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Las crisis de crecimiento
Se les llama crisis de crecimiento, picos de crecimiento, escaleras de crecimiento, brotes de crecimiento, crisis de lactancia...
Son momentos puntuales a lo largo de la lactancia en
los que parece que de pronto el bebé se enfada con la teta y ya no quiere
mamar. O bien lo contrario, que parece que el bebé sólo quiere mamar y mamar y
no se sacia nunca.
Se producen por dos causas: por
maduración del niño, o por
necesidad de aumentar la cantidad de leche porque va a dar un estirón,
para poder crecer.
Abreviando, suelo explicar a las mamás que vienen a
consulta "la regla del 3-6", porque suelen
coincidir, grosso modo, con las 3 semanas, las 6 semanas, los 3 meses y los 6
meses. Pero hay más.
Tampoco te lo tomes como algo matemático: puede que un
niño la pase a las 3 semanas, pero otro la pase a las 2. No hay precisión en
las fechas, son aproximadas, aunque algunos bebés las clavan. Y otros no las pasan. O pasan sólo algunas.
Y cuidado, no hay que achacar todo a una crisis de
crecimiento. Cuidado. Hay veces que lo que se interpreta como crisis esconde un
problema real que hay que solucionar, un verdadero escaso aumento de peso, una
infección o un problema neurológico. Por eso se hacen revisiones periódicas en
el pediatra.
El problema puede venir cuando algunos profesionales
poco actualizados interpretan mal la crisis y asustan a la madre
"amenazando" con biberones y papillas, con los riesgos que eso
conlleva, "sugiriendo" adelantar la alimentación complementaria, o
"advirtiendo" que si no coge X peso "le tendremos que
ingresar". Por eso es tan importante que el profesional que nos atienda esté
puesto al día, que sepa interpretar una gráfica de crecimiento, y que maneje
información veraz y conozca estas crisis.
Las crisis pueden hacer que la madre dude de su
capacidad de amamantar.
¿Cómo arreglo esto de la crisis de crecimiento? ¿Qué
hago con la crisis de crecimiento?
Pues paciencia. Si sé que es normal,
si lo interpreto como algo normal, me relajo. Si sé que no es un problema, no
hago un problema de algo que no lo es. Al estar relajada también transmito a mi
bebé la relajación, o al menos no le pongo más nervioso. Y con muchos brazos,
mucho mimo y bastante dosis de paciencia, todo se pasa.
Muchas veces la madre agobiada por la situación refiere
que quiere destetar. No es el mejor momento. Espera que pase esta crisis, y
seguro que luego lo ves de otro color. Y si aún así desear destetar, pregunta a
tu IBCLC cómo hacerlo de la mejor manera posible, para que no sufras tú (tu
pecho), ni sufra tu bebé.
Te dejo aquí
las crisis de crecimiento más habituales:
CRISIS ENTRE LOS 15-17 DÍAS
- Franjas
amplias, también hay niños que la empiezan entre los 12 y 20 días, pero la
mayoría es a los 15-17 días.
- El bebé
necesita más leche, tiene que aumentar la producción. En estos días va a
recibir la mayor cantidad de leche en toda su lactancia, en torno a 1’5 litro
al día.
- Mama de
manera constante.
- Dura 3-4
días: en 3-4 días ha aumentado la producción y la crisis está resuelta.
CRISIS DE LAS 6-7 SEMANAS (los 40 días de vida del
bebé)
- Hay un
cambio de composición de la leche que hace que momentáneamente esté más salada.
- El bebé se
muestra molesto por eses cambio de composición y tiene un patrón de conducta
bastante habitual: empieza a succionar e inmediatamente se pone tenso, arquea
la espalda, tensa las piernas, tira del pezón…
- Se
resuelve en 1 SEMANA, como mucho en dos. (Si la madre sabe lo que pasa se
muestra tranquila y no introduce un biberón). La composición se normaliza.
