a los niños a aprender con gusto y permitirles satisfacer la curiosidad y experimentar el placer de descubrir a través de ideas propias.

Cada niño marca su propio paso o velocidad para aprender y esos tiempos hay que respetarlos.

Se ha de trasmitir al niño el sentimiento de ser capaz de actuar sin depender constantemente del adulto, para que con el tiempo sean curiosos y creativos, y aprendan a pensar por sí mismos.

Los puntos en común entre los métodos:

- Ante todo, buscan el respeto a los niños. Considerando que tienen un enorme potencial y que son la base de un futuro mejor.
- Para respetar al niño, éste debe gozar de una gran libertad.
- Las actividades artísticas tienen un peso importante.
- Se critica las calificaciones, se ven como algo inútil y dañino para el desarrollo del niño.
- El entorno de aprendizaje esté hecho para las dimensiones de los alumnos, a su medida.
- Se da importancia a la vida doméstica, intentando crear una estrecha relación entre su propia casa y el centro escolar.

Podéis ver más información de horarios y tarifas en:
Teléfono: 636099125
Email: entrealgodones15@gmail.com
Dirección: Calle Quinta Julia Nº15, ARANDA DE DUERO


Dispone de unas adecuadas y estupendas instalaciones, e incluye un rinconcito acogedor para la lactancia. 

Más info aquí

Como maestra y asesora de lactancia, pero también como madre, os lo recomiendo.








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miércoles, 15 de enero de 2020

Concurso de fotografía Lactancia Materna

Comienza la   XXIV edición del Concurso fotográfico de lactancia materna Marina Alta.

Como sabéis, el objetivo del Concurso es dar visibilidad a la lactancia materna en la sociedad, contribuyendo de esta manera a su normalización.


AYUDA CON TU IMAGEN A NORMALIZAR LA LACTANCIA MATERNA


OTROS CONCURSOS: pincha aquí
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miércoles, 1 de enero de 2020

Los “dichosos” frenillos

ANQUILOGLOSIA, FRENILLO LINGUAL O FRENILLO SUBLINGUAL, FRENILLO CORTO, LENGUA CORTA, LENGUA ANCLADA…

Digo “dichosos” porque ¡¡ anda que no dan guerra !!

Veamos por qué.

Entre las causas más frecuentes de dolor en la lactancia están:

·       la mala colocación del bebé,  tanto la posición del bebé con respecto a la mamá como la posición de su boca y labios con respecto al pezón.

·       la presión ejercida por el dedo de la madre colocado sobre la mama por encima del pezón (gesto que hacen muchas mamás porque piensan –equivocadamente- que su bebé no va a poder respirar bien si está muy pegado al pecho).

·        y la retirada del bebé del pecho sin haber roto el vacío antes con lo cual el pezón se estira mucho aún en succión.
Además la lactancia puede fracasar por mastitis y congestión, grietas que no curan, perlas de leche, falsa percepción por parte de la madre de hipogalactia, estrés, un bebé que llora mucho, aparición de lo dientes, malos consejos profesionales o del entorno, falta de apoyo y por problemas psicológicos.

Y por el frenillo lingual. Causa de muchos de estos problemas.
En la consulta me encuentro con muchos frenillos. La madre cuya lactancia va bien desde un principio no suele ir a los grupos de apoyo. Y en aquellas mamás cuyas lactancias no funcionan, suele haber dos grupos: las que dejan la lactancia pronto sin buscar soluciones –o quizá las buscaron en profesionales no actualizados o no tuvieron suerte en dar con alguien adecuado- y las que saben que dar el pecho es lo mejor y quieren conseguirlo a pesar de los pesares. Son este tercer grupo las que más acuden a los grupos de apoyo. Por eso en mi consulta veo a tantas madres con problemas en sus lactancias.

Así que cuando llega una mujer y su problema sólo es de reposicionamiento, o tal vez nada más de apoyo anímico, o que necesita un poco de información veraz, me quedo gratamente sorprendida pues como os decía lo que más abunda en la consulta son los problemas más gordos. Lo que más veo son lactancias complicadas, a veces realmente difíciles. Mujeres con pezones destrozados por las grietas, con infecciones dolorosísimas, bebés con bajo peso, a veces deshidratados…y algunos problemas mayores.
Y muchos de esos problemas vienen por un frenillo o anquiloglosia.

