Los “dichosos” frenillos
Digo “dichosos” porque ¡¡ anda que no dan guerra !!
Luisa Fda. Santos- IBCLC 47604
(Primera edición 6 febrero 2013)
Las grietas
Otras causas de grietas son
también el frenillo lingual, la existencia de micrognatia o retronagtia, la
protusión lingual, una especial sensibilidad de la piel del pezón, o el uso de
sustancias irritantes como jabones, o determinadas cremas o incluso
determinados ejercicios que aún se recomiendan (mal hecho). Y por la
introducción de biberones o chupetes.Si me salen grietas, lo adecuado es corregir la causa que las origina. Lo más frecuente es la posición, la mala posición. Corregir la postura e insistir en que la boca quede bien sellada con el pecho introduciendo bien de areola inferior, con los labios bien evertidos y el niño bien alineado. Suele ser suficiente. Lo mejor, siempre, es que acudas a una IBCLC u otro profesional de la salud (que esté bien actualizado en lactancia), que verifique la posición. ¡¡Cuántas veces he visto en la consulta cómo un sencillo empujoncito del culete hacia adelante, o de la cabecita del bebé hacia atrás… obran milagros instantáneos!!
Para terminar, una cita de Carlos González, pediatra especialista en lactancia.
Deposiciones normales del bebé
Los pises y deposiciones del bebé nos pueden resultar muy útiles
para saber si el bebé está tomando leche
suficiente, si se está alimentando bien.
El peso es una de los datos más objetivos, un dato
numérico y fácilmente evaluable. Pero no olvidemos que hay que tener en cuenta
más factores.
Sobre todo desde que nos dan el alta recién paridas
hasta que tenemos la primera consulta con el pediatra, podemos tener dudas de
si se está alimentando bien o no. A veces pueden pasar 10-15 días hasta que nos
vuelve a ver un pediatra o matrona, hasta que le vuelven a pesar, y si en ese
tiempo no ha ido bien la cosa, igual tenemos a un bebé que se está alimentando
poco...
¿Cómo saber que todo va más o menos bien?
Por la orina y cacas del bebé puedo tener una buena
pista.
Si estás haciendo un número de tomas alto, entre 10 y
15, aunque a veces no sabemos ni cuándo empieza ni cuando acaba porque parecen
empalmarse unas con otras… Si no hay grietas o dolor y las caquitas y pises del
bebé son como la tabla de abajo, todo va bien.
Pero recuerda, si hay dolor, heridas o grietas,
es que algo no marcha. Y recuerda cuanto antes pongamos solución, más fácil
será. Confía plenamente en los profesionales de la lactancia, y no lo vayas
dejando. No es raro que la mamá acuda al especialista cuando ya no puede más y
ha probado todas las demás opciones, y/o mejunjes varios recomendados por vete
a saber quién…
Mi lema es que TODO TIENE SOLUCIÓN, todo.
Pero cuando hay un problema hay que buscar la solución lo antes posible porque
si no es así, tenemos un problema agrandado, que provoca un problema más, y
éste otro, y así sucesivamente.
Os dejo una tabla con las micciones y deposiciones que
se consideran normales en los primeros días. Recuerda, mientras no haya dolor
ni heridas ni otras patologías detectadas.


El primer día de
nacido puede hacer un solo pis y sola caca, que sería meconio.
El segundo día dos
pises y dos veces caca, también meconio.
A partir del cuarto
día ya serían cacas de transición, verdosas, hasta que iría apareciendo la
típica caca amarilla color mostaza, como con grumitos, que hará casi en cada
toma, muchas veces al día, hasta más o menos el mes y medio que reducirá el
número.
Puede estar incluso
una semana o dos sin hacer caca. Y ojo, no se trata de estreñimiento, sino de
un cambio normal debido al cambio en la composición de la leche que acontece en
esa etapa.
El estreñimiento no se
define por el número de deposiciones, sino por su consistencia. Si hace bolas
gordas y duras, está estreñido. Eso es una enfermedad, porque la bola casi no
cabe por el agujero, y por tanto produce dolor, y puede provocar hemorroides
(almorranas) y fisuras anales (pequeñas heridas sangrantes). Hacer bolas duras
es estreñimiento, aunque se hagan tres veces al día. Si está estreñido, voy al
médico. Pero si la caca es blanda aunque sólo haga una a la semana, está todo
bien.

