lunes, 3 de abril de 2017

¿QUÉ CHUPETA ELEGIR?

Los bebés tienen varios reflejos innatos. Uno de ellos es la succión. Succionar es un reflejo presente incluso antes de nacer. Seguro que hasta has podido ver a tu bebé antes de nacer en una ecografía succionando su dedo.

Se trata de un reflejo de supervivencia gracias al cual consiguen acercarse al pezón, succionarlo, y por tanto alimentarse y estimular la producción de leche en la madre.

Si se le introduce una tetina también succiona, sea de biberón o de chupeta. Lo mismo si es un dedo, lo cual nos viene bien para hacer terapia de succión. Y para darle suplementos, cuando son necesarios, con jeringa-dedo.

Como IBCLC no voy a recomendar el uso de biberones ni chupetas, siempre voy a priorizar el pecho pues el amamantamiento es para lo que estamos diseñados. Y es el amamantamiento quien contribuye al correcto desarrollo facial. Si es necesario el suplemento (de leche extraída, leche donada o leche artificial) ya os he hablado muchas veces cómo se debe dar sin usar biberones.

Pero hoy hablamos de chupetes o chupetas. Comprendo la necesidad que, a veces, tienen algunas madres o familias de poner una chupeta. Ya sabes que donde mejor va a estar tu bebé, siempre, es en tu regazo, al pecho. Si no es mamando, en abrazo continuo porteado en un fular o mochila ergonómica. Pero la vida que llevamos nos impide esto muchas veces, la mujer quiere tener un rato para ella, aunque solo sea para poder ducharse… O mamá tiene que ausentarse, o trabajar. O un trayecto en coche para evitar que llore. O simplemente un rato de relax sin bebé. Y aquí es donde llega la chupeta. Hay que reconocer que está presente y a veces hasta viene bien.

Cuatro cosas básicas antes de deciros qué chupeta elegir. 


NORMATIVA
Los chupetes deben cumplir la normativa europea UNE-EN 1400-1/2/3:2003, que grosso modo dice que no deben tener elementos desmontables, los bordes tienen que ser redondeados, el disco tiene que tener al menos dos orificios de ventilación de 4mm diámetro, la tetina un máximo de 30mm de largo, poseer una anilla o tirador que permita extraerlo de la boca del bebé, y ser flexible.

Esto lo cumplen todas las chupetas que están en el mercado.

MATERIAL
Existen en látex o en silicona.

Las de látex o caucho, de color marrón, se deforman fácilmente y tienen un olor y sabor peculiares. Se limpian peor pero son más resistentes al desgarro. Cuidado porque puede haber niños alérgicos al látex.

Las de silicona, transparentes, no se deforman, son insípidas y no huelen. Se limpian muy bien, mejor que las de látex. Cuando salen los dientes hay que vigilar porque se pueden rasgar. La alergia a la silicona es casi imposible.

Yo siempre recomiendo silicona, mucho más higiénica. Y si fuera necesario, porque ya tiene dientes, cambiarla con frecuencia.

FORMAS
A la hora de ponerle nombre y apellidos a los chupetes veo que hay una cierta confusión.

Están los anatómicos, fisiológicos, ortodónticos… Redondos, planos, de cereza…

En general las numerosas casas comerciales que fabrican, venden, distribuyen, etc. chupetes llaman fisiológico o anatómico a los que imitan la forma del paladar del bebé o bien imitan la forma del pecho de la madre...

Pero ambas cosas son diferentes.

El pecho tiene la forma que tiene, no tiene la forma del paladar del bebé. Es el bebé quien dentro de su boca, usando su paladar, lengua, mandíbula, da forma al pezón. Es el pecho el que se moldea dentro de la boca.

El pezón entra redondo y tiene que salir redondo. Dentro de la boca se moldea, lo trabaja el bebé.


CUÁL ELEGIR.
Redondas de silicona. Para mí así de claro. Pero hay controversia al respecto, distintas opiniones y distintos gustos.

Yo me inclino, con total convicción, por los que se parecen al pezón de la madre. Es decir, redondos, sin forma alguna. Un pezón tiene la forma redondeada y es el bebé quien en su boca lo trabaja con la lengua.

