"Necesito ayuda"
Así empiezan muchos de los mails y WhatsApp que recibo cada
día. De verdad, me encantaría responder todos. Lo prometo. Es más, sería feliz si sólo tuviera que hacer eso por tener todo lo demás resuelto... Pero no es el caso.
Yo también tengo que comer y pagar mis facturas y los muchos
gastos que da tener una consulta. Y tengo familia e hipoteca… ¿Por qué no se
puede entender que si dedico un par de horas (a veces más!!) a tu caso, a contestarte, a buscar
e indagar la causa de tu problema, a solucionarlo en la medida de lo posible,
escribiendo otros mensajes de vuelta, a enviarte las imágenes precisas, archivos o
vídeos que van a ayudarte… no pueda pedir una remuneración justa a cambio?
Esos WhatsApp llegan a cualquier hora del día o de la noche.
Me envían fotos, mensajes larguísimos explicándose, vídeos... No siempre puedo responder
ipso facto, y entonces siguen llegando más mensajes... Y en alguna ocasión incluso exigiendo
pronta respuesta. Son muy muy pocas las veces que por adelantado me preguntan
cuánto o cómo pagar. En este tipo de trabajos creo que esto es muy frecuente. Y más cuando muchas consultas se deben a la urgencia de un problema de lactancia repentino e inmediato... Hay una madre vulnerable y un bebé por medio. Puedo entender la urgencia, desde luego. Por supuesto que la entiendo. Y por eso hago guardias los festivos... Pero hay que entender que esto tiene un precio.
Hoy en día es fácil hacer transacciones rápidas, incluso inmediatas, vía PayPal por ejemplo. Y así todos contentos. Y es muy sencillo usar el teléfono o la videoconferencia para ver en directo la toma por ejemplo, o esa herida del pecho... Aprovechemos las ventajas de la tecnología y de las redes sociales para resolver, incluso en la distancia intercontinental, los problemas de lactancia.
Cuando soy yo quien da la tarifa, el WhatsApp se silencia…
Ummm…
¿Os pasa a vosotras, compañeras/os? Me encantaría que dejarais en comentarios vuestra experiencia o vuestro punto de vista. ¡¡Gracias!!
Relacionado:
Punto blanco en el pezón
(Última actualización: julio 2021)
Uno de los problemas que pueden surgir en la lactancia son
las perlas de leche. Podemos encontrar información sobre ellas como perlas de
leche, ampollas de leche, o puntos blancos.
Tenemos entre 4 y 19 poros en el pezón por donde sale la
leche, y en ocasiones puede obstruirse alguno. (No confundirlos con las
glándulas de Montgomery que están en la areola -también llamadas tubérculos de Montgomery, o
de Morgagni- aunque en ocasiones algún conducto puede desembocar en una de ellas
y salir leche por ahí, algo que no
quiere decir nada especial ni supone un problema.)
En principio digamos que la perla es una obstrucción de la
parte final del conducto de leche, de uno de esos poros, como si hubiera un
tapón al final, de leche o grasa que no deja salir la leche por ese conducto y
claro, molesta. Es bastante dolorosa. Lo vemos en el mismo pezón, no en la areola.
Podemos verla como un punto blanco, pequeño, redondeado,
brillante y bien definido. A veces como nacarado, de ahí el nombre de perla. Parece la cabeza de un alfiler. En
este caso la causa suele ser traumática, debida a que el bebé tironea del
pezón, juega, se agarra y se suelta…, presiona sobre el pezón de forma anormal
o succiona de forma deficiente. Suele desaparecer en unos días. Pero si es muy
dolorosa se podría pinchar por los laterales con una aguja estéril para
levantar la pielecilla fina que cubre, después de haber puesto calor, y poner
al bebé a mamar para que se drene bien el pecho. Hay que ser cuidadosas y extremar la higiene, que la aguja sea estéril y las manos estén bien limpias,
mejor no manipular con los dedos.
O bien se puede apreciar como un punto blanco o amarillento
más grande, sin bordes claros, no tan definido, más irregular. En este caso
suele tener un origen infeccioso, y aquí no valdría con pinchar sino que habría
que tratar la causa de la infección, pues el origen es más profundo. Acude a tu
IBCLC o a tu médico (a uno que sepa de lactancia) para revisar la técnica y las
posturas, y posiblemente habría que hacer analítica, recetar antibióticos, etc.
