Cómo sé si está tomando suficiente


Una pregunta que nos hacemos las mamás cuando empezamos a amamantar a un bebé es de qué manera saber si se está alimentando bien. La teta no es transparente ni tiene marcas con los mililitros o centímetros cúbicos que nuestro bebé toma. Y los primeros días las tomas pueden ser tan largas, aunque con pausas para dormir, que no sabemos si ha tomado o no ha tomado, ni cuánto.

Sabemos que los recién nacidos pierden peso al nacer, es una pérdida fisiológica normal y que ocurre en todos los casos, y se considera normal entre un 4 y un 7 por cien. Pero si vemos que esa pérdida es superior a 7% hay que estar atentas. A partir del día quinto ya tendría que empezar a coger.

Luego nos dan el alta, momento que suele coincidir con la subida de la leche, y estamos un poco desorientadas en casa, sobre todo si es el primer hijo.

A veces la pérdida ha sido mayor o han aparecido problemas en la estancia en el hospital y nos mandan ir a pesar al día siguiente del alta o a los dos días. Ahí el pediatra controla la subida de peso y si todo parece indicar que está bien, nos dan el alta definitiva. Ya no habrá revisión hasta la revisión de los 15 días, primera con el pediatra del centro de salud. Donde no hay que olvidar que será otra báscula y puede que no estén calibradas igual.

O tal vez salimos del hospital sin más indicaciones que acudir al centro de salud a los 15 días.

¿Qué pasa durante esos 15 días primeros?  Podemos encontrarnos y de hecho pasa a veces, con niños que no están recuperando el peso de nacimiento, o que siguen perdiendo peso o cogiendo pero muy poquito.

Siempre recomiendo la visita prenatal para saber a qué enfrentarnos y saber actuar con seguridad. Pero sí es cierto que muchas mujeres se preparan para el parto pero no para estos primeros días de dudas e incertidumbres. Si tampoco has contado con una IBCLC para la supervisión de las primeras tomas o visita post-natal, puedes guiarte por el número de deposiciones y micciones del bebé.

El peso es una de los datos más objetivos, un dato numérico y fácilmente evaluable. Pero no olvidemos que hay que tener en cuenta más factores.

Si estás haciendo un número de tomas alto, entre 10 y 15, aunque a veces no sabemos ni cuándo empieza ni cuando acaba porque parecen empalmarse unas con otras… Si no hay grietas o dolor y las caquitas y pises del bebé son como la tabla de abajo, todo va bien.  Pero recuerda, si hay dolor, heridas y grietas, es que algo no marcha. Y recuerda cuanto antes pongamos solución, más fácil será. Confía plenamente en los profesionales de la lactancia, y no lo vayas dejando. No es raro que la mamá acuda al especialista cuando ya no puede más y ha probado todas las demás opciones, y/o mejunjes varios recomendados por vete a saber quién… Mi lema es que TODO TIENE SOLUCIÓN, todo. Pero cuando hay un problema hay que buscar la solución lo antes posible porque si no tenemos un problema agrandado, que provoca un problema más, y éste otro, y así sucesivamente.

Os dejo una tabla con a micciones y deposiciones que se consideran normales en los primeros días. Recuerda, mientras no haya dolor ni heridas ni otras patologías detectadas.


 

ORINA del bebé
Al  menos:
  • El primer día un pis al menos
  • El segundo días dos pises
  • El tercer día 3 pises
  • Al cuarto, cuatro pises.
  • A partir del quinto día ya debemos notar al menos 6 pises, ya abundantes, que notemos que el pañal pesa.

El pis tiene que ser transparente. Puede que los primeros días tenga un ligero color anaranjado debido a los cristales de urato, que en los primeros días como digo es normal.
Ahora los pañales, creo que de todas las marcas ya, llevan una línea que se pone de color cuando el pañal está húmedo.

DEPOSICIONES
  • El primer día el meconio, negra y espesa, difícil de limpiar.
  • Segundo día, un poco de meconio y más tirando a verde 2 veces.
  • Tercer día verde menos oscuro, tres veces al día.
  • Cuarto día ya tirando color mostaza, tres al día,
  • Día quinto, color mostaza, en gran cantidad, tres al día mínimo. Aunque puede ser en cada toma.