Es el bebé quien trabaja su lengua, mandíbula y músculos de succión para moldear el pezón al interior de su boca.

Partiendo de la base que lo que un bebé debe tener en la boca es el pecho. Pero entiendo perfectamente la necesidad de algunas madres de poner chupete y la necesidad de algunos niños. Otros bebés en cambio lo rechazan cuando se lo ofrecen por activa y por pasiva.

De silicona, más limpio, no huele. Vigilar cuando ya tenga dientes que no la roce tanto como para provocar rotura, entonces cambiarla. 


Con las redondas además no se corre riesgo de que se coloque mal o el bebé la gire en su boca.

TAMAÑO
Se venden por tallas.

Pero el pecho no crece ya, incluso se hace algo más pequeño y menos turgente a medida que avanza la lactancia. Siempre elegir mejor el tamaño más pequeño de chupeta, tenga la edad que tenga el bebé.

¿CHUPETE TAPÓN?
Lo que no me gusta es cuando el chupete se usa de tapón. Sí, de tapón. "¡Hale, calla ya!" y plof, le ponen casi a la fuerza la chupeta de tapón… Ya sé que todo el mundo no lo hace así, pero es algo que veo.

El bebé también necesita expresarse, llorar a veces, liberar energía y frustración a través del llanto. O simplemente comer, succionar una chupeta de la que no sale nada, puede ser muy cansado y hacer que sin querer nos saltemos una toma, sobre todo cuando son muy pequeños.

Para el consuelo, primero prueba los besos y mimos, y la teta. Y luego, ya, si eso, la chupeta.
 












CUÁNDO
Si optas por usarla, espera hasta que la lactancia esté bien establecida. ¿Cuándo es eso? Te lo explico: si no ha habido grietas más de una semana, no tienes dolor alguno y el bebé tiene ya 15 días y ha recuperado el peso del nacimiento y un poco más… entonces ya puedes ponerla si así lo deseas.

Si en cambio tú tienes dolores, grietas u otros problemas, y/o el bebé en la revisión de los 15 días no ha recuperado aún el peso o está justo en el peso de nacimiento, espera un poco más para usarla. En este caso acude a tu especialista para que te ayude a ver cuál es el problema y cómo solventarlo. Es para estos casos cuando se dice de esperar al menos 4 semanas.

Mi recomendación: no uses chupeta.

Pero yo he sido madre. Una de mis hijas no usó chupeta y la otra sí. Y conocía perfectamente sus riesgos. Pero la usé.

HASTA CUÁNDO
Úsala lo menos posible, que no se convierta en un objeto de necesidad. Puede ayudar al sueño o en momentos puntuales de llanto, pero que no esté siempre presente. El consuelo al pecho es mucho más beneficioso a todos los niveles.

Un año, no esperes más para retirarla. Cuanto menos, mejor. Pero claro, has de entender que si se la pones luego hay que quitarla y suele ser bastante difícil cuando se hace tarde.

Algunos autores hablan de dos-tres años. En la práctica veo a muchos niños que con 3-4 años la siguen usando. Mejor quitarla cuanto antes. Cuanto más tarde, más cuesta.

Las tetinas al año deberían desaparecer, también en un niño que no toma pecho. A partir del año los niños de biberón tampoco deberían ya comer en biberón.

En la práctica esto es extremadamente poco frecuente. Los bebés que la usan la dejan bastante más tarde.

RIESGOS Y ¿VENTAJAS?
El efecto analgésico es claro. Pero no de la chupeta, sino de la succión. Es la succión lo que calma al bebé. Si no puede succionar el pecho porque no está mamá, pues vale, puedes usar chupeta. El problema es que se crea mucha dependencia y al final se acaba usando para todo o más de lo que nos gustaría y por eso cuesta tanto quitarla.

Recuerda que la chupeta se inventó para usar de pecho, imitando al pecho, porque como ya hemos dicho los bebés necesitan succionar. Esa frase que escuchamos tanto "te usa de chupeta" es justamente al revés: usan la chupeta de pecho, usan la chupeta porque no hay pecho.