En general lo importante es seguir poniendo al bebé al
pecho, para que los pechos se sigan vaciando. Si por el dolor se recorta el
número de tomas es fácil que vaya a peor. Así que amamantar con mucha
frecuencia es básico. Recomendable calentar el pecho antes, con masaje, una
ducha, compresas calientes…
Otras recomendaciones generales son vigilar la dieta de la
madre, evitando tomar en exceso grasas saturadas, cafeína, chocolate, azúcares,
lácteos… y asegurar que se toman líquidos suficientes. Algunas mujeres refieren
mejoría tomando lecitina de soja.
Otra recomendación, que según los casos puede ir bien, sería
frotar el pezón con una toalla para ver si se abre después de haber aplicado
calor húmedo. Y amamantar acto seguido.
Puede ser aconsejable aumentar la ingesta de vitaminas C y D
para potenciar el sistema inmune. Masajes relajantes, o ropa que no oprima el pecho pueden venir
bien. Masajear el pecho antes de extraer.
Y algo que funciona muy bien y proporciona mucho alivio es
meter el pecho en un bol lleno de agua caliente, puede ser agua con sal, o de
aceite virgen templado, (que no queme
obviamente) inclinando el pecho hacia abajo para facilitar la extracción
manual, por efecto de la gravedad. La idea es dar calor húmedo al pecho,
después pasar una toalla sobre el pezón, a ver si se abre, y poner al bebé o en
su defecto hacer extracción.
La "técnica del descorche" recomendada en algunos
manuales sería poner calor, y posteriormente poner al bebé y hacer que se
retire como cuando descorchamos una botella, rompiendo el vacío de golpe. Así
es posible también quitar el taponcillo que obstruye.
En cualquier caso si parece que no desaparece enseguida o
has intentando ya alguna de estas recomendaciones sin éxito, te aconsejo acudir
al especialista.
Si es tu caso, puedes consultarme o enviarme una foto por Whatsapp para ver cómo lo solucionamos.
No se publicarán los comentarios de respuestas que no sigan las recomendaciones y evidencias científicas.
Si es tu caso, puedes consultarme o enviarme una foto por Whatsapp para ver cómo lo solucionamos.
Atiendo urgencias 24/7.
Pregunta por las tarifas según el tipo de consulta.
NO RESPONDO CONSULTAS EN ESTE BLOG, contáctame por WhatsApp o e-mail. Si quieres dejar un comentario con tu caso y que te responda, es importante que dejes un correo donde poder responderte.
No realizo consultas a mujeres que no están en período de lactancia. No se publicarán los comentarios de respuestas que no sigan las recomendaciones y evidencias científicas.
Puedes dejar un comentario aquí abajo, una reseña en este enlace y seguirme en instagram.
Entrevistamos a Carmen Vega, autora de "Lactancia Materna: casos reales de superación"
Si una cosa hacemos los profesionales de la lactancia, IBCLC, es mantenernos
al día en cuanto a publicaciones, estudios y actualizaciones relacionadas con la lactancia. Es requisito
indispensable pues cada 5 años hay que re-certificarse. Y en general solemos
estar en contacto para comentar casos clínicos, aprender unas de otras y compartir conocimientos. Tanto
a través de asociaciones como AECCLM, o por medio de listas de correo y redes sociales. Es muy
gratificante luego vernos y ponernos cara en congresos o cursos presenciales
después de habernos hablado vía online durante mucho tiempo.
Hoy traemos una mini entrevista a mi colega, la doctora Carmen Vega, autora del libro Lactancia Materna: casos reales de
superación. Una lectura muy
interesante para madres, que os recomiendo.
¿De dónde surge la idea de escribir este libro?
La idea del libro surge debido a
mi experiencia profesional con madres lactantes. En el día a día, me daba
cuenta de que los problemas por los que consultaban las mamás eran
prácticamente los mismos. Es decir, se repetían una y otra vez. Además, en el
grupo de apoyo a la lactancia, veía que las experiencias de madres que habían
pasado por esas situaciones animaban mucho a las que se encontraban pasándolas
en ese momento.