Técnica de la compresión mamaria
¿Cómo se hace la compresión?
Para entenderlo mejor puede servir la comparación con un bocadillo de pan de molde: imagina que tu pecho es un bocadillo de 3 pisos de pan de molde y debes hacer que te entre en la boca, comprime el pecho de la misma manera. Es de esperar que el bebé comience a deglutir de nuevo (succión de boca abierta grande-pausa-cerrar). Si es así, debes seguir comprimiendo (mantén la presión) hasta que el bebé vuelva a mamar sin tragar. No debes soltar mientras lo oyes tragar. Cuando ya no lo veas tragar libera la presión sobre el pecho para que no se te canse la mano y la leche que está en otras áreas del pecho comenzará a fluir de nuevo:
- Algunos bebés dejarán de succionar. Si eso sucede vuelve a comprimir el pecho.
- Algunos bebés comienzan a deglutir cuando liberas la compresión. Si eso sucede espera y no comprimas de nuevo hasta que vuelvas a sentir que tu hijo no traga.
- Cada vez que comprimas tu pecho, mueve la posición de tu mano ligeramente en una dirección, de manera que cada vez que comprimas lo hagas sobre un área diferente del pecho.
Si la compresión parece que no tiene efecto al principio: No cambies de pecho y espera, a veces el reflejo de eyección tarda un poco más. Normalmente a medida que avanza la toma la compresión funciona menos, pues el flujo de leche se hace más lento.
Si la compresión ya no surte efecto después de un rato: Y parece que el bebé se está adormilando o comenzando a lloriquear porque el flujo de leche es lento, pon al bebé en el otro pecho y repite el proceso, cambiando de un pecho a otro cuantas veces sea necesario hasta que la compresión ya no funcione para mantener al bebé activo.
Es buena idea experimentar: Aunque esta técnica funciona bien para muchas madres, puedes probar cualquier variación que te funcione mejor. La técnica funciona mientras no te duela el comprimir el pecho y tu bebé esté obteniendo suficiente leche.
La compresión mamaria es una técnica muy útil cuando un bebé no mama bien. Tal vez porque está débil, o porque no consigue colocarlo en buena posición, o porque no coordina bien la lengua, o porque está enfermo o es prematuro y se cansa de mamar... También es útil para acortar las tomas cuando la madre tiene grietas o dolor de pezones.
Normalmente, el bebé mama bien (o al menos pasablemente) unos minutos, y luego se queda con el pecho en la boca sin hacer nada. No suelta el pecho, pero tampoco mama. Puede que esté media hora o tres cuartos en cada pecho, pero la mayor parte del tiempo no está mamando. No alimenta tener el pecho en la boca sin mamar; es mejor comprimir el pecho; y si eso no le funciona bien sacarse leche.
Esos primeros minutos en que el bebé mama activamente, déjalo a su aire. Cuando se quede quieto, con cuidado y sin sacarle el pecho de la boca, comprime el pecho por la base (tocando las costillas ) entre el pulgar y el índice. Un buen apretón, pero sin hacerse daño. No se trata de bombear, apretando y soltando. No. Se trata de apretar y mantener. Aprieta y mantén apretado. Al apretar suele salir un chorro de leche, y el bebé, que está sin hacer nada se lleva una agradable sorpresa y empieza a mamar otra vez. Mientras veas que mama, mantén apretado sin soltar. Cuando se vuelva a quedar quieto (o casi) suelta el pecho (a veces al soltar sale un poco más de leche y mama un poco más). Cuando se vuelva a quedar quieto, vuelve a apretar. Cuando se vuelva a quedar quieto vuelve a soltar. Puedes ir alternando la posición: arriba y abajo, a lado y lado, arriba y abajo... Repite la maniobra hasta que deje de funcionar, hasta que, apretando el pecho, tu hijo siga sin hacer nada. Es el momento de sacarlo de ese pecho y volver a empezar con el otro.