CRISIS DE LOS 3 MESES
- Es la más
conocida.
- Hay muchos
cambios en la madre y el bebé. Hay cambio en la maduración del bebé.
- Es la
crisis que más abandonos registra porque las madres lo ven como un auténtico
rechazo, como una falta de leche. Por qué: los bebés en este momento saben
mamar muy bien, maman muy rápido. En 2,3, 4, 5 minutos a lo máximo pueden
vaciar el pecho. Cuando la madre intenta volver a ofrecer, el niño rechaza,
está inquieto, protesta… y la madre lo vive como un rechazo directo.
- El bebé
empieza a tener más conexiones neuronales y empieza a ver más allá de la cara y
el pecho de mamá y se distrae muy fácilmente. Se desengancha continuamente,
mira a su madre, sonríe… El bebé hace un parón en el crecimiento, que la madre
vive como que el bebé se queda con hambre, pero no es así.
- A los 3
meses sólo maman bien cuando están dormidos o adormilados. Si no hay ningún
estímulo que lo distraiga, mama perfectamente.
- Es una
crisis bastante desesperante porque es bastante larga. Puede durar un mes o mes
y medio. El bebé tarda un mes o mes y medio en aprender que su madre produce
leche cuando él la pide. Hasta la fecha la madre fabrica leche de forma
constante, cada vez que el bebé se coloca encuentra leche. Pero a partir de los
3 meses fabrica en el momento que la pide. El bebé tarda un mes en
acostumbrarse a este cambio, aprende en ese mes, mes y medio a esperar la
subida de leche.
-Hay niños
varones que la pueden sufrir a partir de los 4 meses. Es lo mismo pero a los 4
meses.
CRISIS DE LOS 6 MESES
- No ocurre
en todos los bebés.
-Al
introducir la AC, algunos sienten pasión por la AC. Tiene pocas ganas de mamar.
Entonces la madre le intenta dar, y el bebé se niega, se enfada. Y cuando la
madre forcejea intentando que tome, el bebé puede morder.
- Casi no
maman, se enfadan.
- Se enfadan
y muerden el pecho. Como puede que ya tengan dientes, pueden causar
traumatismos.
- El
problema de esta crisis es que las madres suelen malinterpretarlo: interpretan
que rechaza el pecho porque ya no le hace falta. Un niño de esta edad aún
necesita un gran aporte de leche. Hay que tener paciencia, y esperar a que se
le pase la pasión por la AC y recupere el interés por mamar. No se trata de
perseguir al bebé con la teta fuera todo el día, sino de intentar favorecer el
contacto físico, que el bebé vea el pecho como una opción pero no como una
obligación.
CRISIS DE LOS 8-9 MESES
- No pasa en
todos los bebés.
- Se puede
manifestar de manera totalmente opuestas:
1. Hay bebés
que prefieren gatear, experimentar, tocar… antes de mamar y cuando la madre
ofrece el pecho se enfadan, lloran, no quieren de ninguna manera, se sienten
aprisionados delante del pecho y quieren huir a hacer otras cosas.
- Más que el
pecho lo que rechazan es la postura. Prefieren hacer otras cosas, entonces
darle pecho de pie es más efectivo, ya no les gusta tanto la posición de cuna.
- Pueden
morder el pecho con insistencia.
- Dormidos o
medio dormidos maman bien. Sólo rechazan el pecho cuando hay acción.
- En una
minoría de bebés puede producirse el destete porque la madre interprete mal.
2. Y hay
otro tipo de bebés que les pasa lo contrario, que a partir de los 8 meses se
produce la angustia de la separación, y muchos bebés maman muchísimo, empiezan
a hacer chupitos constantes de pecho para impedir que su madre desaparezca pues
tienen la sensación de que va a desaparecer en cualquier momento.
CRISIS DEL AÑO
- Al año
sólo maman. No comen.
