Productos innecesarios (para el bebé)
Igual que hemos hablado de los productos innecesarios para la mamá, hoy vamos a hablar de los productos innecesarios
para el bebé. Desde el punto de vista que me compete, el de la lactancia y
alimentación. Porque además de los que hoy citaré puede haber muchos otros, o
no, en cuanto a sillitas, intercomunicadores, ropa, utensilios, hamacas o
columpios que se mecen solos… pero al final es cuestión de gustos… y por lo
general lo mismo da. Sin embargo a veces nos quieren vender artículos
relacionados con la lactancia y alimentación en los primeros meses del bebé que
son incluso peligrosos.
Los bebés tienen que hacer lactancia materna exclusiva hasta
los 6 meses y después complementarla con otros alimentos adecuados mínimo hasta
los 2 años y luego hasta que mamá/bebé quieran.
Cuando hablamos de exclusiva quiere decir nada más que leche. O sea, ni agua, ni
infusiones, ni otros líquidos, ni papillas.
Y esto incluye infusiones varias para los cólicos, para el
sueño, para la digestión, para el estreñimiento… Todo lo que te quieran vender
es innecesario. Pero no es por un capricho, es porque es sistema inmunitario del
bebé aún esta inmaduro y sólo la leche materna es adecuada. Y su sistema
digestivo no está preparado para nada más que no sea leche. Ni sus riñones
están preparados para otra cosa que no sea la leche, materna por supuesto.
El sistema digestivo es inmaduro, y si sufre de malestar o digestiones
complicadas o los llamados cólicos, es solamente por inmadurez. Y eso se pasa
sí o sí, con la edad. Lo único que hay que hacer es seguir con teta a demanda.
A demanda de él, del bebé, que es el único que sabe que tiene hambre, cuándo
tiene hambre, y cuánto hambre tiene. Y a demanda de la madre, que puede
ofrecerle aunque el bebé no pida. Y para los cólicos además darle mucho amor en
forma de abrazos y cariño,
porteándolo todo el tiempo que sea posible. Las posturas verticales en contacto
con la madre (en una mochila ergonómica o fular por ejemplo) son ideales porque
le ayudan a echar los gases y hacer la digestión en una posición fisiológica en
la que además se relaja al estar contenido como en el útero, y teniendo a mamá (papá)
cerca.
¿Sabes que de la teta no sale aire? Un bebé bien prendido al
pecho apenas traga aire. Pero un bebé que llora tragará mucho aire.
Si de verdad hubiera algo que sirviera para los cólicos, se
lo darían por sistema a todos los niños del mundo al nacer, igual que pasa con
la vitamina K por ejemplo. ¿Por qué cada pediatra dice una cosa? ¿Por qué en cada
centro de salud es distinto? ¿Por qué en cada ciudad recetan distintos
productos? ¿Por qué en cada país también es diferente? Pues porque no hay nada demostrado y porque depende
del comercial que visita al médico, de las marcas, de los lobbies… Puedes investigar
un poco más sobre los cólicos si quieres, y verás que en países donde se
colecha y se portea por norma, no existen los cólicos y ni siquiera tienen una palabra
para definirlo. ¿Curioso, verdad?
Que los bebés sólo se calmen en brazos, y que estén por la
tarde-noche más cansados y quejosos, es algo normal. Eso no es un cólico.
Para los cólicos se están vendiendo productos en forma de
infusión, homeopatía y medicamentos varios. La homeopatía es puro placebo, sin
ninguna base científica. Las infusiones, ojo, pueden ser peligrosas. Además ya
hemos comentado en alguna ocasión que muchos de esos productos no solo no son beneficiosos
sino que puede llegar a ser tóxicos. En la página de referencia sobre lactancia
y medicamentos, e-lactancia.org, dice
del hinojo por ejemplo,
componente de muchas de esas infusiones, que puede ser neurotóxico y
convulsivante, considerado de riesgo alto. Mira aquí. Son infusiones
que se hacen con agua, y que llevan alto porcentaje (95%) de azúcares de mala
calidad: dextrosa. Estas infusiones no alimentan al bebé y le llenan su pequeño
estómago. Si el estómago está lleno de agua con azúcar, no le cabe la leche que
necesita para crecer. Así que mejor olvidar estas infusiones por su peligro a todos
los niveles. Lo que es increíble es que se permita su comercialización.
Y en cuanto a medicamentos, los hay también. Pero ninguno
cura el cólico. Hay de distintos tipos según si el médico que lo receta piensa
que el cólico se debe a uno u otro motivo. Por ejemplo a veces dan simplemente
analgésicos para aliviar el dolor. O a veces barbitúricos o productos sedantes
o somníferos para que el niño no se queje o no dé guerra. O para tratar los gases
con dimeticona o simeticona… Hay muchísimos. Todos inútiles. No hay evidencia
científica de que ninguno de esos productos funcione.
Otra sustancia que últimamente están dando mucho a los bebés
cuyas madres se quejan de cólicos, son los probióticos para el bebé. ¿Pero qué
mejor probiótico que la propia leche materna? La leche materna aporta
inmunoglobulinas y anticuerpos y tapiza las paredes del sistema digestivo para
que no puedan alojarse los patógenos. Al darle algo diferente de la leche
materna ese tapizado se deteriora y ahí empiezan los problemas. Además, la
leche materna es una fuente importante de probióticos y prebióticos de por sí. Contiene
numerosas especies de bacterias con propiedades inmunomoduladoras,
anti-inflamatorias e inhibidoras del crecimiento de bacterias patógenas así
como oligosacáridos no digeribles que favorecen el crecimiento de estas
bacterias comensales en el intestino del lactante.