Y en cuanto a las deposiciones creo que es muy importante decir que a partir del mes o mes y medio, suele disminuir la frecuencia y pueden estar varios días sin hacer caca. Es un cambio en la composición de la leche. Y es normal. Si no sabemos que es normal y nos asustamos es cuando vienen los "trucos de la abuela" que según qué zonas son unos u otros. Y todos innecesarios. No hay que provocar el esfínter del bebé, él debe solo aprender. Si le "ayudamos" a hacer caca nunca aprenderá. Su sistema es inmaduro y va aprendiendo y madurando poco a poco.



Hay una sencilla regla para recordar "la regla de los 4", (descrita por la especialista Marianne Neifert) por su sencillez: a partir del 4 día de vida 4 deposiciones al día (tamaño aprox. moneda de 2 euros) y durante las primeras 4 semanas.

Además del peso (20-30 gramos al día las primeras semanas), de la orina y deposiciones que ya hemos comentado, hay que recordar que es normal que quieran estar en brazos todo el rato. Que es normal que si le dejas en la cuna llore. Que es normal que esté el pecho divinamente y se quede dormido. Y cuando crees que está plácidamente dormido y le dejas en la cuna o cochecito se despierta llorando como si no hubiera un mañana. Eso es LO NORMAL, así que si eso ocurre es que todo va bien.


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Lo que tenemos que oír a veces las madres que amamantamos…

Cuando estamos embarazadas (lo que la sociedad nos ha enseñado a decir):
Si puedo me gustaría dar de mamar.
Y, ¿por qué no vas a poder?
No quiero mentalizarme a nada por si luego pasa algo.
¿Qué va a pasar?
Es que mi madre no pudo.
¿Seguro que no pudo?
Las mujeres de mi familia no tienen leche, yo tampoco tendré.
¿Acaso no tienes pecho?Yo querría darle pecho pero lo importante es que se críe bien.
Para que se críe bien lo mejor es darle pecho.
 
En el hospital (las enfermeras):
No cojas al bebé si no llora, que se acostumbra.
No es cierto.
Hasta la subida de la leche le daremos suero glucosado.
No es necesario, ¿y el calostro?
No tienes pezón, necesitarás pezoneras.
La mayoría de las veces son perjudiciales y no necesarias.
Si estás cansada, a la noche un biberón.
Pues vaya solución.
Es que tienes poca leche.
Al principio sólo se necesitan unas gotas de calostro.
 
Al llegar a casa:
Lo que no puede ser, no puede ser.
Pues que no sea.
Si pide antes de 3 horas es que tu leche no es buena.
Lo que pasa es que es tan buena, que se digiere antes.
Por eso no vas a querer más a tu hijo.
Por supuesto.
¿Otra vez está pidiendo?
No siempre que lloran los bebés es de hambre.
Así no vas a poder aguantar.
Pues haz tú las cosas de la casa.
Lo he intentado, pero no tengo.
¿De verdad o es una excusa?

Si surgen problemas y voy a urgencias:
Tienes mastitis, quítale el pecho y tira la leche. Dale biberón.
¿Ese médico sabe algo de lactancia?
Tengo grietas, me duele mucho.
¿Has llamado a tu asesora o IBCLC?

En las revisiones (la “ayudita”):
Ha perdido peso: dale una ayudita.
No llega al percentil que le toca: ayudita.
Por la noche una ayudita y descansas.
La lactancia, a demanda: no más de 10 minutos y no antes de tres horas, por la digestión…
Si pide mucho: ayudita.
Si pide poco: ayudita.
Cumple 4 meses: ayudita.
Llora: prueba con una ayudita.

Con el padre de la criatura:
Es que lo tienes enmadrado.
Mira Fulanita, qué bien se lo monta: lo deja todo el fin de semana con su madre.
¿Hasta cuándo le vas a dar?
Tú te lo has buscado, luego no te quejes.
Estás demasiado cansada, así no puedes seguir.