- Los que
comían AC dejan de comer y sólo maman, y los que no comían, siguen queriendo
sólo mamar.
- Esto es
debido a que al año dejan de crecer durante un período de 6 meses
aproximadamente, y sólo con la energía y las calorías aportadas por el pecho y
lo poquito de AC que tomen tiene suficiente.
CRISIS DE LOS DOS AÑOS
- A los dos
años parecen recién nacidos.
- Están en
los terribles dos años, es una etapa complicada, y la manera de reencontrarse
con su madre es el pecho. A través del pecho se consuelan y pasan una etapa de
altísima demanda, vuelven a ser bebés recién nacidos, muy demandantes y muchas
madres que han superado todos los anteriores brotes/crisis de crecimiento viven
los dos años como una auténtica angustia. Una vez pasado este gran bache la
lactancia se vuelve muy fácil. Es la última crisis.
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Puedes dejar un comentario aquí abajo o una reseña en este enlace
Publicación original del 25-2-2014
Mi bebé rechaza el pecho
A veces el bebé rechaza el pecho cuando está despierto, pero sin embargo de noche o adormilado sí se agarra. Suele suceder en torno al segundo-tercer mes, en lo que llamamos la crisis de los 3 meses (que no siempre es a los 3 meses exactos).
Cuando esto ocurre las mamás podemos perder la paciencia y caer en la tentación de ofrecer un biberón. Porque muchas veces tenemos una gran falta de confianza en nosotras mismas y en nuestra leche, en nuestro poder de producir leche. Recuerda que somos mamíferas. Tener leche cuando tenemos un hijo, es lo normal, nuestro cuerpo está hecho así.
Ese "biberón de ayuda", que NO LO ES, es un "biberón de estorbo" y hace mucho daño. Y aquí ya no sabemos si ha sido causa o consecuencia. Entramos en un círculo vicioso tremendo del que es muy difícil salir. (Pero ojo, no imposible!!)
El bebé a esa edad ya mama bien y obtiene lo que necesita en mucho menos tiempo y a veces en muchas menos tomas. Algunos maman de noche y luego por el día no quieren saber nada porque hay demasiado mundo que descubrir. Si aparece el "biberón estorbo", la liamos. El bebé se acostumbra a que la leche salga sola, sin esfuerzo, a veces según qué biberones demasiado rápidamente y en mucha cantidad, y claro, luego en la teta hay que hacer un esfuerzo y ya no quieren. Salvo cuando están dormidos o adormilados, que al perder la conciencia se les olvida que hay más mundo y estímulos y suelen coger la teta sin problemas.
Si doy un biberón, esa cantidad de leche dejo de producirla para la siguiente vez, y entonces la siguiente toma me veré abocada a dar otro biberón, y así es muy fácil perder la producción, y por lo tanto la lactancia, en muy poquitos días.
Lo bueno es que esta situación también se puede revertir, pero también necesitamos de unos pocos días, no ocurre de la noche a la mañana. Tenemos que tener paciencia.
Dile a una mamá agobiada que tenga paciencia, que ve que su hijo no se agarra más que de noche y que ve que cada día hay que ofrecer más biberón… Dile a una mamá con depresión post-parto, o a una mama sin una tribu que la apoye, que tenga paciencia… y que además está pensando que le quedan pocas semanas para reincorporarse al trabajo remunerado… No funciona, ¿verdad?
Si el rechazo es sólo diurno, entonces no te preocupes, aunque es fácil decirlo. Si hace tomas nocturnas o en siestas, aprovecha esas tomas. A lo mejor está sacando todo lo que tiene que sacar y durante el día pasa de tomar más porque el mundo es más interesante.
Si sigue haciendo deposiciones normales, acordes con la edad, está activo, y sigue cogiendo peso, todo está bien.