La lactancia juega un papel fundamental en la colonización
del intestino del recién nacido. Durante los primeros años de vida es diferente
la flora intestinal de los lactantes según hayan sido o no amamantados.
Me preocupan también las infusiones para el sueño. Los bebés
no duermen como los adultos, tienen que despertarse a mamar y a comprobar que
estás. Así que cuanto más juntos, mejor dormiréis todos. No necesitas
infusiones. También pueden ser tóxicas y llenan su estómago de algo que no es
leche.
Y las del estreñimiento. Un bebé de un par de meses puede
estar muchos días sin hacer caca y no pasa nada. No hay que darle infusiones o
medicamentos. Ni manipularle con termómetros, ramitas de geranio o perejil,
supositorios, aceite… o la barbaridad que toque según la zona donde vivas.
Así que no tienes que darle nada más que tu leche.
La flora intestinal de tu hijo estará bien si le amamantas.
¡¡Ni más ni menos!!
La flora intestinal de tu hijo estará bien si le amamantas.
¡¡Ni más ni menos!!
Es fácil oír a las mamás hablando de los productos que ellas
han utilizado, cada una un producto diferente. "A mí me ha ido bien este".
"Pues a mí ese me fue fatal y lo que me funcionó fue este otro". Y
así, ¿por qué? Por lo que ya hemos comentado. No hay nada que funcione de
manera universal. Y unas y otras han ido probando y probablemente lo que ha
ocurrido es que entre prueba y prueba ha ido pasando el tiempo y el bebé ha
madurado. Simplemente. Hagas lo que hagas, si lo haces con paciencia y durante
varias semanas, el niño acaba mejorando. Porque lo haces con paciencia. Y
porque lo haces con mimos. Que es lo que de verdad necesita el bebé: tus mimos
y tu paciencia. Y el tiempo que pasa, que hace que su cuerpo madure.
Solo si el bebé tiene una verdadera enfermedad, diagnosticada,
por ejemplo un reflujo gastroesofágico, el médico le puede recetar un medicamento,
pero ya no hablamos entonces de fitoterapia ni homeopatía ni de mezclas varias
sin acción demostrada, que solo son azúcar y a precio de oro.
En cuanto a otros materiales, también nos quieren meter por los
ojos los biberones “especiales” para cólicos, los anticólicos. Y las tetinas súper-mega-espaciales anticólicos. Con formas y
tamaños diversas y variadas… Bueno, si no das pecho, ve probando, al fin y al
cabo tienes que dar biberón. Pero las mamás que han decidido dar el pecho no
necesitan comprar ningún biberón en la mayoría de los casos. Ninguno. Si hacen
falta suplementos se pueden dar de otro modo -y es mejor hacerlo de otro modo- para no interferir con la
lactancia. Y ya hemos hablado de los riesgos del biberón…
Aceites para cólicos, cremas, ungüentos… Cualquier cosa con
tal de que una madre preocupada gaste dinero.
Lo peor son las leches artificiales. Que un profesional de
la salud le diga a una madre preocupada por cólicos del bebé que deje el pecho
y se pase a una leche artificial del tipo "X" para aliviar los
cólicos es el colmo y debería
denunciarse en todos los casos.
Y por último, están los métodos. Métodos o técnicas con
nombres y/o apellidos de sus supuestos inventores, de masajes, de inducción de
sueño, de alivio de cólicos… a veces mezclados con pseudociencias o incluso
esoterismo, que no valen para nada. Sólo para sacarnos los cuartos.
¿Conoces el método LFS? Ese sí ha funcionado siempre. Pregúntame.
Si has llegado hasta aquí buscando la solución para los
cólicos, te recomiendo realizar una consulta completa para valorar al bebé, ver
las tomas, descartar problemas médicos, indagar en la causa y buscar la
solución.
Productos innecesarios son las infusiones a base de tila,
manzanilla, melisa… para dormir al bebé. El bebé se dormirá divinamente si está
en tus brazos o al ladito tuyo.
Productos innecesarios y
con posible toxicidad son alfalfa, amapola, anís estrellado, anís verde,
artemisa, cornezuelo, eucalipto, hinojo, nuez moscada, salvia, té de hierbas…
Productos que además
pueden disminuir la producción de la leche cuando es mamá quien los toma:
preparados de alcachofa, anís, comino, ginseng, lino, lúpulo, regaliz, romero, zarzaparrilla, soja…
Te aconsejo huir de nombres como: reuteri, colikind, kindival, blevit
digest, aero-red, eupeptina, colimil, blevit sueño, flores de bach, alivit
gases…
Etiquetas:
Infusiones, cólicos,
productos innecesarios, anticólicos, probióticos, método lfs
Categorías:
Lactancia, opinión
Puedes salvar tu lactancia
Ya lo he dicho muchas veces, no trabajo gratis. Como tú, o como tú, o como cualquiera. Como cuenta esta historia o esta fábula, saber qué tornillo apretar vale lo que te cobro. Porque para saber de qué tornillo se trata y cuántas vueltas darle, he estudiado, dedicado horas y practicado. Mis conocimientos y mi tiempo de estudio valen mucho. Y la ignorancia es muy atrevida…
Pongamos el caso de una mamá con bebé de 2 meses. Con una lactancia difícil cuando menos, por no decir realmente complicada. Lactancia que la madre está apoyando con biberones de leche artificial porque sin ellos el bebé no gana peso. Con un pezón fatal, con mucho dolor. Peregrina por matrona y pediatra sin mejorar. Hay un frenillo lingual, que nadie sabe/puede cortar. ¿Os suena esta historia?