En un estudio se llegó a la conclusión de que la chupeta por la noche reduce el riesgo de muerte súbita. No conozco al detalle el estudio y no sé si en el mismo se valora el hecho de dormir con mamá, colechar, o sólo bebés que duermen solitos en sus cunas. Cuando se colecha las respiraciones de madre y bebé se acompasan y la madre está alerta. Puede que no oigas una bomba en la calle, pero un pequeño gesto del bebé lo oyes a kilómetros. La lactancia a demanda y el colecho son factor protector para evitar la muerte súbita del lactante.

Como riesgos ya hemos comentado que, sobre todo si se introduce muy pronto, puede hacer saltar tomas, por tanto menos estimulación del pecho, y como consecuencia una lactancia más corta. También su uso pone en duda la exclusividad de la lactancia. Asimismo la succión de chupeta (y tetinas de biberones) puede causar un aumento de otitis media, problemas dentales, y riesgos de accidentes. (Si se usa chupeta no hay que poner cordón al cuello). Algunos autores hablan de no usar más de 6 horas al día.

Por otro lado, importante señalar que no se succiona igual el pecho que una tetina. Y en niños con problemas de succión, sería si cabe más importante prescindir de la chupeta.

Por supuesto, nunca lo untes con productos, ni azúcar, ni miel, ni infusiones, ni alcohol (sí, he visto abuelas metiendo la chupeta en coñac para que el niño duerma!!!)

¡¡DE DISEÑO!!
Me llama mucho la atención que para elegir un chupete el diseño es lo que suele priorizar, cuando es la parte menos importante. En muchas web a la hora de comprar el chupete puedes elegir entre cientos de marcas y modelos pero no se puede ver cómo es la tetina en muchísimos casos. Lo que se necesita a la hora de elegir el chupete es saber cómo es su perfil, saber exactamente la forma que tiene, y el material obviamente, pero este sí suele venir detallado. Hay fotos y fotos de la chupeta en cuestión en colores varios, con flores, dibujos, diseños, nombres… Pero ¿y su forma? Incluso he podido comprobar que a veces la foto es engañosa y lo que parce una tetina redonda resulta ser plana, o anatómica porque la foto no está tomada en el ángulo adecuado. Lo importante es lo de dentro, lo que va dentro de la boca de tu hijo.

A mis madres las digo siempre que se fijen bien en estas cosas. De todos modos suelo tener en consulta siempre chupetas de las que yo considero adecuadas, o "menos malas", porque muchas veces son difíciles de encontrar.

En las canastillas o en los regalos que se hacen a las futuras madres o recientes madres suele venir siempre una chupeta. ¡¡Qué triste!! ¡¡Cuánta dependencia!! Se ve tan normal… Y hasta ahora nunca he visto que sea la adecuada. Pero claro, si te has juntado con 20 chupetas en casa antes incluso de nacer el bebé, cuando decides usarla tiras de lo que tienes…



Más cosas que me han llamado la atención son por ejemplo las páginas web que hablan de las ventajas de usar chupeta, dejando de lado los riesgos, y luego resulta que están patrocinadas por marcas de chupetas. Esa información no puede ser fiable. Pero ahí está, para vender…

OTROS CHUPETES
También tenemos los chupetes para medicinas. No me gustan. Pobres bebés. Es como si tú pides un plato en el restaurante y te traen uno camuflado. Hay otras maneras de dar la medicina al bebé.



Luego están los chupetes termómetro, que pueden ser útiles.


Y por último están las chupetas de broma. ¡¡Qué poco me gustan!! Es como reírse del bebé… Que ni sabe lo que lleva puesto ni puede defenderse. Si de adulto te hacen una cosa así estoy seguro que no te gustaría. Otra cosa es que te disfraces por ejemplo o que tú, adulto, la uses voluntariamente porque graciosas son un rato. Pero no en un bebé.

Y recopilando información para este artículo encontré las chupetas de lujo. No sé ni cómo llamarlas. Chupetas con Swarovski, con perlas, con oro, plata o piedras preciosas… Bueno, lo primero que dudo que esas chupetas cumplan la normativa. Como adorno están bien, para habitación del bebé o algo así, pero eso no puede usarse. Quiero pensar que se venden sólo con ese fin.

Si decides usar chupeta, recuerda: redonda, de silicona, pequeña. Y por poco tiempo.

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