¿Qué hacer? Paciencia, paciencia, paciencia. Practicar mucho piel con piel, y colecho por supuesto. Y cuanto más tranquila estés antes volverá la calma, porque el estrés y la oxitocina no se llevan muy bien que digamos.
Si durante el día te angustia que no coma, no ofrezcas biberón, porque entonces NO romperemos el círculo vicioso. Si de verdad quieres darle algo de tu leche extraída, mejor con vasito o con jeringa, u otro método que no sea tetina.
Y practica la virtud de la paciencia, que con bebés siempre funciona: esperar con calma que las cosas sucedan ya que no dependen estrictamente de una, hay que darles tiempo.
Si por el contrario el rechazo es siempre, día y noche, eso suele ocurrir bien por enfermedad, o porque el bebé está tomando otra cosa: biberones o alimentación complementaria. Porque ningún bebé se desteta solo de la noche a la mañana si no ha habido otro tipo de alimentos.
A esto lo llamamos huelga de lactancia o bache de lactancia. Puede ser debido sobre todo a:
- Dolor bucal por afta, llaga, infección, cándida o muguet, dentición…
- Reacción del bebé a algún grito o dolor de la madre porque le ha mordido y esta ha gritado por ejemplo.
- Otitis media que le produzca dolor al succionar.
- Infección de garganta.
- Dificultad para respirar por un resfriado.
- Demasiados biberones.
- O demasiada chupeta.
- Por dejarle llorar de forma repetida y por tiempo prolongado, cuando el niño lo que desea es atención y mamar. Esto puede desencadenar una reacción paradójica de rechazo, que de persistir, puede afectar seriamente su relación afectiva con la madre y el futuro de su lactancia.
- Algún cambio importante en la vida del bebé como un cambio de domicilio, un cambio de horarios o de trabajo del adulto, una separación prolongada, un viaje…
- Un cambio en cremas, perfumes, desodorantes, alguna ropa nueva de la madre…
- Intolerancias o alergias a algo que toma la madre.
- Algunos bebés rechazan el pecho si su madre se vuelve a quedar embarazada. No sería la primera vez que he sido yo quien le ha dicho a la mamá que estaba embarazada.
Entonces lo que hay que hacer es intentar buscar la causa, para solucionarlo más fácilmente.
Cualquier rechazo, sea diurno o total, es súper frustrante para la madre, entendiéndolo como un rechazo personal. No suele durar mucho, a veces una semana, pero en alguna ocasión un poco más.
¿Qué hacer? Romper el círculo. Hacer extracciones para mantener la producción y evitar problemas en el pecho, y dárselo sin usar tetinas de ningún tipo. (Vaso, cuchara, jeringa…) Mucho piel con piel, pero de verdad, sin ropa, en contacto total. Y paciencia, mucha paciencia.
Y no quiero terminar sin hablar del apoyo. Es fundamental que la madre se sienta comprendida y apoyada. Por la pareja, la familia, su médico y su pediatra, el personal de salud… Y por una tribu. Por eso los grupos de apoyo son tan importantes.
Y además, siempre recomiendo una Consulta Prenatal sobre lactancia, para saber qué es normal y qué no, qué puede ocurrir en el periodo de lactancia y cómo afrontarlo, evitando así por ejemplo la facilidad con la que nos ofrecen biberones y leche artificial a cualquier pareja madre-bebé.
Quiero recalcar la importancia de la consulta prenatal, puesto que me llegan a la consulta muchísimas madres que me dicen que nadie les había contado que esto podía pasar, que no se han sentido bien informadas por los profesionales que las han atendidos en las clases de preparación al parto por ejemplo. Quizá a ti te llegue tarde la información, pero seguro que se lo puedes transmitir a tu hermana, amiga, conocida... La información es poder.
Puedes dejar un comentario aquí abajo, una reseña en este enlace y seguirme en instagram.