Las abuelas:
Qué manera de complicarte la vida, hija.
Con los biberones, te podríamos ayudar.
¿Hasta cuándo le vas a dar?
¿Y estás segura que todavía le alimenta?
Pues el de Fulanita está tan gordito…

Con los amigos:
No sé como puedes, yo no tengo paciencia.
¿Se despierta por la noche? Pues el mío duerme de un tirón.
Yo no tuve.
El mío no quiso.
Estás loca, yo no podría.
Mi leche no era buena, se despertaba antes de las 3 horas.
Si total, se acostumbran enseguida…
Con tres meses vale.
Me sentía esclava, mejor con el biberón.

Si el niño es mayor:
¿Qué clase de niño vas a criar?
¿Otra vez? Qué vicioso…
Deja a tu madre, hombre, que ya eres mayor.
A partir de los 8 meses, no sirve para nada.
Pero si ya ha tenido bastante.
Huy, mira, este niño se nos va a hacer un bebé.
No le des más, que se va a encanijar.
¿Pero todavía tienes leche?

En el trabajo (el jefe):
Hay que cubrir este puesto.
No sirven las medias tintas.
Respeto tu decisión, tú te lo pierdes, esto es un negocio.
La “responsabilidad” es lo primero.
Si dejas pasar la oportunidad será para siempre.
Puede haber cambio de necesidades.

En el trabajo (los compañeros):
Ni que sólo tú tuvieras hijos.
Pues te aguantas, como hacemos todos.
Te acostumbras pronto, mujer.
No seas tonta, el trabajo es lo que te mantiene, que el día de mañana…
Estás loca, con media jornada no tienes ni para pipas.
Menudo morro le echa esta tía.

Fuera de casa:
En la cafetería: Oiga, me está molestando, esto es un lugar público.
En el hipermercado: Le invitamos a pasar a un lugar privado.
En la puerta del colegio: Este no es lugar para eso.
En el parque: Enseñando las tetas a cualquiera, qué fresca.

En la biblioteca pública: Por favor, váyase al servicio.




El 16 de marzo de 2010 alguien publicó este hilo en el foro de la extinta Lactaranda. No lo firmó, no sé quién o quiénes son los autores, pero son frases que todas hemos oído. Lo he copiado tal cual. Han pasado 10 años, y creo que sigue vigente. ¿Qué opinas? ¿falta alguna? ¿añadirías alguna más?

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Consulta de lactancia online


Continúan las consultas online, como siempre.
 Las consultas presenciales quedan suspendidas.


#Responsabilidadsocial #yotecuido 
#quédateencasa

Cómo colocar al bebé para dar el pecho


No es ninguna tontería. Cuando nace nuestro primer bebé no sabemos cómo colocarlo al pecho. Parece sencillo, pero siempre nos asaltan las dudas. Y más si las primeras veces o los primeros días notamos dolor, o vemos que el bebé no se agarra bien, se duerme, toma poco. No sabemos si tenemos leche o no, si ha subido ya la leche o no, si tengo calostro o no…

Nos hemos preparado mucho durante el embarazo, pero sobre todo para el parto, porque realmente suele asustarnos un poco ese momento. Pero por muy largo que sea son unas horas. La crianza ya es para el resto de la vida. Prepararse para la lactancia también es importante. Todo lo que sepas antes de dar a luz, te vendrá bien. Porque cuando surgen las dudas o los problemas una vez nacido, es más difícil tener el tiempo y las fuerzas de buscar ayuda o información fiable.

Cuando hablamos de colocar al niño al pecho realmente hablamos de postura y posición. La posición sería la del niño con respecto a nosotras, y la postura sería la forma de colocarnos nosotras. Tanto posturas como posiciones las hay variadas, muy variadas. Y nunca, repito, nunca, nunca tiene que doler.

