lunes, 4 de junio de 2018

Mi bebé tiene cólicos

Me llama una mamá para pedir hora porque su bebé tiene muchos cólicos. Ha probado aerored, colikind y no sé cuántas marcas más me comenta.

Le digo que tengo hueco mañana a la tarde. Me dice que prefiere algo más tarde para que pueda venir su pareja. Estupendo, no hay problema.

Sigue hablando de sus cólicos y el bebé, y como hago muchas veces empiezo con la "ante-consulta" vía teléfono. Para las mamás su urgencia es una urgencia, es lógico, y si tengo tiempo no me importa ir investigando causas por teléfono e ir obteniendo datos, así cuando llegan a la consulta ya sé por dónde puedo ir tirando en cada caso, qué abordar primero, etc.

Pero esta vez una parte me ha chocado pues me habla de biberones todo el tiempo. Ese sexto sentido que tenemos me hace sospechar que no da pecho. Y efectivamente, pregunto y no da nada de pecho, nunca lo dio. Me relata el duro inicio en el hospital... 

Le comento que está llamando a una Consulta de Lactancia, y que si quiere relactar yo le puedo ayudar. Pero que para lo demás consulte con su pediatra. No conoce la palabra "relactar" y le explico un poco de qué va el tema.

Le explico que si quiere por supuesto que es posible, pero tiene que querer porque requiere un esfuerzo por su parte y compresión por parte de su entorno.

No se lo había planteado pues no sabía siquiera que se pudiera. Se lo pensará.

Es más que probable que no lo haga, porque el entorno nos vende las bondades de la leche artificial, las comodidades -supuestas- de la misma (digo "supuestas" pues no lo son: preparar y limpiar biberones no tiene nada de cómodo comparado con dar pecho que no hay que preparar nada ni limpiar nada).

Lamento muchísimo la situación porque esa mamá solo tenía un mes, y un mal consejo en el hospital  y una mala praxis la ha llevado a esto. Y con buen apoyo podría revertirlo, pero para ello tiene que saber que se puede y querer. Y a veces con un bebé de 1 mes no hay tiempo para informarse, ni ganas, o la sensación de fracaso es tan grande que no se quiere ni pensar en ello. Y no la juzgo. Mi crítica va al hospital que no ha sabido ayudarla.

En cuanto a los cólicos, si el bebé toma pecho es más difícil que ocurra. Pero a veces ocurre también a niños de pecho. Todas esas infusiones y medicamentos no hacen nada. Si existiera una que funcionara realmente, demostrado de forma científica, con evidencia, se recetaría por sistema a cada niño al nacer, como las vacunas del recién nacido por ejemplo. Y sin embargo no es así, según con quién hables hay una infusión o producto X. Cuanto más te alejes de tu zona, más productos te ofrecen. Suele ser la maduración del bebé lo que de verdad funciona, el paso del tiempo. Y algunas otras pautas que pueden tener relación con la alimentación de la madre en algunas ocasiones o con la deglución del bebé en otras. 

A veces una mamá dice que a ella el producto X sí le funcionó, o después de probar varios hubo uno que sí. Lo que ocurre en esos casos es que el cariño con el que tratas al bebé y el paso del tiempo han propiciado que desaparezca el problema, cosa que habría ocurrido igualmente sin tomar dicho producto.
Infusiones inútiles para los cólicos

Para aliviar los cólicos recomiendo el método LFS: contacto corporal constante con el adulto; posturas verticales para ayudar a sacar el aire de más que se toma en biberón, cuando hay mala succión, o cuando el bebé llora; paciencia; y en algunos casos puede ser necesario alguna sesión de fisioterapia u osteopatía. Cuidado con algunos pseudométodos anticólicos muy publicitados. Acudid siempre a profesionales titulados cualificados. 

Puedes leer más aquí sobre algunos de esos engañosos productos para los cólicos.


viernes, 25 de mayo de 2018

Biberón y teta

Acabas de tener un bebé y estás dando biberón y teta.

¿Estás haciéndolo así porque quieres?