Esta es una excepción al principio de lactancia a demanda, dejarles mamar hasta que lo sueltan. Pero tampoco es exactamente una excepción: una cosa es dejarles mamar y otra cosa es dejarles estar con el pecho en la boca sin mamar. Es mejor hacer una toma corta, y al cabo de una hora volverle a dar, que estar toda la hora con el niño enchufado sin hacer nada. Si hace tomas frecuentes, pero no tan largas, tendrás tiempo de descansar e incluso si tienes tiempo y ganas, de sacarte leche.
Aquí puedes ver la compresión mamaria en vivo: http://www.youtube.com/watch?v=Wj9tLgYn-bA (Está en inglés, pero lo que nos interesa es la imagen. Si además entiendes lo que dice, pues mejor, pero no es necesario, :-)
Videos de compresión mamaria with Dr. Jack Newman http://www.youtube.com/watch?v=Wj9tLgYn-bA
"Finger feeder" o técnica de la jeringa-dedo
O jeringa-sonda. En inglés finger-feeder.
Usamos este método de dar la leche al bebé para no usar biberón y porque es un método que no solo no interfiere en la lactancia, sino
que además estimula la succión, sirve de fisioterapia de succión.
Si no puedo amamantar directamente porque duele el pecho,
hay heridas o grietas, separación puntual, etc, es mucho mejor darle la leche
(mejor extraída, pero también puede ser artificial) con esta sencilla técnica.
Coloco el dedo en la boca del bebé suavemente, sólo la
primera falange, con la yema hacia el paladar. Espero a notar que me succiona,
que aprieta por todas las partes de la boca, y me aseguro de colocarle los
labios bien, evertidos, tal y como sería en el pecho. El dedo hace un poco
palanca hacia arriba y con el mismo nudillo del dedo hago un poco de presión en
el labio inferior para que quede la boca bastante abierta.
Cuando la succión a dedo es correcta podemos introducir con
cuidado la sonda o la pieza de silicona añadida a la jeringa hasta el límite
del dedo por un lateral. No por encima o debajo del dedo, sino bien pegada al
dedo por el lado. Y sin sobrepasar la punta del dedo.
Cuando el bebé succione presionamos un poco el émbolo de la
jeringa para que salga leche. A veces ni hace falta porque el bebé succiona con
tanta fuerza que es capaz de mover el émbolo solo. Si el bebé hace pausa para
respiración o descanso, pausamos nosotros también.
Digamos que es la forma más fisiológica de dar leche al bebé
después de la natural que es el pecho.
En el mercado hay varios artilugios y/o maneras de hacernos
con una sonda. He tenido mamás sanitarias, que trabajaban en hospital o
farmacia y tenían acceso a sondas de distintos tipos para añadir a la jeringa.
Pero en otros casos hay que adquirir un “Finger Feeder” de la marca Medela o bien
una sonda, que es más difícil de conseguir.
Los finger los venden en paquetes de 5, y realmente sólo vas
a necesitar uno, dos a lo sumo. Al ser un pack de 5 sale muy caro, aunque los
padres en estas situaciones no solemos poner pegas a la hora de gastar para
nuestro hijo.
Y las sondas son difícil de conseguir en farmacia, normalmente
te las tienen que pedir. Hay que saber qué numeración… En la consulta de lactancia
tu IBCLC te podrá facilitar todos estos materiales de una forma rápida y más
barata. Piensa que es lo que hacemos todos los días y tenemos acceso a esos
materiales.
La técnica es realmente sencilla. Puede parecer rara al principio, o aparatosa. Pero todas familias que lo prueban se acaban apañando muy bien. Desde luego es menos engorroso que un biberón. A veces puede necesitarse, al menos al principio, de dos personas, una para sujetar al bebé y otra para usar la jeringa. Pero colocando al bebé semisentado con protección lateral, en una hamaquita por ejemplo, o rodeado de un cojín de lactancia, a una altura adecuada, por ejemplo la altura de un cambiador, es posible y fácil hacerlo una persona sola.
También he visto papás y mamás que estando sentados se colocaban al bebé en las piernas, con los pies un poco elevados sobre un taburete, y ofrecer así la leche.
| Papá haciendo jeringa-dedo |
Las crisis de crecimiento
Se les llama crisis de crecimiento, picos de crecimiento, escaleras de crecimiento, brotes de crecimiento, crisis de lactancia...
