Principios básicos
Lo más importante es que la madre esté cómoda. Puedo dar una toma en mala postura, y me puede doler la espalda, pero si todas las tomas las hago en posturas incómodas, va a ser más complicado de llevar una buena lactancia. Y eso suponiendo que todo lo demás vaya bien, que no haya grietas, que el bebé coja peso…

Mi recomendación es que tengas siempre la espalda apoyada, que los hombros queden apoyados en algún sitio, sofá, respaldo, cojines, cama… pero apoyados. El tener la espalda y los hombros relajados sobre alguna superficie hará que fluya mejor la oxitocina. Si estoy en tensión, sin apoyos, las hormonas del estrés no dejarán circular bien a la oxitocina.

Los libros de antes recomendaban sentarse recta, espalda apoyada, cojín bajo el bebé, pies de la madre en una baqueta… Yo incluso llegué a comprarme un sillón sólo pensando en dar el pecho, incluso un enorme y aparatoso cojín de lactancia. Y luego no es así. Se sabe que los bebés maman mejor si la madre está reclinada hacia atrás. Y los cojines de lactancia muchas veces son más una barrera que una ayuda.

Una vez que la madre está cómoda, el segundo punto básico es que la boca del bebé encaje bien con el pecho de la madre. ¿Cómo? Boca muy muy abierta, casi 180º, labios bien evertidos, areola dentro de la boca sin que se vea apenas por la parte de la barbilla del bebé, naricilla y barbilla bien pegadas al pecho. Tranquila, no se ahoga. Los bebés nacen con la nariz chata para poder mamar bien y que entre el aire mientras. Y lengua rodeando el pezón por debajo.

Esto es lo más difícil, porque la lengua queda dentro de la boca y no podemos verlo bien. Si acaso sentir. Pero al principio nos cuesta percibirlo.

Se ven los labios evertidos, la boca bien amplia, barbilla pegada al pecho, nariz prácticamente pegada al pecho. Se aprecia areola por la parte de arriba, pero no por la parte de abajo, eso significa que el encaje es más profundo.
Se ven los labios evertidos, la boca bien amplia, barbilla pegada al pecho, nariz prácticamente pegada al pecho. Se aprecia areola por la parte de arriba, pero no por la parte de abajo, eso significa que el encaje es más profundo.


Es importante que el eje de la nariz (de la cabeza del  bebé) quede en el eje del pecho. Si tenemos el pecho caído el bebé irá más abajo que si tengo el pecho más pequeño y al frente. Imagina el eje del pecho que debería coincidir con el eje de la cabeza del bebé. El eje del seno materno está en relación al eje cefálico del bebé.




Carlos González. Manual práctico de lactancia materna, 3ª edición. Página 20
La cabeza y la espalda del niño tienen que quedar alineadas. Oreja-hombro-cadera en línea. Es decir, sólo veo un hombro, una pierna, el bebé está de lado. Vientre con vientre decíamos antes, pero hay posturas en que realmente la tripa de la madre no va a estar en contacto con la tripa del bebé. Revisa que la oreja, hombro y cadera del bebé sigan una misma línea imaginaria, situando su abdomen frente al tuyo.


Y la cabeza en deflexión, doblada hacia atrás.
Nuca hacia atrás



En la posición de cuna (que parece la más usada, al principio al menos) , no hay que colocar al bebé en la flexión del codo, sino en el antebrazo. ·La cabeza del bebé tiene que estar apoyada en el antebrazo, no en el pliegue del codo, y la mano en la espalda en lugar de en las nalgas.

Para hacer bien el agarre, una vez que estemos bien colocadas, cómodas, acercamos al bebé al pecho, orientado nuestro pezón hacia su nariz, enfocando el pezón hacia el paladar.


Cuando abra la boca bien, acerco al bebé rápido hacia mí (no es la madre quien va hacia el bebé).

Pezón hacia la nariz
Una vez que está mamando, si estamos en silencio podremos oír los tragos, que da un trago cada varias succiones. Al principio hará succiones más rápidas, durante un minuto aproximadamente, que es lo que tarda el reflejo de oxitocina. Y después hará ya las succiones más profundas y algo más lentas pues la leche ya está saliendo.