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La necesidad de ayuda siempre es por las mismas causas, y en lugar de mejorar parece que vamos para atrás pues cada vez hay más consultas. O quiero pensar que no, que lo que hay es más madres que quieren lograrlo y que piden ayuda cuando la necesitan.
Seguimos trabajando para ti, mamá.
Crisis de crecimiento y huelgas de lactancia
Hace unas semanas la periodista Amparo Luque, de www.webconsultas.com se puso en contacto conmigo para preguntarme sobre las crisis de crecimiento y las huelgas de lactancia.
Son dos temas que preocupan mucho a las madres, y de los que ya os he hablado. Podéis ver sobre las crisis aquí, y sobre las huelgas de lactancia en esta otra entrada.
Os dejo en enlace a la página web: crisis y huelgas
Compartid, porque la información es poder.
Otras entradas relacionadas: ¡Socorro! No tengo leche
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Huelga de lactancia
La entrada original, publicada en agosto de 2016, llevaba una foto en la que se veía una teta y un bebé que la rechaza. Foto que ha sido censurada en julio 2022. Comentarios aquí
Llevas una lactancia ya de unos meses y de pronto tu bebé,
de un día para otro, no quiere mamar y aparentemente no hay un motivo que lo justifique.
Esto es una huelga de lactancia.
No tenemos que confundirlo con el destete. Es muy raro que
en condiciones normales un bebé menor de 6 meses se destete solo y de repente
si está con lactancia a demanda. Otra cosa es que hayamos por ejemplo empezado
a darle alimentación complementaria y/o que estés haciendo una lactancia mixta
con biberones. Esos destetes tempranos se deben a interferencias como biberones,
chupetes o exceso de alimentación complementaria.
Pero si haces lactancia exclusiva a demanda, antes de los 6
meses ningún bebé se desteta solo. Cuando una madre comenta que el bebé se destetó
a los 3 meses o que dejó de querer teta a los 4, ya sabemos lo que estaba
ocurriendo: que la madre ofrecía esa terrible "ayudita" en forma de
biberón y al final el bebé ha preferido lo otro. Si está sólo a pecho es
imposible que deje de pedir de repente porque se moriría de hambre. Si ocurriese
sería por una grave enfermedad.
Si es mayor de 6 meses y ya estás con sólidos, se recomienda
dar la teta siempre antes de la alimentación complementaria hasta el año de
edad, porque es la leche lo que le alimenta verdaderamente.
Si haces demanda, y la alimentación complementaria después
del pecho, el bebé no se desteta. Pero si un día de pronto deja de mamar de
forma repentina, ahí es lo que llamamos la huelga.
¿Qué es lo que ocurre?
Pueden ser varias causas, tanto de la madre como del bebé.
Un cambio en las cremas, desodorantes, jabones, etc. de la madre. O
un cambio en la alimentación de la madre, que haga que la leche tome un sabor
que le es extraño al bebé. Esto es poco frecuente. Otitis, una tortícolis, la
dentición… puede ser muy doloroso para el bebé, y a veces cursan sin otros
síntomas y tardamos en darnos cuenta de su molestar.
Es lo que más veo en la consulta, cuando el bebé está pasando
por algún proceso vírico y mamar le molesta. Dolor de garganta, puede tener
dolor de oídos y le molesta al tragar. Puede tener aftas en la boca, o estar
molesto por algún diente que va a salir…
Una vez confirmada la enfermedad por tu pediatra y tratada
si es necesario, el bebé va a mejorar. No dudes en darle paracetamol en la
dosis pautada según peso para aliviar el dolor. Igual que tú te tomas algo si
te duele la cabeza. Dándole la dosis adecuada su peso/edad le aliviará un montón
y podréis volver a la normalidad. También existen productos para las llagas de
la boca, inocuos, que se le pueden dar al bebé desde muy pequeño y producen un
alivio inmediato del dolor en la boca.
