Cómo colocar al bebé para dar el pecho


No es ninguna tontería. Cuando nace nuestro primer bebé no sabemos cómo colocarlo al pecho. Parece sencillo, pero siempre nos asaltan las dudas. Y más si las primeras veces o los primeros días notamos dolor, o vemos que el bebé no se agarra bien, se duerme, toma poco. No sabemos si tenemos leche o no, si ha subido ya la leche o no, si tengo calostro o no…

Nos hemos preparado mucho durante el embarazo, pero sobre todo para el parto, porque realmente suele asustarnos un poco ese momento. Pero por muy largo que sea son unas horas. La crianza ya es para el resto de la vida. Prepararse para la lactancia también es importante. Todo lo que sepas antes de dar a luz, te vendrá bien. Porque cuando surgen las dudas o los problemas una vez nacido, es más difícil tener el tiempo y las fuerzas de buscar ayuda o información fiable.

Cuando hablamos de colocar al niño al pecho realmente hablamos de postura y posición. La posición sería la del niño con respecto a nosotras, y la postura sería la forma de colocarnos nosotras. Tanto posturas como posiciones las hay variadas, muy variadas. Y nunca, repito, nunca, nunca tiene que doler.

Principios básicos
Lo más importante es que la madre esté cómoda. Puedo dar una toma en mala postura, y me puede doler la espalda, pero si todas las tomas las hago en posturas incómodas, va a ser más complicado de llevar una buena lactancia. Y eso suponiendo que todo lo demás vaya bien, que no haya grietas, que el bebé coja peso…

Mi recomendación es que tengas siempre la espalda apoyada, que los hombros queden apoyados en algún sitio, sofá, respaldo, cojines, cama… pero apoyados. El tener la espalda y los hombros relajados sobre alguna superficie hará que fluya mejor la oxitocina. Si estoy en tensión, sin apoyos, las hormonas del estrés no dejarán circular bien a la oxitocina.

Los libros de antes recomendaban sentarse recta, espalda apoyada, cojín bajo el bebé, pies de la madre en una baqueta… Yo incluso llegué a comprarme un sillón sólo pensando en dar el pecho, incluso un enorme y aparatoso cojín de lactancia. Y luego no es así. Se sabe que los bebés maman mejor si la madre está reclinada hacia atrás. Y los cojines de lactancia muchas veces son más una barrera que una ayuda.

Una vez que la madre está cómoda, el segundo punto básico es que la boca del bebé encaje bien con el pecho de la madre. ¿Cómo? Boca muy muy abierta, casi 180º, labios bien evertidos, areola dentro de la boca sin que se vea apenas por la parte de la barbilla del bebé, naricilla y barbilla bien pegadas al pecho. Tranquila, no se ahoga. Los bebés nacen con la nariz chata para poder mamar bien y que entre el aire mientras. Y lengua rodeando el pezón por debajo.

Esto es lo más difícil, porque la lengua queda dentro de la boca y no podemos verlo bien. Si acaso sentir. Pero al principio nos cuesta percibirlo.

Se ven los labios evertidos, la boca bien amplia, barbilla pegada al pecho, nariz prácticamente pegada al pecho. Se aprecia areola por la parte de arriba, pero no por la parte de abajo, eso significa que el encaje es más profundo.
Se ven los labios evertidos, la boca bien amplia, barbilla pegada al pecho, nariz prácticamente pegada al pecho. Se aprecia areola por la parte de arriba, pero no por la parte de abajo, eso significa que el encaje es más profundo.


Es importante que el eje de la nariz (de la cabeza del  bebé) quede en el eje del pecho. Si tenemos el pecho caído el bebé irá más abajo que si tengo el pecho más pequeño y al frente. Imagina el eje del pecho que debería coincidir con el eje de la cabeza del bebé. El eje del seno materno está en relación al eje cefálico del bebé.




Carlos González. Manual práctico de lactancia materna, 3ª edición. Página 20
La cabeza y la espalda del niño tienen que quedar alineadas. Oreja-hombro-cadera en línea. Es decir, sólo veo un hombro, una pierna, el bebé está de lado. Vientre con vientre decíamos antes, pero hay posturas en que realmente la tripa de la madre no va a estar en contacto con la tripa del bebé. Revisa que la oreja, hombro y cadera del bebé sigan una misma línea imaginaria, situando su abdomen frente al tuyo.