Si mama bien, no nos tiene que doler. Nada. Esa sería la primera señal de alarma.

Pero además tenemos que ver los labios evertidos, los dos. Las succiones llenan la mejilla. La mejilla se ve llena, redondita, no hundida.

Lo normal es que el bebé empiece a mamar activo, con ojos abiertos, con ganas. Haciendo ciclos de entre 10-30 succiones. A veces los primeros días hacen ciclos más cortos, de 3-5 succiones y paran a respirar. Esta succión inmadura irá mejorando con la práctica diaria, pero hay que asegurarse de que está obteniendo leche suficiente. El dato más objetivo es el peso. Por eso los primeros días es necesario y conveniente pesarlo con relativa frecuencia. Si no coge lo esperado podremos intervenir. No tendría sentido esperar un mes por ejemplo. Porque ¿y si no ha cogido peso? Habríamos perdido unas semanas valiosísimas.



La primera toma
La lactancia es un proceso normal e instintivo para la que el bebé está preparado al nacer. Las madres sin embargo tenemos que "aprender" y más si nunca hemos visto hacerlo. Pero el cómo sea el parto va a influir decisivamente en esa primera toma.

Actualmente hay algunos protocolos en algunos hospitales que no lo ponen fácil. Y si es cesárea menos aún.

Hace tiempo que se viene hablando de la técnica de la no técnica o no hacer nada y dejar que el bebé lo haga solo. Pero esto no suele funcionar si el parto ha sido intervenido, medicalizado.

Cuando nada más nacer en un parto sin intervención se coloca al bebé sobre la madre y se le deja con ella sin interrupciones de ningún tipo (ni para lavar, pesar, vitamina K, cortar cordón…) el bebé se arrastra por sí solo y sabe localizar el pecho de la madre y mama de forma espontánea y correcta. Suele tardar entre 20 minutos y una hora.

El problema es que si el parto ha tenido intervención esto es más complicado. Si ha habido anestesia epidural, o si ha habido separación de la madre al nacer, se ha visto que casi ningún recién nacido logra mamar bien esas primeras veces.

Pero no te preocupes, porque todo tiene solución. Si no ha podido ser, siempre se puede solicitar la ayuda de un profesional de lactancia e intentar solventar los problemas que surgen. Poner remedio enseguida.


Veamos las posturas más frecuentes de las que se habla.


Bien, si la boca y pecho quedan bien encajados, realmente tenemos infinitas posturas para dar el pecho. 360º en cada pecho al menos. No sería muy ortodoxo darle la madre estando de pie y el bebé boca abajo (ver foto), pero si eso mismo lo trasladas a una cama, es perfectamente factible. 

Tenemos 360º en cada pecho


Boca abajo, o invertido.
Pues sí, podría mamar boca abajo si el agarre fuera bueno. Pero evidentemente no lo hacemos así. Sin embargo si así tal cual te tumbas, tenemos una posición tumbada invertida, que es perfectamente asumible, y que además puede ayudar a drenar zonas del pecho en casos de obstrucciones o mastitis. 


En estas simpáticas fotos podemos ver que efectivamente aunque no parezca muy correcto, es perfectamente factible.



No tengo los nombres de las autores y protagonistas de estas fotos. Podéis contactarme por mail a info @lactancia-ibclc.es  

Y rizando el rizo, los bebés más mayorcitos pueden mamar hasta haciendo el pino. Con la edad se convierten en unos expertos y ya no miramos ni la colocación ni la postura. Puede llegar a ser muy muy divertido.












¿Quieres compartir tu foto? Recibirás un regalo a cambio. Pregúntame.





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Biberón hasta en las uñas

Como sabéis ando últimamente enganchada a las uñas de gel, manicura semipermanente. En Aranda hay una artista del maquillaje que desde que abrió su negocio me tiene encandilada con el tema de las uñas. Yo no soy de maquillarme, pero las manicuras bonitas y bien hechas me fascinan. En mi instagram suelo subir las que Carolina me hace. Y a mis alumnos les gustan mucho.
Pues bien, buscando qué hacerme la próxima vez, me encuentro esto, permitidme que os enseñe la foto:



Flipando en colores, biberones con leche de verdad. No sé qué pensar, estoy aturdida cuando menos.