Por eso, se me ocurrió escribir
las experiencias de las madres con problemas comunes de la lactancia (la
mayoría) y así hacer una especie de guía de lactancia, pero desde un punto de
vista más práctico.
¿De qué trata el libro?
El libro consta de dos partes:
Una de testimonios y otra parte de material complementario. En los testimonios,
las mamás cuentan su experiencia en primera persona, precedida por una pequeña
introducción mía. Son 15 capítulos y 17 experiencias. En el material
complementario, explico algunos puntos de los relatos: es una especie de glosario
de términos pero algo más ampliado.
¿Cuál es el objetivo del libro?
El objetivo principal es que
ayude a las mujeres que desean dar el pecho a conseguirlo. Que sepan que a
veces la lactancia no es fácil, pero que se puede conseguir, ya que otras
mujeres lo han hecho. Que sea una guía de lactancia pero emocionante y práctica
a la vez. Por otro lado, creo que el libro ha resultado ser emocionante y
ameno de leer incluso para quien no desea formarse en la lactancia.
¿Qué temas podemos encontrar?
Temas muy frecuentes como
grietas, mastitis, amamantar tras una cesárea, baja producción de leche,
lactancia en múltiples (gemelos y trillizos), en prematuro… la lactancia y
vuelta al trabajo en diferentes situaciones laborales, compatibilizar la
lactancia con medicación crónica, recuperar la lactancia tras un ingreso por
deshidratación, ictericia neonatal, amamantar siendo una madre joven, y
otros temas no tan frecuentes pero sí interesantes como: lactancia inducida,
lactancia y labio leporino, lactancia y fibrosis quística.
¿A quién va dirigido? ¿A algunas madres en especial?
Va dirigido fundamentalmente a
embarazadas y madres lactantes, pero también es muy útil para el entorno: el
papá, las abuelas… para que aprendan sobre lactancia de forma amena y casi sin
darse cuenta.
También pensé a la hora de
escribirlo en las asesoras de lactancia y en los sanitarios: ofrecerles por un
lado un acercamiento emocional a esas mujeres con dificultades en la lactancia
y por otro lado, información práctica, no tan teórica como están acostumbrados.
¿Cómo lo escribiste? ¿Las mamás te dictaban su experiencia y tú
transcribías, o has recopilado la información una vez que ha pasado todo? ¿Te
han ayudado ellas?
Pues hubo de todo. Yo tenía un
guion con las cosas que quería incluir de cada historia y mi idea era que ellas
me lo contaran y transcribirlo en primera persona. Pero hubo algunas mujeres
que quisieron hacerlo ellas mismas, lo cual me pareció bien.
¿De qué capítulo te sientes más orgullosa? ¿O cuál es el que te ha costado
más plasmar? Sabemos que una historia es tuya… ¿fue esa la más dura de contar?
¿O acaso la más sencilla?
Es muy difícil decidirme por un
capítulo. Muchas de ellas son mujeres que he tratado de forma cercana y que he
acompañado en sus experiencias, que las he vivido. No puedo ser imparcial.
Lo que sí es cierto que mi
historia fue la más difícil de plasmar. Por muchos motivos: porque no es algo
de lo que yo suela hablar a menudo, porque fue una experiencia dura y que aún
me sigue removiendo... Por el hecho de exponerme tanto… y sobre todo, porque
sabía que mi hija de casi 11 años iba a leerla.
Lloramos todos. Lloré yo
escribiéndola. Mi marido al leerla. Mi madre… y también mi hija.
Pero a pesar de todo, creo que
mereció la pena.
Tengo la sensación de que tu libro ha tenido mucho impacto, mucho más
que otros parecidos que hay en el mercado, y me gustaría saber por qué es así.
Deduzco que es de la personalidad, "savoir faire" o carisma de la
autora, ¿no? Cuéntanos…
Creo que el éxito del libro
radica precisamente en que es un libro diferente. Se enseña la lactancia
a modo de novela, para que experimenten la lactancia en primera persona. No es
una guía sin más. Son historias emocionantes, que te atrapan y te llenan, y que
tienen de denominador común la lactancia. De esta forma, puede leerlo una
persona sin especial interés en la lactancia, y gustarle, y sin darse cuenta,
haber aprendido mucho de ella.