Así el bebé ya no tendrá "miedo" del pecho. Al pobre le apetece mucho
pero se siente tan mal al tragar…
Esto ocurre también cuando tiene virus del tipo mano-boca-pie
o herpangina, y demás que cursan con dolor de garganta y aparentemente no son
procesos graves, pero sí pueden hacerles muy molesta la toma. Es más frecuente
si están en guardería o en contacto con otros niños, y ocurre más en primavera-verano.
Pero todo tiene solución.
Otras causas de que el bebé entre en huelga pueden ser una
mastitis incipiente en la madre que hace la leche temporalmente más salada y desagrada
al bebé. O quizá la salida de los dientes, algunos salen y no nos enteramos,
pero otros dientecillos dan mucha guerra y son una lata al salir. Si el bebé
muerde y mamá ha dado un grito de dolor, puede asustar al niño y provocar el
inicio de la huelga.
El estrés de la madre,
de la familia en la casa, los cambios de rutina del tipo mudanza, reincorporación
al trabajo remunerado, enfermedad o muerte de un ser querido… a veces también
puede provocar la incomodidad del pequeño.
Pensando un poco seguro que das con la causa y es más fácil
poner remedio.
¿Qué puedes hacer?
Cuando el bebé dice que no, es que no, y hay que respetarlo.
Igual que hay que respetar a un adulto si dice que no. Eso está claro, y hay
que enseñarlo desde pequeño.
No se trata de ir detrás e insistir porque se va a sentir
presionado pero sí hacerle ver que lo tiene disponible, a su disposición, a mano,
a cualquier hora. Y nada mejor que desnudarte de cintura para arriba y jugar
con él, bañaros juntos, hacer actividades juntos… Ver la tele juntos, leer un
cuento... El agua caliente del baño relaja a ambos y además contribuye a
liberar oxitocina. Cualquier actividad juntitos en la que el bebé vea el pecho
ahí, a su disposición, pero sin decirle nada, sin insistirle a que lo tome. Ya
lo hará si no le presionamos.
Darle cuando está adormilado es también una buena idea porque
suelen mamar muy bien.
Recomendable también bajar los estímulos: menos luz, menos
ruido, que no haya distracciones.
Y no esperar a que tenga demasiada hambre.
Muchos brazos y mimos, mucho cariño, portearlo más…
Los cambios de postura pueden venir bien. Un bebé de 10-12
meses que ya tiene fuerza en las piernas y se quiere poner de pie, se va a
sentir muy agobiado en la postura tradicional de cuna. Quizá si le damos en
posturas diferentes que no se sienta tan aprisionado, mamará con más ganas. Hay
niños que sin andar aún maman muy bien apoyados en sus piernitas, de pie.
Y saber que a estas alturas, una toma puede durar muy poco
tiempo. En un par de minutos ha podido sacar lo que necesita. Así que no insistir.
Ofrecer, sin insistir. La paciencia siempre funciona tratándose de niños.
El bebé tiene que saber que está a su disposición cuando él
quiera, pero no sentirse nunca presionado.
A veces sí puede ocurrir que tras una huelga de lactancia
llega el destete real. Es cuando ellos nos destetan a nosotras y por lo general
no estamos preparadas para ello. Es duro para mamá.
Proteger la producción de leche.
Tanto en la huelga de lactancia, o en el destete abrupto, los
primeros días de la huelga hay que proteger la producción. Haremos extracciones
frecuentes (mejor si es con un extractor doble para ahorrar tiempo) para evitar
problemas en el pecho y le podemos ir dando la leche de otro modo, evitandosiempre las tetinas. Si no sacamos la leche podemos tener algún problema de retención,
mastitis… es mejor evitarlo. Y además la leche cambia un poco de sabor, se
vuelve más salada. Esto puede molestar mucho al bebé cuando por fin se decida a
volver a mamar y quizá vuelva a pensárselo…
Pero si vemos que la huelga va a acabar realmente en
destete, ya no tiene sentido proteger la producción. En ese caso iremos sacando
leche cuando esté el pecho muy lleno, pero sólo un poco, lo justo para sentir
alivio. Si vaciamos el pecho estaremos mandando la señal al cerebro de nuevo de
volver a producir para la siguiente toma como si estuviera el bebé mamando.