Os dejo la última que me ha hecho @carolinamasquemaquillaje ¿Mucho mejor que el biberón, no? 

@carolinamasquemaquillaje
@luisas_10
@luisa_ibclc_


¡Lo comparto!

#HappyIBCLCday

IBCLC DAY - Día Internacional de las consultoras certificadas en lactancia materna (IBCLC)

#happyIBCLCday

Hoy, 4 de marzo de 2020, es un día importante para mí, y para todas las IBCLC. Y para todas las madres que acuden a nosotras.

El IBCLC Day se celebra cada año el primer miércoles del mes de marzo.

Fue creado por ILCA para reconocer el importante papel que desempeñan los IBCLC y para reconocer el conocimiento especializado que poseen los IBCLC y que marca la diferencia en las vidas de las familias que amamantan.

IBCLC es la única titulación a nivel mundial que certifica que una persona posee los conocimientos teóricos, prácticos y éticos en lactancia materna para dedicarse profesionalmente a la atención de madres/bebés y a la docencia en el campo de la lactancia.

La acreditación se otorga después de aprobar un examen ofrecido por el IBLCE (International Board of Lactation Consultant Examiners), y debe re-acreditarse cada cinco años para garantizar la total actualización de conocimientos.















¡Lo comparto!

Mi bebé rechaza el pecho

A veces el bebé rechaza el pecho cuando está despierto, pero sin embargo de noche o adormilado sí se agarra. Suele suceder en torno al segundo-tercer mes, en lo que llamamos la crisis de los 3 meses (que no siempre es a los 3 meses exactos).

Cuando esto ocurre las mamás podemos perder la paciencia y caer en la tentación de ofrecer un biberón. Porque muchas veces tenemos una gran falta de confianza en nosotras mismas y en nuestra leche, en nuestro poder de producir leche. Recuerda que somos mamíferas. Tener leche cuando tenemos un hijo, es lo normal, nuestro cuerpo está hecho así.

Ese "biberón de ayuda", que NO LO ES, es un "biberón de estorbo" y hace mucho daño. Y aquí ya no sabemos si ha sido causa o consecuencia. Entramos en un círculo vicioso tremendo del que es muy difícil salir. (Pero ojo, no imposible!!)

El bebé a esa edad ya mama bien y obtiene lo que necesita en mucho menos tiempo y a veces en muchas menos tomas. Algunos maman de noche y luego por el día no quieren saber nada porque hay demasiado mundo que descubrir. Si aparece el "biberón estorbo", la liamos. El bebé se acostumbra a que la leche salga sola, sin esfuerzo, a veces según qué biberones demasiado rápidamente y en mucha cantidad, y claro, luego en la teta hay que hacer un esfuerzo y ya no quieren. Salvo cuando están dormidos o adormilados, que al perder la conciencia se les olvida que hay más mundo y estímulos y suelen coger la teta sin problemas.

Si doy un biberón, esa cantidad de leche dejo de producirla para la siguiente vez, y entonces la siguiente toma me veré abocada a dar otro biberón, y así es muy fácil perder la producción, y por lo tanto la lactancia, en muy poquitos días.

Lo bueno es que esta situación también se puede revertir, pero también necesitamos de unos pocos días, no ocurre de la noche a la mañana. Tenemos que tener paciencia.

Dile a una mamá agobiada que tenga paciencia, que ve que su hijo no se agarra más que de noche y que ve que cada día hay que ofrecer más biberón… Dile a una mamá con depresión post-parto, o a una mama sin una tribu que la apoye, que tenga paciencia… y que además está pensando que le quedan pocas semanas para reincorporarse al trabajo remunerado… No funciona, ¿verdad?

Si el rechazo es sólo diurno, entonces no te preocupes, aunque es fácil decirlo. Si hace tomas nocturnas o en siestas, aprovecha esas tomas. A lo mejor está sacando todo lo que tiene que sacar y durante el día pasa de tomar más porque el mundo es más interesante.