¿O te has visto obligada a darle biberón porque veías que no tenía suficiente con la teta?

Si es así porque quieres, no digo nada.





Pero si no era tu deseo dar biberón y teta a la vez te invito a que revises un par de puntos. 

Lo primero a revisar sería la postura, ¿cómo le das? ¿Cómo pone la boca? ¿La abre poco? ¿Estás cómoda? ¿Tienes dolor? ¿Grietas? ¿Pinchazos? ¿Sale el pezón aplastado, blanco?

Y tu pecho, ¿cómo es? ¿los pezones son planos o les cuesta salir? ¿alguna operación o golpe en la zona?

¿Eres diabética? ¿Obesa? ¿Has tenido problema de tiroides?

¿Cómo es la boquita del bebé? ¿Tiene callo en los labios? ¿Acaso en el de arriba? ¿Alguien le ha valorado la lengua? ¿La succión? ¿Está cogiendo peso?

¿Cómo ha ido el embarazo? ¿Es una FIV? ¿Inseminación artificial? ¿Ovodonación?

¿Y el parto cómo fue?

¿Tienes ayuda o apoyo de tu pareja o familia? 



Si quieres seguir adelante con la lactancia has de saber que todo tiene remedio. Y cuanto antes se aborden los problemas, antes se llega a la solución. Si tu deseo es mantener la lactancia o conseguir la lactancia exclusiva, no dudes en consultar con un profesional. Si no puede ser presencial, también las consultas virtuales pueden ser mu eficaces.






martes, 8 de mayo de 2018

Llantos nocturnos



Un bebé que está solo o se siente solo, llora. Como no sabe hablar se hace oír llorando, para pedir lo que necesita. Que puede ser comida, teta, mimos, que le cambies de postura si es muy pequeño, un cambio de pañal, o simplemente pide estar acompañado de su mamá o de una persona a la que conoce, que puede ser un adulto de referencia distinto a la madre/padre, o puede ser otro niño, un hermano por ejemplo, u otro familiar.

Un niño acompañado, no llora. Un niño abrazado, no llora. O llora muy poco. A no ser que esté enfermo o le ocurra algo. Y si llora y está acompañado, al menos estará recibiendo consuelo y sintiéndose atendido y querido.

Los bebés que sienten sus necesidades cubiertas no suelen llorar, o lloran muy poco.

¿Qué pasa entonces por las noches?

Los niños pequeños, los bebés, que duermen solos se sienten eso, precisamente, muy solos. Y si tienen un despertar y no ven a nadie cerca, suelen asustarse y reclamar la compañía. La noche puede dar mucho miedo, incluso a los mayores la oscuridad nos puede inquietar y nosotros tenemos recursos para gestionarlo, pero los bebés no…

Si practicamos colecho -dormir juntos de toda la vida, vamos- con nuestro bebé, te aseguro que no llorará, a no ser que esté enfermo. O tal vez sí llore, pero no será mucho. Y si lo hace a tu lado mejor. Así, durmiendo juntos, es más fácil darle el pecho de noche. Y todos descansamos.

Un bebé acompañado, abrazado, no llora.

He cambiado de vivienda recientemente y me toca oír llantos nocturnos de bebé. ¡Madre mía, qué mal me siento por ese bebé! Y porque nos despierta a todos también dado lo mal construidos y aislados que están hoy en día muchos pisos… Si pudiera iría a abrazarlo y consolarlo. Y descansaríamos todos, el pobre bebé, sus padres, y todo el vecindario. Llantos muy largos. 

Desconozco si llora porque además está "estivilizado"* aunque así se deduce después de tantos minutos de llanto. ¡Qué triste! ¿Por qué hay gente que aún puede creer en esos métodos de adiestramiento del sueño? ¿Cómo no ven que en brazos nunca se llora, o se llora mucho menos,  y se descansa mucho mejor? Quizá no lo esté, quizá realmente no le están aplicando el método, pero llora mucho, y en otra habitación.