¿Qué puede aportar tu libro a las madres que no aporte otro de los
muchos libros que hay sobre el tema?
Creo que no hay un libro
parecido. No son simplemente experiencias. Son historias contadas con un fin,
un objetivo didáctico. Que te emocionan por supuesto, pero que también enseñan.
¿Qué otros libros sobre lactancia recomendarías a las madres además de tu
libro? Dinos un título que te haya marcado de forma especial.
Por supuesto Un regalo para toda
la vida de Carlos González. De hecho, lo nombro muchísimo en mi libro, porque
ha sido una de las claves para que muchas de las mujeres de mi libro
consiguieran una lactancia exitosa.
¿Tienes planes de futuro como escritora? ¿Vas a volver a publicar?
Seguramente. Siempre me ha
gustado escribir, y aunque ahora mismo no tengo ningún libro en mente, no lo
descarto en un futuro.
Te lo habrán preguntado muchas veces, tú eres médico, ¿qué formación
sobre lactancia se da en la carrera?
Ninguna. Durante 6 años de
formación, el tiempo que se habla de lactancia será aproximadamente media hora.
Y además información nada útil para la práctica clínica diaria. A los médicos
no nos forman en lactancia. Al contrario, los que estamos interesados tenemos
que buscarnos los cursos y pagarlos de nuestro propio bolsillo.
¿Cómo te interesante por la lactancia? ¿De dónde llegó antes la
inquietud por la lactancia: de la profesión o de la maternidad?
Fue a raíz de mi primera
maternidad hace casi 11 años. Tuve dificultades debido a mi poca información,
falta de confianza y mal asesoramiento médico. Sin embargo, conseguí superar
las dificultades y me di cuenta de que los sanitarios no estábamos formados, y
decidí que eso tenía que cambiar.
Como madre ¿encontraste obstáculos en la lactancia de tus hijos? ¿Y como médico?
Como madre ¿encontraste obstáculos en la lactancia de tus hijos? ¿Y como médico?
Solo con la primera lactancia
tuve dificultades. Con las demás, ya tenía la información y la confianza
suficiente para no tener ningún problema. He dado pecho durante el embarazo, he
tenido dos lactancias en tándem y he mantenido las lactancias de forma
prolongada a pesar de la vuelta al trabajo y turnos de 24 horas fuera de casa.
Como médico me encuentro con la
dificultad de ver compañeros no actualizados en lactancia, que dan indicaciones
incorrectas, malas recomendaciones… y que además no tienen intención de
cambiar.
He realizado cursos sobre
lactancia para profesionales y son muy pocos los que se inscriben. Es una pena.
Aun así, desde hace 11 años hasta ahora he visto una evolución. Las cosas están
cambiando. Lentamente y poco a poco, pero cada vez hay más profesionales
actualizados y más recursos para que acudan las madres con problemas de
lactancia.
También eres IBCLC, al igual que yo, pero tú eres profesional
sanitario. ¿Te encontraste con dificultades a la hora de acceder a examen? ¿Y
cómo fue tu preparación? ¿Qué recomendarías a otras mujeres que quieren
presentarse al examen?
No tuve ningún problema para
acceder al examen. Es injusto, pero para los sanitarios es mucho más fácil
cumplir requisitos para acceder. Para prepararme, además de las horas prácticas
que son las más provechosas, leí libros: Preguntas y respuestas de la liga de
la leche, y el manual de lactancia materna para profesionales de la AEPED sobre
todo. Aunque también leí algún otro en inglés.
Por último, dinos dónde pueden comprar el libro nuestras lectoras.
Hasta hace nada sólo se podía
encontrar en Amazon en formato papel y kindle. Pero ya está disponible en varias tiendas de crianza y también de forma online en Cool and carry y Crianza natural.
Enhorabuena por el éxito de tu libro Carmen.
Enhorabuena por el éxito de tu libro Carmen.
Y tú, ¿conocías a Carmen Vega? ¿Has leído el libro? ¿Has sido asesorada por ella? Déjanos abajo tu opinión.
Si te ha resultado útil… ¡comparte!