Al menos han llegado a la conclusión de que hay un frenillo, incluso saben que es grado 3. Pero todo el personal que la ha atendido hasta ahora no sabe cómo actuar cuando ese frenillo da problemas y no se está cortando. O quizá tengan muy poco tiempo para dedicar a ese caso concreto.
Sin embargo, yo lo estoy viendo prácticamente a diario. A la consulta no suelen llegar lactancias perfectas. A veces sí, hay mujeres que quieren empezar bien y se aseguran. Pero normalmente lo que me llega son casos difíciles, algunos ya desesperados. Muchas veces soy la última opción pues el trabajo de una IBCLC es aún muy desconocido.
Estoy tratando anquiloglosias muy a menudo, y todas las madres, todas, a las que he tratado, han mejorado sus lactancias en mayor o menor grado. Además acabo de terminar, como logopeda, una formación de terapia miofuncional que estoy aplicando a los bebés con este problema y está funcionando muy bien.
Pero hay madres que cuando las dices que es una consulta de pago, reculan, y dicen algo así como: "total, ¿para qué voy a ir a consulta si ya sé que tiene frenillo?" Creen que no se puede hacer nada…
Esas madres están muy equivocadas. Se puede hacer mucho. Puedes salvar tu lactancia. Pero tienes que querer.
Lamento mucho que algunas lactancias se pierdan por eso. ¡Una verdadera pena!
Los IBCLC estamos preparados para dar respuesta a los problemas de lactancia, somos profesionales cualificados. ¡¡Todo tiene solución!!
Productos innecesarios (para la mamá)
No voy a hablar de los trastos que nos venden o pretender
vender cuando somos o vamos a ser mamás, que son muchos. Eso dará para otro
artículo.
O nos ofrecen curas milagrosas para las grietas, como las pezoneras de plata, o las pezoneras de cera, o la famosa crema de lanolina, que desde luego para curar grietas es para lo último que podría valer, y tampoco vale para prevenirlas. Sin embargo está en el "lote" de todas las embarazadas y recién paridas.
Voy a hablar de los productos que nos quieren vender para la lactancia, para hacernos creer que vamos a producir mejor leche, o más cantidad de leche.
Si sus creadores dicen que estos productos aumentan la
cantidad de leche: ¡huye de ellos!
Si dicen que aumenta la calidad de la leche, ¡huye de
ellos!
¿Por qué? Porque el cuerpo de una mamífera, o sea, tú, es
muy sabio y produce lo que tiene que producir. La lactancia funciona
fundamentalmente con tres hormonas, la oxitocina, la prolactina y el FIL. Y una
clave en la lactancia es: a más succión, mayor producción. No hay absolutamente
ningún producto que aumente tu producción de leche. Imagínate que hubiera un
alimento que así lo hiciera. Imagina que tú no lo sabes, imagina que lo tomas
porque está en tu alimentación, y resulta que te aumenta la producción. ¿Qué
pasaría? Que tendrías un excedente de leche o una ingurgitación en el peor de los
casos con riesgo de mastitis.
Si realmente necesitas producir más leche porque
hay un problema (poco aumento de peso del bebé, hipoplasia, hipogalactia verdadera…)
entonces hay maneras de enseñar y ayudar a tu cuerpo a que aumente la producción.
Pero desde luego no va a ser ninguna pastilla mágica. En pocos casos se puede
precisar el uso de galactogogos reales, prescritos por un médico especialista
en lactancia, pero si es necesario desde luego siempre va unido a una
extracción eficaz y frecuente. Lo único que hace aumentar la producción es un
frecuente y buen vaciado del pecho.
¿Para qué quieres tener más leche? ¿Necesitas realmente tener más leche? Asegúrate de que tu bebé mama bien, en buena
posición, y sobre todo a demanda, y entonces tendrás la leche que necesitas...
El complemento de yodo es lo único necesario en la lactancia, (y aun así hay controversia
al respecto). O el hierro si en las analíticas post-parto se ha visto que
tienes carencia. O vitamina B12 si eres vegana. Además de una alimentación
correcta, obviamente.
Yoduk cuesta aproximadamente 3 euros sin receta. Pero con receta
1 euro. Todo lo demás que quieran venderte, es innecesario. Existen en el
mercado muchísimos complementos vitamínicos que se venden o anuncian
específicos para lactancia. Todos a precio de oro: Natalben, unos 17€; Gestagyn Lactancia, Promil, Femasvit Lactancia, Prenavant, Ginecomplex…
No necesitas esos complementos.
Y si tienes la sensación de poca leche o tu bebé no está
cogiendo el peso esperado, consulta a una especialista, no te gastes el dinero en
productos innecesarios.
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Cesárea y lactancia
Una cesárea es una operación quirúrgica que consiste en
extraer el feto del vientre de la madre mediante una incisión en la pared
abdominal y uterina.
La cesárea puede estar justificada muchas veces. Pero muchas
más no lo está. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda situar la
tasa de cesáreas en un 10-15% para reducir los datos de mortalidad de
las madres y de los bebés en el parto.
En España se supera con creces. Según datos
del ministerio de Sanidad de 2012 la tasa es de 25,25%, y es mayor aún en la
sanidad privada. Castilla y León, nuestra comunidad, nada menos que un
27%. (Puedes leer también este artículo sobre por qué ya los niños no nacen en día festivo).
Puede hacerse si hay complicaciones en el momento del parto
como prolapso de cordón, problemas con la frecuencia cardíaca del bebé,
desprendimiento prematuro de placenta, herpes genital en el momento del parto….
Pero también en ocasiones se programa con antelación, a veces por causas justificadas
como placenta previa, macrosomía, mala colocación del feto, operaciones en el
vientre previas, embarazos múltiples… A veces se programa sin necesidad, por
comodidad de la madre (!!!), o por comodidad del personal (!!!).