El proceso del sueño lleva un ritmo y todos los bebés acabarán durmiendo bien y del tirón, pero cuando llegue su momento. Igual que no les forzamos a hablar antes de tiempo, o a andar, no les forcemos a dormir.



En brazos no lloro.



*El llamado método estivil se llama así por el autor que lo ha hecho famoso en España, quien se limitó a copiar el método ya existente, cambiando algunos tiempos, partiendo de la publicación "Cry it Out" de Benjamin Spock en 1946. En España además se publicaron los métodos de Valman en 1981, de Ferber en 1985 y el de Estivill en 1995, quien como decimos lo copió adjudicándose su creación. La expresión "estivilizado" de hecho en EEUU le dicen "estar ferberizado".

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sábado, 5 de mayo de 2018

LA IMPORTANCIA DE LA RÁPIDA INTERVENCIÓN


Cuando la lactancia no va

En el trabajo diario que desempeño ayudando a madres recientes puedo constatar lo importante de intervenir lo antes posible. ¿Por qué lo digo? Porque me llegan muchas mamás con bebés de 2 o 3 meses, de más también, con problemas en la lactancia. Con grietas o dolores y muchas con bebés que cogen poco peso y que ya están con lactancia artificial desde hace tiempo, dando más biberones de los que les gustaría. Algunas mujeres que me dicen que ya la teta es casi anecdótica.

Vienen tristes porque ven que la lactancia no va o no es lo que pensaban, porque duele, o porque no les resulta cómoda o práctica, o porque sencillamente no está funcionando como todo el mundo dice que tiene que funcionar.
Mi bebé coge poco peso

A veces es muy fácil de solucionar porque sólo hay que recolocar un poco o desmitificar y romper falsas creencias. Pero la mayoría de las veces son casos en los que una pronta intervención habría ahorrado muchas horas de dolor y muchos esfuerzos. Y entonces es cuando me duele a mí. ¡Qué rabia da saber que si alguien le hubiera visto la boca a ese bebé nada más nacer ahora no estaría con artificial! O si alguien hubiera supervisado la toma y ayudado a ese bebé a prenderse bien al pecho, no estaría ahora diciendo que no ha cogido peso.

Una mala colocación desde el principio, simplemente por mal agarre o por un problema de succión tipo frenillo, hacen que el bebé no coja peso mientras la mamá tiene dolores o grietas o mastitis, y convierten la lactancia en algo doloroso y poco eficaz. Entonces la estimulación del pecho no es la adecuada y en consecuencia desciende la producción, y se entra en ese círculo vicioso del que cuesta mucho salir.

Un problema de la mamá mal tratado, como una tiroides descontrolada, una hipoplasia  no tenida en cuenta, u otros problemas, pueden hacer que la producción no sea la adecuada y entonces la madre se ve abocada a meter biberones de ayuda, y de nuevo al disminuir la estimulación disminuye la ya de por sí pobre producción.

Leche artificial
En esas circunstancias es muy fácil desistir y tirar la toalla, y muy fácil caer en la tentación de dar biberones, cada vez en más cantidad, cada vez de más cantidad. Y en pocos días o semanas la lactancia desaparece del todo.

Y eso es lo malo, que en la mayoría de los casos tiene solución. Y la solución es más sencilla cuanto antes se interviene.

Ese es mi dolor. Ver mamás que vienen después de haber sufrido muchísimo durante días, semanas o incluso meses. ¿Por qué las mujeres tenemos esa capacidad de sufrimiento?

La buena noticia es que todo se arregla. Siempre les digo eso a mis mamás. Todo tiene solución. Puede ser más sencilla o más complicada, llevar más o menos tiempo, pero la tiene. Incluso aunque no se consiga una lactancia exclusiva, siempre será mejor una buena lactancia mixta que una artificial completa. Todo tiene arreglo.

Pero esa solución requiere un esfuerzo por parte de las madres que a veces ya no pueden hacer porque apenas les quedan fuerzas. Cuando eso ocurre yo muero un poco por dentro de la pena que me da pensar que si se hubiera intervenido antes no habríamos llegado a ese punto. Pero entiendo perfectamente el esfuerzo titánico de la mujer que lleva 2, 3 meses lidiando con problemas y dolores, y comentarios también, que le hacen daño. ¡¡¿Cómo no voy a entenderlo si además yo pasé por ello?!!