Y la cabeza en deflexión, doblada hacia atrás.
Nuca hacia atrás



En la posición de cuna (que parece la más usada, al principio al menos) , no hay que colocar al bebé en la flexión del codo, sino en el antebrazo. ·La cabeza del bebé tiene que estar apoyada en el antebrazo, no en el pliegue del codo, y la mano en la espalda en lugar de en las nalgas.

Para hacer bien el agarre, una vez que estemos bien colocadas, cómodas, acercamos al bebé al pecho, orientado nuestro pezón hacia su nariz, enfocando el pezón hacia el paladar.


Cuando abra la boca bien, acerco al bebé rápido hacia mí (no es la madre quien va hacia el bebé).

Pezón hacia la nariz
Una vez que está mamando, si estamos en silencio podremos oír los tragos, que da un trago cada varias succiones. Al principio hará succiones más rápidas, durante un minuto aproximadamente, que es lo que tarda el reflejo de oxitocina. Y después hará ya las succiones más profundas y algo más lentas pues la leche ya está saliendo.

Si mama bien, no nos tiene que doler. Nada. Esa sería la primera señal de alarma.

Pero además tenemos que ver los labios evertidos, los dos. Las succiones llenan la mejilla. La mejilla se ve llena, redondita, no hundida.

Lo normal es que el bebé empiece a mamar activo, con ojos abiertos, con ganas. Haciendo ciclos de entre 10-30 succiones. A veces los primeros días hacen ciclos más cortos, de 3-5 succiones y paran a respirar. Esta succión inmadura irá mejorando con la práctica diaria, pero hay que asegurarse de que está obteniendo leche suficiente. El dato más objetivo es el peso. Por eso los primeros días es necesario y conveniente pesarlo con relativa frecuencia. Si no coge lo esperado podremos intervenir. No tendría sentido esperar un mes por ejemplo. Porque ¿y si no ha cogido peso? Habríamos perdido unas semanas valiosísimas.



La primera toma
La lactancia es un proceso normal e instintivo para la que el bebé está preparado al nacer. Las madres sin embargo tenemos que "aprender" y más si nunca hemos visto hacerlo. Pero el cómo sea el parto va a influir decisivamente en esa primera toma.

Actualmente hay algunos protocolos en algunos hospitales que no lo ponen fácil. Y si es cesárea menos aún.

Hace tiempo que se viene hablando de la técnica de la no técnica o no hacer nada y dejar que el bebé lo haga solo. Pero esto no suele funcionar si el parto ha sido intervenido, medicalizado.

Cuando nada más nacer en un parto sin intervención se coloca al bebé sobre la madre y se le deja con ella sin interrupciones de ningún tipo (ni para lavar, pesar, vitamina K, cortar cordón…) el bebé se arrastra por sí solo y sabe localizar el pecho de la madre y mama de forma espontánea y correcta. Suele tardar entre 20 minutos y una hora.

El problema es que si el parto ha tenido intervención esto es más complicado. Si ha habido anestesia epidural, o si ha habido separación de la madre al nacer, se ha visto que casi ningún recién nacido logra mamar bien esas primeras veces.

Pero no te preocupes, porque todo tiene solución. Si no ha podido ser, siempre se puede solicitar la ayuda de un profesional de lactancia e intentar solventar los problemas que surgen. Poner remedio enseguida.


Veamos las posturas más frecuentes de las que se habla.


Bien, si la boca y pecho quedan bien encajados, realmente tenemos infinitas posturas para dar el pecho. 360º en cada pecho al menos. No sería muy ortodoxo darle la madre estando de pie y el bebé boca abajo (ver foto), pero si eso mismo lo trasladas a una cama, es perfectamente factible. 

Tenemos 360º en cada pecho


Boca abajo, o invertido.
Pues sí, podría mamar boca abajo si el agarre fuera bueno. Pero evidentemente no lo hacemos así. Sin embargo si así tal cual te tumbas, tenemos una posición tumbada invertida, que es perfectamente asumible, y que además puede ayudar a drenar zonas del pecho en casos de obstrucciones o mastitis. 


En estas simpáticas fotos podemos ver que efectivamente aunque no parezca muy correcto, es perfectamente factible.



No tengo los nombres de las autores y protagonistas de estas fotos. Podéis contactarme por mail a info @lactancia-ibclc.es  

Y rizando el rizo, los bebés más mayorcitos pueden mamar hasta haciendo el pino. Con la edad se convierten en unos expertos y ya no miramos ni la colocación ni la postura. Puede llegar a ser muy muy divertido.












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