Lo más frecuente es aplicar anestesia epidural o espinal así
que la mujer es consciente del proceso.
Se trata de una cirugía abdominal importante, y por eso
tiene más riesgos que un parto vaginal: más riesgo de infección, de hemorragia
interna, de coágulos, de lesiones de vejiga o en el intestino, mayor dolor, más
tiempo ingresada y recuperación más lenta que en el parto vaginal. Una cesárea
incrementa el riesgo de otra cesárea en siguientes embarazos. La cesárea es una operación mayor, con
riesgos para la madre. Pero hacer nacer al niño antes de tiempo también es malo
para él, es un bebé no maduro que aún no iba a nacer.
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Foto cesárea |
Sea cual sea tu caso, lo importante es saber que con cesárea
se puede amamantar sin problemas.
Aunque aún circula un falso mito por ahí que dice que en
cesárea no sube la leche o que tarda más en subir. Ahora ya sabes que eso es
falso. El comienzo de la lactancia no depende del tipo de parto, sino del
momento en que sale la placenta. Una vez que sale (o te extraen) la placenta, la
progesterona que ha estado alta todo el embarazo empieza a bajar para dar paso
a la prolactina, encargada de producir la leche. Esto va ocurriendo de forma
paulatina hasta que alrededor de las 50-72 horas ya se tiene leche. Mientras
está el calostro, muy importante. Si se pone al bebé al pecho para que extraiga
el calostro, poco a poco, muchas veces a ratitos cortos, cada poco,
continuamente, la subida de la leche no
se nota de repente, ni con dolor o ingurgitación. Eso es buena señal. Si no
notas ingurgitación es que lo estás haciendo muy bien.
Antes eran mucho más frecuentes
que ahora las dolorosas ingurgitaciones porque no se ponía al pecho al niño
nada más nacer ni con tanta frecuencia. Sin ir más lejos en mi primer parto
tuve una ingurgitación de aúpa, por desconocimiento y poca ayuda en el
hospital. Cuando ocurre es doloroso y cuesta un montón que el bebé se enganche.
Puedes leer aquí
cómo solucionarlo.
O sea, que fisiológicamente no hay ninguna razón por la cual
el hecho de tener cesárea haga que la leche tarde más en subir.
Aún hay muchas mujeres que así lo creen firmemente y lo peor
es que sus médicos así se lo hicieron creer… y a día de hoy siguen convencidas
de que no dieron el pecho porque no podían al ser cesárea.
Pero…
Lo que sí puede ocurrir es que los obsoletos protocolos de
separación influyan. Son las rutinas del hospital las que pueden hacer que todo
este proceso natural se vea dificultado, empezando por esa innecesaria
separación la primera hora de vida. Y siguiendo porque al haber dolor te lo
pones al pecho menos veces, y porque necesitas que te echen una mano al
principio para colocarte al bebé.
Vale, pero he tenido cesárea, justificada o no, ¿ahora qué
hago?
Has tenido una cesárea. No era el parto que esperabas pero
las circunstancias te han llevado a cesárea, quizá porque el bebé estaba de
nalgas y en tu hospital no se atreven con un parto podálico. Quizá porque había
sufrimiento fetal. Quizá porque es un parto múltiple y uno de los bebés, o los
dos, no está colocado. Quizá porque sales de cuentas en festivo y el personal
que te va a atender no quiere trabajar en la guardia, o simplemente porque no
va a haber personal esos días festivos.
Sea la razón que sea, no ha sido parto vaginal. Y eso tiene
una implicación: la separación de la madre y el bebé.
Algunos hospitales, creyéndose muy modernos o actualizados,
dejan al bebé con el padre en una sala, solos, mientras la madre, sola,
aislada, se recupera en otra. ¿No podrían ponerles juntos? ¡¡No!! No vaya a ser
que a la madre le dé por querer tocar a su hijo… ("modo irónico on")
¿Qué ocurre pues? La separación suele durar entre 3 y 4
horas. Quizá algún hospital hace "sólo" 2 horas. Otros hacen muchas
más horas y mientras llevan al bebé a incubadora o al nido. Eso es más triste
aún. Si tu hospital al menos le deja con el padre, ni tan mal. Pero no debería
ser así. El bebé tiene que estar con su madre. Y si ésta está bien, así como el
bebé, si no ha habido complicaciones, si sólo tienen que controlar que recupere
la movilidad tras la anestesia, no hay ningún impedimento para que el bebé esté
en el pecho de su mamá, que es donde debe estar. Y con el papá acompañando y
usando sus manos si mamá aún no se puede mover bien.
Por fortuna hay ya algunos hospitales que usan la lógica y han adaptado o modificado los protocolos. Y
en un tiempo (¿cuántos años tendrán que pasar?) será lo normal en todos. No se
pueden evitar todas las cesáreas, y de hecho las que son necesarias salvan
vidas. Pero sí podemos luchar para que la cesárea sea respetada.
El primer día.
Como sabes, los bebés al nacer están despiertos y activos,
en estado de alerta. Este estado dura entre una hora y hora y media, incluso
dos horas. La OMS recomienda hacer piel con piel en esa primera hora, colocar
al bebé en el pecho de mamá en contacto directo, para facilitar la primera toma
y aprovechar todos los instintos activos. Una vez pasada esa primera hora el
bebé cae en un letargo fisiológico, el letargo de los recién nacidos, que puede
durar hasta 16-24 horas. Es un tiempo en que duermen y duermen y si no han mamado
bien en esa primera hora luego adormilados va a ser más difícil.