Y ahí entra la parte más de consejería, más ya que la propia especialista en lactancia, es la mujer empática que escucha y comprende y sabe encontrar palabras adecuadas para facilitar a la mamá la recuperación de su bienestar…  Cuando eso funciona, ¡olé! Pero cuando no funciona da rabia pensar que acudiendo antes lo podía haber conseguido porque quizá, tal vez, aún le quedarían fuerzas…

Aunque como ya he comentado en alguna ocasión, también hay casos que lo que buscan es la excusa para dejarlo, una justificación que no les haga sentir culpables por no haber hecho el esfuerzo.

Reitero la importancia de la información en el embrazo. Información de cómo debe ser una lactancia normal, qué es normal y qué no, qué esperar, y qué hacer y dónde acudir cuando no está funcionando. Pero desde el mismo momento del nacimiento. Me desplazo al hospital y atiendo postpartos. Y si no, nada más que tienes el alta. No hay por qué sufrir, no es obligatorio pasar por dolores, ni grietas, ni sangrar del pezón… A la mínima, acude al especialista, es de lógica.

Y tampoco es normal que si el pediatra ve que el bebé no coge peso, o incluso pierde, deje pasar el tiempo sin intervenir. O que te manden ir a pesarle un día sí y otro también si mientras no te están dando la solución a esa escasa ganancia. Por más que le peses,
si no se arregla lo que hace que no coja peso, de nada servirá.

Infórmate antes. Pero sobre todo, busca ayuda.

Para consultas virtuales puedes escribirme.






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viernes, 23 de marzo de 2018

Tetas, bocas, tetas

Anécdotas de la IBCLC


Todo el mundo tiene móvil hoy por hoy. Y al final el móvil se convierte en un inseparable imprescindible. Pese a que no quiero depender de él, al final ocurre. Ahora mismo mi móvil es agenda, base de datos, ordenador y teléfono.

Reconozco que lo necesito.

Normalmente estoy de guardia 24 horas, 7 días a la semana, 365 días al año. Pero a veces hay que parar.

El número de mensajes diarios, llamadas y correos, aumenta de manera exponencial cada mes. Y además atiendo consultas presenciales, a domicilio u hospitalarias. A todo esto añado que soy docente en activo y además madre de familia y esposa. Ah, y corredora amateur.

A veces me canso, también me canso.

Pero ¿qué ocurre? Pues que aunque tengas dos números separados, uno para el trabajo, al final usas un mismo dispositivo para todo. Y en mi caso mi móvil está lleno de fotos de tetas, y de fotos de bocas de bebés... Algunas fotos de medicamentos, y entre medias las personales. 

Por ejemplo el otro día estuve en la nieve con la familia, y las fotos de paisajes blancos con mi careto en medio se mezclan en la galería con las fotos de pechos y de frenillos y lenguas. 

O con las fotos de los filtros tan divertidos que ahora tienen aplicaciones con facebook o instagram, que todo hay que decirlo, no los conocía y me los descubrieron mis hijas el otro día, y me lo pasé pipa haciéndome selfies. Oye, qué buenas fotos. Como filtran y disimulan imperfecciones al final se ve una hasta guapa. Y esas fotos se mezclan en mi galería.

Y yo, que las tecnologías y yo nos somos demasiado amigas, pues me hago un cacao con tanta historia y al final todo está mezcladito en el móvil. Cada poco lo organizo en carpetas en el ordenador y voy borrando del móvil, pero a veces ocurre...

Total, que al final ocurren anécdotas graciosas. Que vas a buscar la foto de la circular del instituto donde dice a qué hora es la tutoría para enseñársela a otro padre o madre del insti de tu hija, y te pones junto a esa persona a abrir la galería y pasar fotos con el dedo, y te aparecen justo los primeros planos tetiles de la consulta de ayer que aún no he pasado al PC... ¡oops, tierra trágame!