Definición de anquiloglosia: es el tejido debajo de la lengua que une a ésta con la parte inferior de la boca y restringe el movimiento de la lengua.
En los niños con frenillo corto, generalmente esta banda de tejido se encuentra muy cerca de la punta de la lengua, lo cual deja muy poco movimiento libre, aunque también se presenta como frenillo demasiado corto o inflexible. Antaño las matronas se dejaban una uña larga y se cortaba nada más nacer el bebé. Se diagnosticaba y remediaba al nacer el niño para prevenir problemas de lactancia y del habla. Sin embargo, al ir disminuyendo la popularidad de la lactancia en los años 1940 y 1950, este tratamiento dejó de ser común. Las dificultades que presenta el frenillo corto para la lactancia dependerán del grado de flexibilidad, el largo de la lengua que queda libre y la flexibilidad del fondo de la boca.

He visto sin embargo casos de frenillos muy evidentes que no han dado problemas pues eran muy flexibles, o el pecho de la madre muy moldeable, o ambas cosas a la vez y han conseguido una feliz lactancia, a veces en posturas poco ortodoxas. La colocación al pecho era tan buena que el frenillo no causaba problema alguno. Hago el seguimiento a estos niños hasta más allá del destete pues como maestra y logopeda quiero ver la evolución y consecuencias en cuanto al habla y el desarrollo de la dentición.

 “Si no está roto, no lo arregles”. Esta máxima en lactancia también funciona. Pero es más frecuente que sí haya algo roto: el dolor y la escasa trasferencia de leche son lo más frecuente.

Pero lo normal, cuando hay un frenillo, es que haya dolor y otros problemas, en esos casos sí “hay algo roto que habría que remediar”. Cuáles son las consecuencias a corto y largo plazo de tener anquiloglosia:

·         La primera es la lactancia, problemas en la alimentación, y dolor en la madre. La lactancia no debe doler, nunca, nada. Ni debe cansar al bebé.

·         Después, viene la dentición, mala mordida, ortodoncias…

·         Y más tarde el habla, diferentes problemas en la pronunciación de determinados fonemas.

·         El frenillo impide el desarrollo correcto del paladar duro, que se queda más arqueado y puede provoca apneas. La respiración se hace oral, y se tiende a echar la cabeza hacia atrás para respirar mejor. Esto con el tiempo puede provocar también problemas en la espalda.

·         Problemas gástricos. Al tener dificultades con la lactancia, y la respiración, se ocasionan muchas molestias gástricas. Provoca gases, impide que la lengua se coloque en una posición eficaz y se traga mucho aire.

·         Hay más riesgos de bronquitis, laringitis, faringitis, otitis…

·         Y otros problemas de tipo social como no poder dar un beso con lengua cuando sea mayor, o tener que comer los helados a mordiscos porque cuesta lamerlos.


Y qué signos nos indican la existencia de un frenillo:

o    Dificultad para coordinar succión-deglución: bebé que se cansa y se duerme pero sin haber terminado de comer, no se queda saciado. Tomas eternas.

o    Chasquidos al mamar, el bebé pierde el vacío. Y por tanto coge más aire, lo cual le hace estar más incómodo. Se suelta muchas veces a lo largo de la toma.

o    Utilización de musculatura accesoria, el bebé compensa con los labios y tiene callos o ampolla de succión. O deprime las mejillas. La boca poco abierta, y el labio inferior poco o nada evertido.

o    La compresión excesiva del pezón puede causar vasoespasmo reflejo: la punta del pezón se pone blanca tras toma. La madre refiere dolor, escozor, ardor… Refieren como que el bebé les muerde.

o    El pezón sale de la boca del niño deformado, comprimido o pellizcado como la punta de un pintalabios nuevo, con una cresta de compresión a lo largo del pezón. El pezón puede mostrar una ampolla en la punta, incluso formando una grieta.

o    Puede haber escasa trasferencia de leche, el niño no coge peso.

o    Como el pecho no se vacía bien, puede haber obstrucciones, mastitis, abscesos. Así como descenso de la producción.

o    Limitación de movilidad de la lengua. Se ve torcida, o con el surco marcado, la punta en forma de corazón, o toda ella en forma de cuchara.

o    Pérdida de peso muy elevada y que no recupera pasados los primeros 15 días.

o    Deshidratación, cólico, ictericia neonatal …

o    En visitas hospitalarias hipoglucemias en los primeros días de vida.