Pero volvamos a ese momento de separación mamá-bebé. En la
cesárea esa hora se la saltan. ¿Qué hacemos entonces? Cuando por fin "te
dan" a tu bebé, es muy importante que te lo pongas encima inmediatamente,
sin ropa de por medio, pero tapados por una sábana o toalla caliente. En ese
momento mágico conoces de verdad, por fin, a tu bebé. Aprovecha para conocerlo
y soltar todas las emociones. Es un momento mágico a pesar de todo. Una vez que mamá
y bebé os habéis conocido y estáis por fin juntos, con papá al lado, es
interesante contar con el apoyo de un especialista para explicaros todas las
señales y posibles pasos a dar o ayudar en la colocación. Lo más normal es que
el bebé no esté muy activo, pues se le pasó el estado de alerta. Pero en ese período
de sueño también hacen movimientos y gestos y en cuanto se muevan un poco hay
que aprovechar para ofrecerles el pecho. Al estar adormilados no van a estar
buscando. Si le colocamos muy cerca del pezón, con la boca casi pegando, cuando
haga algún movimiento lo tendrá cerca. Si hace ademán de abrir la boca, le
ayudamos. El primer agarre al pecho será más difícil, costará más tiempo que se
enganche. Pero sí puede hacerlo a pesar del letargo. El especialista te puede
ayudar a colocar bien la boca o darte indicaciones concretas para que tú lo hagas.
Te en cuenta que hablamos de cesárea y es posible que tengas dolor, que aún
sigas sondada, que tengas malestar y que apenas te puedas mover.
Durante todo el letargo es mejor que el bebé no se separe de
mamá, y si mamá también se duerme, eso que se lleva por delante. A medida que pasen
las horas el bebé se irá activando y despertando.
Importante estar atento a sus señales para no saltarse nada.
Las señales son el movimiento de la cabeza, de los brazos, y apertura de la
boca. No le dejes llorar, ponle al pecho antes.
Al principio le va a costar mucho agarrarse bien. Puedes
mientras irte familiarizando con el pecho. Si ya has hecho extracción prenatal de calostro, te será muy fácil ahora. Si no lo has hecho, es el momento
de empezar a extraer. La cara de una mamá que ve su primera gota de leche
(calostro) en el pecho es de satisfacción absoluta. Hablamos de gotas, pequeñas
gotas amarillas, nada más. ¡¡Y nada menos!! Ver que hay leche tranquiliza. Si hay varias
gotas puedes recogerlas con una mini-jeringuilla para dárselo después. Si ya
traías el calostro extraído, y ves que el letargo hace que no se agarre, es el
momento de darle un poco. Y tú continúas buscando esas gotas mágicas en tu
pecho.
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Foto de la primera gota |
El segundo día de vida ya estará mucho más activo y buscará.
Aunque no te hayan dejado hacer piel con piel en la cesárea, o hayas tardado
mucho en poder hacerlo, la estancia en el hospital es estupenda para hacerlo,
pues no tienes que hacer nada más. Todo el rato que puedas.
Verifica siempre la posición de la boca. En las cientos de mujeres que he atendido en
esos primeros momentos, es curioso que aunque conozcan la teoría o hayan leído sobre
cómo poner al bebé, el momento en sí no tiene nada que ver con la teoría.
Siempre hay algo mejorable. Si tienes una especialista, tira de ella en los
primeros días. Empezar bien allana el camino para el después. Sírvete de los
conocimientos de quien sabe, déjate guiar.
Y entiende la demanda.
Porque es muy frecuente oír a las mamás decir que en cuanto
le deja en la cuna el bebé llora. O empezar con buen pie pero al 4º día ir pidiendo
una chupeta porque el cansancio va haciendo mella… Todo lo que sepas que es
normal, no lo interpretarás como un problema. Y si no hay problemas estarás más
relajada. Y si estás más relajada la oxitocina fluye por tu cuerpo (hormona que
hace posible la eyección de la leche, que salga del pecho).
El tercer día es posible que te manden a casa. Aunque en
cesáreas suelen ser 4 días en muchos hospitales, incluso alguno más. Es el
tercer día el momento de la subida de la leche. No tiene que doler ni tiene por
qué ser molesta si lo has hecho bien desde el principio, es decir, poniéndole
al pecho todo el rato.
Si la subida te pilla en el hospital, será el momento en que
el bebé empezará a coger peso. Allí les pesan a diario. Y en cuanto vean que la
curva es ascendente os darán el alta y te irás tranquila. Puede que te hagan ir
a pesarlo en unos días para comprobar que es así. Y en ocasiones aunque os
mandan a casa, te harán seguir yendo cada día o cada dos-tres días para
verificar que coge peso. Y si no coge lo esperado puede ser un martirio porque
intranquiliza muchísimo a la madre, lo cual no ayuda a que todo vaya bien.
Si por el contrario os mandan a casa y no te vuelven a
mandar pesar en el hospital, la siguiente vez que pesarán al bebé será en la
revisión de los 15 días ya con el pediatra de tu centro de salud, el que te
toque o elijas según casos. Las básculas serán distintas y puede que estén
calibradas diferente. Lo importante es que a partir de ahora todas las
referencias de peso serán en la misma báscula.
Pero yo siempre recomiendo no esperar hasta ese día 15 para
hacer la comprobación, porque, ¿y si no ha cogido el peso esperado? Si no ha
recuperado al menos el peso del nacimiento has perdido la oportunidad de
alimentarlo bien esos días. Quizá el bebé dormía mucho, pedía poco, o no te
duele y aparentemente parece que todo fuera bien. Puede ocurrir que un bebé
esté tan débil que apenas pida… Y no podemos esperar 15 días para darnos
cuenta de que algo no va, hay que remediarlo antes.