O te llaman por teléfono de la escuela de música de tu hija para indicarte que la audición es tal hora y tú te crees que es una mamá que quiere pedir hora para la consulta y la conversación es tan ridícula ... hasta que te percatas...

O has puesto en wallapop la mesa que ya no usas y te envían un WhatApp para preguntar cómo quedamos. Y tú, ilusa, empiezas a decir que a las 6 lo tienes ocupado, que mejor mañana a las 12, que si sabes dónde está la consulta... y el tío te dice "pero de qué me hablas, si yo sólo quiero la mesa".

Y así todo el tiempo. Es realmente divertido pero igual de cortante. 

-Hola, quería información.

-Hola, buenos días. Sí mira, el taller es a las 18h30 y puedes venir con el bebé, pero confírmame que vienes porque las plazas son limitadas.

-Pero si yo llamaba para decirte que ya puedes recoger el paquete en correos...

Y la verdad, me lo tomo con humor, es muy divertido.

Creo que a cualquiera de nosotras Ibclc o asesoras nos pasa igual. ¿Cuántas tenéis el móvil llenito de fotos de perlas de leche, grietas, o bebés con boquitas abiertas?

Déjame en comentarios tu anécdota.



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miércoles, 21 de marzo de 2018

Próximos talleres

Talleres próximos Aranda de Duero
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jueves, 8 de marzo de 2018

Re-acreditación IBCLC

Justo ayer os hablaba que fue el Día Internacional de los IBCLC.

Y, parece mentira, pero ya han pasado 5 años desde que me acredité como tal. Ya os conté la dura experiencia y largo camino hasta que lo conseguí. Pues bien, este año, 5 años después, toca re-acreditarse para demostrar que sigo actualizada y en condiciones de seguir apoyando a las familias con conocimientos adecuados, actualizados siempre.

La primera re-acreditación puede hacerse por examen o por CERPs. Normalmente esta primera vez todas los hacemos por CERPs. Después, hay que volver a examinarse sí o sí. Con el consiguiente esfuerzo que supone de estudio y también de desembolso económico.

¿Qué son los CERPs? Son créditos de formación continuada avalados por el IBLCE. Cada  CERP equivale a una hora de formación especializada en lactancia o relacionada con lactancia de algún modo. Y para poder hacerlo por esta vía hay que justificar al menos 75 CERPs. De ellos 50 tienen que ser sobre temas de educación específica en lactancia (50 L-CERPs). 5 de materia ética para profesionales de la salud (E-CERPs). Y 20 adicionales en temas que estén relacionados con la lactancia materna que no sean específicos de lactancia o ética. (R-CERPs)

Cualquier IBCLC que haya estado en activo suele tener los 75 créditos sin problema, normalmente bastantes más a poco que hayas acudido a algún congreso y hayas hecho un par de cursos., (que siempre se hacen más... al menos yo). También se validan créditos por cada formación que impartes. Gustándote tu trabajo es realmente sencillo obtener los créditos porque el estudio se convierte en pasión. 

Y ahí estoy, a punto de enviar la documentación para la re-certificación. Ya he recibido la carta del IBLCE, y ahora toca recopilar los títulos, certificados y documentos y proceder al pago y envío. 

¡Y con la ilusión del primer día!



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miércoles, 7 de marzo de 2018

IBCLC DAY - Día Internacional de las consultoras certificadas en lactancia materna (IBCLC)

#happyIBCLCday


Cada primer miércoles de marzo se celebra el día internacional de las IBCLC. 

Se celebra para reconocer la importante labor que desempeñamos y el conocimiento especializado del que disponemos para ayudar a las familias que amamantan.

Hoy es un día importante para mí.

IBCLC es la única titulación a nivel mundial que certifica que una persona posee los conocimientos teóricos, prácticos y éticos en lactancia materna para dedicarse profesionalmente a la atención de madres/bebés y a la docencia en el campo de la lactancia.