Lo que suelo hacer primero es valorar una toma, sin intervenir, ver qué hay, qué no hay, cómo es la relación mamá-bebé mientras hago la anamnesis. Y cuando todo apunta a anquiloglosia valoro la boquita del bebé.

Le cuento a la mamá o a la pareja lo que sé. Valoramos juntas los pros y los contras de la intervención. No todas las parejas deciden intervenir. La palabra “operación” asusta mucho. Me gusta más decir sólo “cortar”. Los padres a veces niegan el problema, no les parece importante, o piensan que se rompe solo o que mejora con el tiempo. Creen que es complicado, la palabra asusta. Y además falta de coordinación de los distintos profesionales a quien vistan, que se contradicen. En nuestra ciudad no tenemos ningún pediatra que corte frenillos posteriores. Los anteriores sí suelen cortarlos a petición de la madre, pero cuando las derivo con diagnóstico de un frenillo posterior (tipo 3-4), los pediatras dicen que no hay. Así que derivamos a profesionales de otras ciudades cercanas, de Madrid fundamentalmente, pero que en la mayoría de los casos son de pago. Este es otro problema añadido pues en estos tiempos de crisis no todas las familias se lo pueden permitir.

En todos los casos doy las pautas oportunas para llevar la lactancia lo mejor posible, haya o no intervención. Y me ofrezco para hacer un seguimiento. Las asesoras  no podemos ni debemos “perseguir” a las madres. Son ellas quienes deben querer salvar su lactancia, quienes han de acudir.

Qué pautas seguir para mejorar la transferencia y el dolor mientras se decide si intervenir o no:

Ø  Poner mucha atención en la posición y colocación al pecho. Procurar un agarre asimétrico: apuntar el pezón hacia el labio superior, hacia su naricilla, para que extienda la cabeza ligeramente hacia atrás, abra la boca bien grande y se coloque al pecho con el labio inferior y la punta de la lengua tan lejos de la punta del pezón como sea posible puede ayudar a lograr esta meta (Eastman 2000).

Ø  Que la madre coloque el labio inferior del niño sobre su areola y use este punto como eje para la colocación al pecho, casi rodando el pecho hacia la boca del niño.

Ø  Apoyo mandibular y apoyo sublingual.

Ø  Las mejores posiciones son las biológicas, ventrales, la madre en tendido prono y el bebé encima.  Rugby y a caballito van bien también.


Ø  En algunos casos, uso de pezonera. Supervisado por una asesora.

Ø  Vigilancia de la producción, puede ser necesario la suplementación y las extracciones











Existen distintas clasificaciones de frenillos. Pero parece que más o menos hay consenso en identificarlos como anteriores y posteriores según la unión esté más cerca de la boca o de la garganta digamos.

En general hablamos de 4 tipos. El 1 y 2 serán los anteriores y el 3 y 4 los posteriores. La mejor manera de verlos es con unas fotos. Da un poco igual diagnosticar un frenillo como 2 ó como 3, o dudar entre 3 y 4 por ejemplo. Lo importante es el problema que este frenillo conlleva, y decidir si intervenir o no. Os dejo unas fotos, el tipo 1  y 4 por ejemplo son muy evidentes, pero sin embargo es más complicado discernir entre un 2 y un 3, o entre un 3 y un 4.









Como se ve en las fotos del tipo 4, no hay una telilla tan evidente como ocurre por ejemplo en el tipo 1 o 2. Y esto es lo que lleva a muchos profesionales a decir que no hay frenillo. Pero sí, es un submucoso que además puede dar más problemas que el resto. De ahí la importancia de la actualización en lactancia de los profesionales de la salud que atiendan bebés y niños lactantes.

Existe también el frenillo labial que provoca que el labio no evierta tan claramente, pero no causa tantos problemas como los linguales. La madre puede vigilar durante la toma e ir sacando con el pulgar cada vez que vea que lo mete.









·         La restricción de movimientos linguales interfiere con una alimentación normal y desarrollo adecuado de la orofaringe y nasofaringe.

·         El frenillo posterior (submucoso, o tipo 4) es más difícil de reconocer pero puede tener más impacto sobre la movilidad lingual.

·         La frenotomía es una intervención sencilla y segura.

·         Si los padres deciden no operar, hay estrategias de manejo de la lactancia que pueden ayudar a compensar.




(Primera edición 6 febrero 2013)

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