Si la subida te pilla en casa y es dolorosa o te da
problemas, mira aquí. Y en cuanto al peso del bebé, lo ya mencionado.
En la consulta pesamos al bebé y hacemos un seguimiento
pormenorizado para que todo vaya más que bien.
Amamantar en cesárea es perfectamente posible.
Si tienes una cesárea programada por el motivo que sea,
asesórate bien antes para evitar las dificultades asociadas a las rutinas de separación
del hospital. Y acompáñate durante.
Etapas que se cierran: disolución de Lactaranda
"A mis madres"
Como sabéis, la asociación Lactaranda acaba de disolverse. Lactaranda
llegó a ser un referente a nivel nacional, pero ahora, termina una etapa.
Es un orgullo para mí haber fundado y pertenecido a la
asociación durante los últimos 10 años de mi vida. Y el haber compartido tantas
horas de sábado tarde en las reuniones, y tantas otras horas, miles, de asesoría, a cientos de madres
que así me lo habéis permitido. Primero en las reuniones de aquella salita que nos
dejaba la entidad bancaria Caja Círculo. Luego en la sala del Centro Cívico. Después en la sede de
Galerías Isilla, cuyo alquiler se pagaba sin ninguna subvención, y más tarde
por fin en la sede que nos cedió el ayuntamiento.
Y también en vuestras casas. O a veces en la mía.
En estos años he dedicado gran parte de mi tiempo de forma altruista a esa labor
de apoyo a las madres recientes y a sus bebés, a hacer que consiguieran la
lactancia o que ésta al menos fuera algo mejor de cuando vinieron a mí.
En su día ya lo dije, pero reitero mis infinitas gracias a
todas vosotras, mis madres, que me permitisteis entrar en vuestras vidas en el período
más intenso de las mismas, en el inicio de la maternidad.
Recuerdo vuestras caras y vuestros bebés, aunque mi mente ya
no da para recordar los nombres de todos, perdonadme. ¡¡Han sido 10 años!!
Con vosotras aprendí la parte más importante de la asesoría:
el acompañamiento. La teoría me la dieron los cursos, los libros, las
formaciones y el estudio, pero vosotras me distéis la técnica y la práctica.
Cada una de vosotras diferentes, desiguales personalidades, distintos problemas,
dispares maneras de afrontar los miedos y los retos de la maternidad. De cada
una un grano de sabiduría. Gracias.
Quiero aprovechar también para agradecer el ánimo y el apoyo
recibido una vez sabida la noticia de que Lactaranda desaparece. Gracias por
vuestra empatía.
Por supuesto, Lactaranda eran
también otras socias implicadas y activas. Y las vidas de todas cambian, los
hijos crecen, los intereses evolucionan… A todas vosotras, AMIGAS con
mayúsculas, gracias también por embarcaros conmigo en la aventura de la
lactancia.
Agradecer el ánimo y el apoyo que
nos habéis dado tanto a mí como al resto de componentes de la junta directiva, tanto
por socios y/o amigos como por simpatizantes que habéis apreciado y valorado la
labor realizada en este tiempo.
Quiero pedir perdón por los errores que cometí, o por si
alguna no os sentisteis quizá bien asesoradas. Lo siento si no lo conseguí.
Gracias a mi familia por todo el
tiempo que les he robado y todas las veces que me han acompañado.
Con el fin de Lactaranda termina una parte de mi vida. Una etapa más.
Ahora continúo, pero como profesional.
Podéis encontrarme en la Consulta de Lactancia, físicamente
en C/Isilla 3, 1º, 11. Aranda de Duero.
Y en las redes en Facebook, en linkedin y en twiter.
(Redactado el miércoles 14 de diciembre de 2016)
(Redactado el miércoles 14 de diciembre de 2016)
Los 10 post más leídos del año
Aprovechando que el año termina, quiero desearos a tod@s
un feliz año 2017, lleno de un disfrute pleno de la maternidad / paternidad y de la lactancia.
Os dejo con la recopilación de los cinco artículos de
lactancia más leídos del blog en el año 2016. Si no los leíste en su día, te
invito a hacerlo ahora:
Y las cinco entradas de opinión más leídas:
La palabra más buscada ha sido "grietas". Señal de
que es el problema más generalizado al inicio de la lactancia, y con el
seguiremos lidiando en 2017.
¿Puedo beber alcohol dando el pecho?
Riesgo para la lactancia
Riesgo alto
Poco seguro.
Valorar cuidadosamente.
Evitar o emplear una alternativa más segura.
Poco seguro.
Valorar cuidadosamente.
Evitar o emplear una alternativa más segura.
Comentario
Durante la lactancia es recomendable no consumir alcohol o realizar un consumo ocasional y moderado (ABM 2015). La cerveza no aumenta la producción de leche (Mennella 1993-2001, Comité Lm AEP 2012).
El consumo de alcohol puede causar sedación, desmedro, irritabilidad y retraso psicomotor en el lactante (Little 1989, Moretti 2000, Koren 2002, Backstrand 2004, Sachs 2013), aunque los datos son inconsistentes (Little 2002, Haastrup 2014, ABM 2015). Se ha publicado un caso de pseudo síndrome de Cushing que desapareció al dejar de beber la madre (Moretti 2000). Hay controversia sobre si el consumo de alcohol se asocia a menor duración de la lactancia (Giglia 2008, Rebhan 2009, Mgongo 2013).
Pese a que aumenta discretamente los niveles de prolactina (Sarkola 1999), el consumo agudo seda al lactante e inhibe la secreción de oxitocina de la madre (Cobo 1973, Coiro 1992, Chien 2009) y por tanto el reflejo de eyección de la leche, reduciendo la producción de leche entre un 10 y un 25% (Mennella 1991-1993-1997-1998-2001-2005).