La acreditación se otorga después de aprobar un examen ofrecido por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners), y debe reacreditarse cada cinco años para garantizar la total actualización de conocimientos.

Hasta el año pasado en España había 119 IBCLC. No dispongo de datos actualizados, pero serán ya alguna más.

Os recuerdo que podéis encontrar un listado de las IBCLC de España aquí
O de las IBCLC a nivel mundial aquí y aquí.

En España 119 a fecha de agosto 2016. Falta añadir las nuevas IBCLC acreditadas desde entonces, actualización aún no publicada por IBLCE.

En los posts relacionados hablo más extensamente del proceso y de qué hace una IBCLC.

¡FELIZ DÍA DE LAS IBCLC!!


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lunes, 5 de marzo de 2018

Encantada con mi pediatra

Hace ya tiempo que quería hablar de ello, pero como afortunadamente voy poco a esta pediatra con mi hija, se me olvidaba.

En 2014 en esta entrada hablaba de que mi centro de salud desconocía el Real Decreto 867/2008 del 23 de mayo porque las paredes de la sala de espera estaban repletas de carteles con publicidad de marcas de alimentación infantil. No voy a decir cuáles para no hacerles publicidad, pero había al menos tres poderosas casas comerciales. En alguna ocasión lo comenté con la enfermera, sutilmente digamos, que eso no era correcto, y que deberían recortar al menos dichas marcas. Y alguna vez he visto algún cartel o póster en los que faltaba una esquinita, recortada.

En lo que es la consulta del pediatra la verdad es que hace tiempo, mucho, que a la vista no tenía botes o muestras de leche, aunque sí quedaba algún cartelillo, un boli, una libreta, el paño que cubre la báscula pesa bebés, el medidor de altura de la pared... con publicidad. Pero ya era menos evidente.

Sin embargo he de decir que ya hace meses, puede que un par de años incluso, esto ya no ocurre. O no ocurre el día que yo voy. No creo que los quiten justo cuando voy yo, jejeje.

Además ya no hay ni un solo póster de marca comercial. Sólo los de la Junta de Castilla y León. 

Un diez para mi centro de salud.

Por otro lado mi pediatra es un sol, buena profesional y encantadora con los niños. Y hoy me ha confirmado que ya se hacen cultivos de leche en el centro de salud, lo cual es un gran alivio. ¡¡Por fin!! También hace tiempo que me pide tarjetas y me deriva a madres que necesitan un apoyo específico en lactancia. Da gusto que las cosas vayan mejorando, así, de poco en poco, sin prisa, pero sin pausa.  

Hasta ahora cuando necesitaba un cultivo no tenía a quien pedirlo. Algunas madres han conseguido, en contadas ocasiones la verdad, que sus médicos de familia les pidiera un cultivo. Pero cuando han venido con los resultados era como si vinieran de vacío, pues no estaban hechos los recuentos de colonias o simplemente ponía que había flora normal... Espero que ahora sean mejores y sobre todo bien interpretados y que los mismos pediatras que los mandan les pauten luego el antibiótico adecuado según el antibiograma. Después mi labor será el apoyo a la madre, continuar con la corrección del agarre o la terapia miofuncional en casos de anquiloglosia tratada o sin tratar, o con las medidas de aumento de la producción, o con el control y seguimiento del crecimiento.

Este cartel estaba esta mañana, y lleva ya meses. Más de año y medio de hecho, pues la foto la tomé en agosto de 2016. Y hoy, marzo 2018, ahí sigue afortunadamente.


Encantada de tener una buena relación personal y una buena relación profesional con ella.

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domingo, 4 de marzo de 2018

Fallos en lactancia por falta de apoyo

Este es un blog sobre lactancia. Hablo de lactancia materna y cuento qué problemas podemos encontrar, cómo resolverlos, o hablo de mitos y prejuicios, o de productos que valen o no valen...

Este es un blog de lactancia, mi blog. En el que yo, como profesional, abordo ciertos temas. Y aveces también doy mi opinión. 