Si sigue haciendo deposiciones normales, acordes con la edad, está activo, y sigue cogiendo peso, todo está bien.

¿Qué hacer? Paciencia, paciencia, paciencia. Practicar mucho piel con piel, y colecho por supuesto. Y cuanto más tranquila estés antes volverá la calma, porque el estrés y la oxitocina no se llevan muy bien que digamos.

Si durante el día te angustia que no coma, no ofrezcas biberón, porque entonces NO romperemos el círculo vicioso. Si de verdad quieres darle algo de tu leche extraída, mejor con vasito o con jeringa, u otro método que no sea tetina.

Y practica la virtud de la paciencia, que con bebés siempre funciona: esperar con calma que las cosas sucedan ya que no dependen estrictamente de una, hay que darles tiempo.



Si por el contrario el rechazo es siempre, día y noche, eso suele ocurrir bien por enfermedad, o porque el bebé está tomando otra cosa: biberones o alimentación complementaria. Porque ningún bebé se desteta solo de la noche a la mañana si no ha habido otro tipo de alimentos.

A esto lo llamamos huelga de lactancia o bache de lactancia. Puede ser debido sobre todo a:

  • Dolor bucal por afta, llaga, infección, cándida o muguet, dentición…
  • Reacción del bebé a algún grito o dolor de la madre porque le ha mordido y esta ha gritado por ejemplo.
  • Otitis media que le produzca dolor al succionar.
  • Infección de garganta.
  • Dificultad para respirar por un resfriado.
  • Demasiados biberones.
  • O demasiada chupeta.
  • Por dejarle llorar de forma repetida y por tiempo prolongado, cuando el niño lo que desea es atención y mamar. Esto puede desencadenar una reacción paradójica de rechazo, que de persistir, puede afectar seriamente su relación afectiva con la madre y el futuro de su lactancia.
  • Algún cambio importante en la vida del bebé como un cambio de domicilio, un cambio de horarios o de trabajo del adulto, una separación prolongada, un viaje…
  • Un cambio en cremas, perfumes, desodorantes, alguna ropa nueva de la madre…
  • Intolerancias o alergias a algo que toma la madre.
  • Algunos bebés rechazan el pecho si su madre se vuelve a quedar embarazada. No sería la primera vez que he sido yo quien le ha dicho a la mamá que estaba embarazada.

 
A veces sólo es una llaguita que duele y se soluciona muy fácil.
Entonces lo que hay que hacer es intentar buscar la causa, para solucionarlo más fácilmente.

Cualquier rechazo, sea diurno o total, es súper frustrante para la madre, entendiéndolo como un rechazo personal.  No suele durar mucho, a veces una semana, pero en alguna ocasión un poco más.

¿Qué hacer? Romper el círculo. Hacer extracciones para mantener la producción y evitar problemas en el pecho, y dárselo sin usar tetinas de ningún tipo. (Vaso, cuchara, jeringa…) Mucho piel con piel, pero de verdad, sin ropa, en contacto total. Y paciencia, mucha paciencia.

Y no quiero terminar sin hablar del apoyo. Es fundamental que la madre se sienta comprendida y apoyada. Por la pareja, la familia, su médico y su pediatra, el personal de salud… Y por una tribu. Por eso los grupos de apoyo son tan importantes.

Y además, siempre recomiendo una Consulta Prenatal sobre lactancia, para saber qué es normal y qué no, qué puede ocurrir en el periodo de lactancia y cómo afrontarlo, evitando así por ejemplo la facilidad con la que nos ofrecen biberones y leche artificial a cualquier pareja madre-bebé.

Quiero recalcar la importancia de la consulta prenatal, puesto que me llegan a la consulta muchísimas madres que me dicen que nadie les había contado que esto podía pasar, que no se han sentido bien informadas por los profesionales que las han atendidos en las clases de preparación al parto por ejemplo. Quizá a ti te llegue tarde la información, pero seguro que se lo puedes transmitir a tu hermana, amiga, conocida... La información es poder.

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