Un consumo agudo excesivo puede provocar coma, convulsiones y riesgo de muerte en el lactante (Swiderski 2011).
La cerveza 0,0% y la sin alcohol (<1%) pueden tomarse durante la lactancia (Koletzko 2000, Schneider 2013). Se ha observado aumento de propiedades antioxidantes en la leche (Codoñer 2013).
El tiempo necesario a esperar a amamantar para que el alcohol ingerido de forma ocasional haya desaparecido de leche y sangre (Ho 2001) depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo). Evitar dar pecho hasta después de dos horas y media por cada 10 -12 g de alcohol consumidos: un tercio (330 ml), de cerveza 4,5%, un vaso de 120 ml de vino 12% o una copa de 30-40 ml de licor de 40-50%). Tiempos orientativos a esperar para mujeres de unos 60 kg de peso: un vaso de vino: 2,5 horas, dos tercios de cerveza: 5 horas, tres copas de licor: 7,5 horas, etc. (ABM 2015: ver tabla en la referencia de Koren en Can Fam Physician. 2002).
Algunos medicamentos que contienen concentraciones elevadas de alcohol como excipiente deben evitarse durante la lactancia (Nice 2000).
No practicar colecho con el lactante si se ha bebido (UNICEF 2006, ABM 2008, Landa 2012, UNICEF 2013).
El alcohol, como desinfectante de aplicación tópica, es compatible con la lactancia (WHO 2002).
Farmacocinética
¿Para qué sirve la consulta de lactancia?
Consulta durante el embarazo
Se explica cómo funciona el pecho y el amamantamiento. Se dan claves para el éxito de la lactancia. Para que cuando ya tengas al bebé no tengas dudas, o al menos sepas cómo canalizarlas.
También se hace, si la mujer lo desea, una valoración del pecho, y una buena anamnesis para tener todos los datos que pueden influir de una u otra manera en la lactancia.
¡Vayamos sobre seguro!
Consulta en el post-parto
La consulta puede ser hospitalaria, nada más nacer. Par supervisar esa primera toma, tan importante.
En los primeros días de lactancia, tanto en casa como en el hospital, para resolver los problemas que vayan surgiendo o simplemente verificar que todo está en orden.
O bien consulta por dudas o problemas en cualquier momento de la lactancia: mastitis, grietas, dolor repentino...
Consulta de peso del bebé
Seguimiento del desarrollo, peso y talla del bebé. Gráficas personalizadas.
Vuelta al trabajo
Elaboración de plan personalizado para continuar la lactancia cuando te reincorpores al trabajo.
Sacaleches
Servicio de préstamo y alquiler de extractores de leche, eléctricos, manuales, dobles...
Técnicas, trucos, cuánto sacar, cómo, cuántas veces, cuánto se va a tomar el bebé, cómo lo guardo...
Portabebés
Servicio de préstamo de portabebés, fulares, mochilas ergonómicas. Así mismo, te enseño diferentes nudos y formas de llevar al bebé en los portabebés.
Masaje del bebé
Aprende técnicas de masaje para aliviar los cólicos del bebé y para relajar al bebé e inducir el sueño.
Baby Led Weaning
Cómo empezar con la alimentación complementaria de una manera sencilla y natural. Sin agobios, sin papillas, sin prisa, sin estrés... Talleres individuales y colectivos.Consultas por WhatsApp y Skype
Si estás fuera de mi radio de actuación, siempre se puede intentar resolver el problema aprovechando las nuevas tecnologías.Formación en lactancia para profesionales
¿Necesitas un libro específico? ¿Quieres saber más sobre lactancia?¿Por qué una Consulta de Lactancia?
A pesar de que la evidencia
científica demuestra de manera abrumadora la superioridad de la leche materna
frente a la artificial y a pesar del apoyo oficial a la lactancia materna de todas las
instituciones sanitarias, asistimos continuamente a situaciones de madres que
no pueden amamantar con éxito.
Dar el pecho no debe doler.
En la Consulta de Lactancia se trata cualquier tipo de situación o problema que se pueda presentar en torno
a la lactancia materna:
- dolor al amamantar,
- grietas,
- dificultades de agarre al pecho,
- lactancia en cesárea
- pezón plano
- escasa ganancia de peso,
- patrón de succión inmaduro o ineficaz,
- mastitis, obstrucción,
- ingurgitación patológica,
- bebés múltiples,
- frenillo sublingual / anquiloglosia,
- hipogalactia,
- labio leporino,
- paladar hendido,
- síndrome de Down,
- prematuridad,
- lactancia en casos de patologías de la madre
- lactancia en casos de patologías del bebé,
- lactancia y medicación,
- huelga de lactancia
- relactación, (nunca es tarde si quieres intentarlo)
- inducción de la lactancia en adopciones,
- vuelta al trabajo,
- destete,
- comienzo de la alimentación complementaria, etc.
Esta atención es
prestada por Consultoras Certificadas Internacionalmente en Lactancia Materna
(IBCLC).
¿Qué es un IBCLC?
Esta titulación internacional es
otorgada por el International Board of Lactation Consultant Examiners (IBLCE) y
acredita para la práctica profesional de la consulta de lactancia así como para
formar al personal sanitario. Los IBCLCs están sujetos a un estricto código
ético que asegura los más altos estándares de calidad en su actuación. Los
Consultores de lactancia IBCLC deben recertificarse cada cinco años, lo cual
asegura la calidad de sus servicios por la constante actualización en el manejo
clínico de la lactancia.
Si ha sido útil esta información puedes dejar un comentario.