También he explicado cientos de veces los riesgos de la leche artificial, pero soy la primera en recomendarla cuando es necesaria.

Yo resuelvo, o lo intento, problemas de lactancia cuando la madre que lacta o que lo intenta me lo pide, pero no voy detrás de nadie a decirle que dé o no el pecho. Ni juzgo.  Así que cada vez que me llega un comentario del tipo "no sé cómo hablas de riesgos de la leche artificial porque haces mucho daño a las que no hemos podido dar el pecho" me da rabia. Primero, mi intención no es hacer daño, todo lo contrario. Segundo, si no te gusta mi blog, no lo leas. Tercero, los riesgos son reales y están ahí, yo no me he inventado nada. Que no los conozcas no quiere decir que no existan. Y por lo que lucho es por que las madres tengan la información adecuada y sobre todo el apoyo necesario para poder lactar si es que quieren y se encuentran con dificultades. Apoyo de su entorno o familia, apoyo de su pediatra, de su matrona, de su médico de cabecera, de su ginecólogo... profesionales que tratan al bebé y/o a la mamá en los primeros meses/años y que no siempre saben apoyar una lactancia, sobre todo si ésta cursa con problemas. Lo siento mucho, siento que eso ocurra. Y por eso estoy trabajando a tope, para dar información a madres y formación a sanitarios. Incluso hacemos talleres gratuitos para que no sea el dinero un impedimento o excusa...

Así que cada vez que alguien insinúa que no tenía que hablar de ciertas cosas me enfado. ¿No tengo que hablar de las inútiles infusiones anticólicos? Pues si son inútiles, (y algunas incluso peligrosas), y hasta ahora lo son todas, lo digo. Otra cosa es que a ti te haya funcionado. Puede que así lo creas, pero no será por la infusión, sino por la maduración del bebé, por el paso del tiempo. Seguramente sin la infusión también se le iba a pasar. ¿No tengo que hablar de los riesgos de la leche artificial porque hay madres que la dan? Pues vaya, apaga y vámonos. Es como el que fuma, que sabe que es malo pero no lo deja. O como la bollería industrial, que sabemos que es mala pero la comemos. Es lo que hay. Y yo voy a seguir recomendando la lactancia materna.

Por supuesto que cada madre hace lo que puede, como puede. Y creo que todas las madres somos estupendas para nuestros hijos. No creo que haya ninguna que no ame a su hijos y quiera lo mejor para ellos. 

Por otra parte, cada vez que alguna me comenta que "no ha podido" me permito dudarlo en parte, porque realmente son muy pocos los casos en que de verdad no se puede. Pero no la voy a decir nada. Repito, no juzgo. Lo que sí que habrá pasado, en muchos de esos casos, es que no ha habido información correcta y sobre todo apoyo. Igual ha tenido baja producción al principio y nadie ha sabido más que recomendarle un biberón con lo que se ha ido quedando sin leche. Si un recién nacido en el hospital pierde un 12% de su peso antes de darle el alta es que algo está mal. Y lo que no concibo es que no se busque la causa y se intente resolver...  ¿frenillo? ¿hipoplasia? ¿tiroides? ¿hemorragia? ¿madre diabética? ¿madre obesa? ¿cáncer? ¿enfermedad del bebé? ¿enfermedad de la madre? ... Pues verdaderas contra indicaciones de la lactancia ya vimos que son pocas, como la galactosemia por ejemplo.  De verdad, hay muchos más fallos de lactancia por falta de apoyo a la hora de empezar o de resolver un problema que por causas reales de hipo-producción o de enfermedad que impida realmente la lactancia.

Todos estos temas hieren muchas susceptibilidades, y lo lamento. Se sienten atacadas, y no es mi intención ni la intención de quienes nos dedicamos a esto. La intención es informar y ayudar a quien pide ayuda.

Y me quedo con los comentarios positivos de las madres que atiendo, que agradezco y conservo en mi memoria y mi corazón. A las que doy las gracias, por permitirme meterme en su vida en un momento tan importante e íntimo, y que me permiten aprender de ellas, de cada caso.


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