Si tu deseo es destetar, pregunta a tu IBCLC la mejor manera
para hacerlo evitando problemas para ti y para el bebé.
En cualquier caso tu especialista en lactancia podría hacer
un adecuado seguimiento para reconducir la lactancia y evitar problemas.
Recuerda:
la huelga es una situación transitoria y
con calma
y paciencia todo volverá a la normalidad.
Socorro: ¡¡¡no tengo leche!!!
Tranquila. Sí tienes.
¿Tu bebé tiene más o menos 3
meses, semana arriba, semana abajo? Si es así, lo que te está ocurriendo es que
estáis en plena crisis de crecimiento. Se trata de un período en el que el bebé
va a dar un estirón y necesita un poco más de leche. Y como la naturaleza es
muy sabia hace que el niño te pida más para que tú produzcas más.
No sé si sabrás que si estamos
estresadas a la leche le cuesta salir. Las hormonas del estrés (cortisol,
adrenalina) no se llevan bien con las hormonas que hacen salir la leche
(oxitocina). Si en mi cuerpo están las primeras, no puede estar la oxitocina. Por
eso es importante estar relajada. No es que no haya leche: es que no sale.
Evidentemente si estoy en plena
crisis y mi hijo/a no hace más que pedir
y parece no saciarse… Si le ofrezco y
parece que se pelea con la teta, es difícil estar relajada. Parece que todo ha
funcionada hasta ahora, y de pronto ¿ya no funciona? Te asaltan las dudas. ¿Qué
estoy haciendo mal? NADA. Lo estás haciendo bien.
Cuando vienen a la consulta las
mamás en este punto, suelo decirlas “Enhorabuena”. Y ellas ponen cara de
asombro. Justo vienen preocupadas ¿y yo les doy la enhorabuena? Pues sí. Porque
eso significa que la lactancia va evolucionando. Quiere decir que tu bebé está
creciendo y quiere decir que como va a crecer un poco más necesita que
produzcas un poco más y sin habérselo explicado nadie sabe perfectamente cómo
lograrlo. ¿No es increíble?
El bebé sabe lo que tiene que
hacer. Mamá, tú sólo tienes que hacerle caso. Que pide más: le doy más. Son
unos días de más demanda, de un poco de más agobio. Pero si sabes que es así,
que es normal, no lo interpretas como un problema y por tanto no te preocupas y
como no te preocupas no tienes hormonas del estrés y en consecuencia la leche
seguirá fluyendo, porque estás relajada.
Si has llegado hasta los 3 meses
dando la teta, es que sí tienes leche. La producción depende de la succión. Así
que si sigues dando el pecho seguirás teniendo leche.
Si esta etapa te resulta
especialmente dolorosa, pesada, agobiante. Si piensas que tu bebé está pasando realmente
hambre, si a pesar de tener información de la buena, aún piensas que tienes
poca leche… sería interesante que te vea una experta. Es probable que con un
par de tips se arregle todo. Puedes consultar aquí la lista de IBCLC’s de España.
Los casos en los que no hay
realmente leche, que son los mínimos, no se manifestarían ahora con 3 meses,
habría sido al inicio de la lactancia. Así que si estás en ese momento de agobio,
relájate, confía en tu bebé, confía en tu poder de mujer-madre, y continúa, que
lo estás haciendo muy bien.
Por cierto, la leche es leche.
Ninguna mujer produce agua en sus pechos. NINGUNA. Y la leche es buena, aunque
te parezca “aguada”, o aunque el bebé tenga 4 años. No dejes que nadie te engañe.
La leche es
leche y tú eres mamífera.
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