O también puedes interactuar en nuestras Redes Sociales.
La atención profesional de una IBCLC es más
económica que el coste de no amamantar.
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Préstamo y alquiler de extractores de leche
Alquiler y préstamo de sacaleches en Aranda de Duero y la zona de la
Ribera.
- Nacimientos múltiples, puede ser muy útil en caso de mellizos/gemelos,
trillizos...
- Prematuros: para que tu pequeño luchador salga adelante con tu propia leche.
- Aumento de producción.
- Dificultades de succión del bebé.
- Vuelta al trabajo.
- Momentos puntuales: tienes que ausentarte por un viaje, un evento...
¿Cuál es el sacaleches más adecuado para ti? ¿Cómo usarlo? ¿Cuántas veces?
¿Durante cuánto tiempo? ¿Cómo guardo la leche? ¿La puedo mezclar? ¿La
congelo?
En consulta podemos resolver estas cuestiones.
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El miedo de las (futuras) madres
Muchas mujeres embarazadas de su
primer hijo sienten un verdadero miedo a lo desconocido. Fundamentalmente
tienen miedo a dos cosas: que el embarazo vaya o no bien, y al parto. El
momento del parto asusta tanto...
Cada día hay más disponibilidad
de información, vía Internet por ejemplo, pero hay que saber cuál es la buena.
No todo vale… Incluso hoy por hoy existe una amplia oferta de clases o métodos
de preparación que ofrecen fisioterapeutas, matronas, enfermeras… u otros
profesionales para capacitar a la mujer para ese momento.
Algunos de esos cursos o clases habilitan
realmente para el evento, con buena y certera información. Pero otros dejan
mucho que desear y se aprovechan de la vulnerabilidad de las madres en esos
delicados momentos.
Clases que cuestan un dineral, y
en las que al final no se les enseña lo esencial, que es el después. Cuando el
bebé nace ya es para toda la vida. ¡¡Qué más da cuánto dure el parto si al
final se pasa!! Puede durar 16-20 horas un primer parto. Pero el bebé, cuando
te lo pongan en brazos, será tu hijo para toda la vida… Y estoy viendo a mi
alrededor demasiados pseudo-cursos que
no valen para nada o al menos no valen para prepararte para eso.
No hace falta aprender a ser
madre. No hace falta que nadie venga a enseñarte cómo se hace. Cuando lo seas
lo irás aprendiendo sobre la marcha, como se ha hecho siempre. Tienes el
instinto.
Lo que sí necesitas es
información y verdadero apoyo para resolver las dudas, si estas surgen, o
sentirte respaldada cuando tengas que tomar una decisión que te genere dudas.
La información en modo de preparación para lo que viene. Ojo, hay que saber
elegir como digo.
Se tiene miedo a los cambios. No
sólo a los cambios del cuerpo durante el embarazo, y después su vuelta en sí en
el post-parto. Miedo también a los cambios que sucederán después del parto, con
la maternidad. Nunca serás la misma ni de la misma manera. Estos cambios son
profundos y permanentes, y totalmente transformadores. Y eso da miedo porque no
sabes cómo va a ser. La maternidad te cambia la vida. No quiere decir que para
peor, ni mucho menos. Pero es distinto. Sabes durante la espera que será así
pero realmente no puedes hacerte a la idea hasta que sucede. Y eso asusta.
Y en esa vulnerabilidad que
aporta el miedo, las empresas han encontrado un filón. Quizá la madre (futura)
haya decidido que dará el pecho y luchará contra viento y marea para
conseguirlo. Si es así las empresas no van a conseguir venderle leche
artificial. Pero ya se han buscado los modos para aprovecharse de la situación
y venderte otras cosas: sillitas carísimas, interfonos que parecen naves
espaciales para casas de 80 m2, vitaminas para el embarazo,
cremas para la piel, ungüentos para preparar el pecho, aceites para masajes… y
posteriormente productos (totalmente inútiles aunque no lo sepas) para tener
más leche, para tener mejor leche, para que el bebé duerma más o mejor, para
que no tenga cólicos, para que coja más peso… Cientos y cientos de productos,
la mayoría del todo inútiles e innecesarios, y peor aún, contraproducentes o
nocivos en su mayor parte.
Esa vulnerabilidad pre-parto
también hace que la -futura- madre dude. Ante dos consejos profesionales de
distinta índole, ¿a quién hacer caso? La dicotomía de tener que elegir. ¿De quién te fías más? ¿Elijo lo fácil? ¿Lo que me da menos miedo? Lo
veo a diario. Profesionales que
ante su propio desconocimiento y falta de actualización meten miedo a las
madres para que hagan o dejen de hacer algo que les vendría muy bien. Algo que otro
profesional ha aconsejado para prevenir y evitar males mayores a la larga.
Profesionales que se aprovechan sutilmente del miedo de la mamá. A veces, para
colmo, a cambio de un dineral… Profesionales que hacen a las madres víctimas de
su desconocimiento. Me parece muy triste que esto ocurra.
Ofrezco a mis
clientas/pacientes la posibilidad de que todo fluya, sobre todo la prevención y
evitación de males que vienen adyacentes a su caso concreto y a los protocolos
actuales (algunos obsoletos) en nuestro hospital de referencia…
He de decir que no todos los
profesionales actúan de ese modo. Tengo la suerte de contar en mi consulta con
colaboradores estupendos: logopeda, pediatra y cirujano, que entienden la
importancia de la lactancia, saben actuar y saben derivar.
¿Tú has sentido ese miedo, quizá
esa incertidumbre?
¿Te has sentido vulnerable?
Puedes dejar un comentario aquí abajo, una reseña en este enlace y seguirme en instagram.
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