Otras entrevistas
Nada como mamá, nada como mamar.
En el año 2009 la asociación Criar en el corazón, junto con el apoyo
de algunas otras organizaciones (El Parto es Nuestro, Vía Láctea, Amamantar
Asturias y Mamilactancia), lanzó un fabuloso vídeo de promoción a la lactancia.
La mayoría seguro que ya lo conocéis.
Pero he querido traerlo hoy al recuerdo de todas. Entre las
actrices está Eva Marciel, cuyo trabajo me encanta, amamantando a su hijo. (Podemos
verla estos días en la serie Centro Médico, como la Dra. Fuentes.)
Aquí os lo dejo. El mensaje es claro, transcribo:
¿Si
te dijera que han sacado una nueva fórmula que aumenta las defensas de tu bebé?
¿Se la darías?
¿Si te
dijera que podemos tener alimento gratis para los primeros seis meses de tu
bebé? ¿Me creerías?
¿Si te
dijera que una empresa ha patentado un envase que mantiene la comida lista las
24 horas del día conservando todas sus propiedades? ¿Lo comprarías?
Esa
fórmula existe. Ese alimento existe. Esa empresa existe.
La leche
materna es el mejor alimento para tu bebé. Se adapta a todas sus necesidades,
aumentando su sistema inmunológico. Y además, es gratis.
Nada
como mamá. Nada como mamar.
IBCLC DAY - Día Internacional de las consultoras certificadas en lactancia materna (IBCLC)
#happyIBCLCday
Hoy es un día importante para mí.
Hoy es un día importante para mí.
El IBCLC Day se celebra
cada año el primer miércoles del mes de marzo.
Fue creado por ILCA para reconocer el importante papel que
desempeñan los IBCLC y para reconocer el conocimiento especializado que poseen
los IBCLC y que marca la diferencia en las vidas de las familias que amamantan.
IBCLC es la única titulación a nivel mundial que certifica que una persona posee los conocimientos teóricos, prácticos y éticos en lactancia materna para dedicarse profesionalmente a la atención de madres/bebés y a la docencia en el campo de la lactancia.
La acreditación se otorga después de
aprobar un examen ofrecido por el IBLCE
(International Board of Lactation Consultant Examiners), y debe reacreditarse
cada cinco años para garantizar la total actualización de conocimientos.
En España 119 a fecha de agosto. Falta añadir las nuevas IBCLC acreditadas en el mes de diciembre, actualización aún no publicada por IBLCE.
En los posts relacionados hablo más extensamente del proceso y de qué hace una IBCLC.
¡FELIZ DÍA DE LAS IBCLC!!
Relacionados:
Cremas de lanolina tipo Purelan
Todas conocemos estas cremas de lanolina
que parece que vienen adjuntas a la maternidad. Otra prueba más de que las
embarazadas y madres recientes somos una fuente de negocio.
¿Qué es la lanolina?
La lanolina es una sustancia grasa de
color amarillo blancuzco, que se obtiene de la lana del cordero o del carnero,
ganado ovino en general, y de los caballos, y se emplea en farmacia y cosmética
como excipiente por la facilidad con que es absorbida por la piel. Se la
considera un potente hidratante y emoliente.
Hasta ahí, perfecto.
Pero lo que no es perfecto es que nos
la vendan como producto para evitar las grietas,
o como producto que cura las grietas. No las marcas, que realmente no dicen que curan, pero sí el entorno social o a veces el propio entorno sanitario.
Ya hemos hablado de las grietas en muchas ocasiones. Puedes leerlo aquí. Y ya hemos dicho que este es otro producto innecesario que nos quieren vender. Totalmente prescindible.
Las grietas como ya hemos dicho son
por un problema de agarre, un problema mecánico, así que eso no se previene. Al
ser un problema mecánico no se puede prevenir durante el embarazo, ni con
cremas, ni con ejercicios ni con nada. Y una vez que haya grietas no se curan
con pomadas ni cremas.
La
grasa de la lana de oveja no cura. La lanolina no va a hacer que la
grieta se cierre, no la va a curar. Como todas sabemos, la grasa, sea del tipo
que sea, no cura. Así pues ni el Purelan ni la lanolina de otras marcas curan
nada, no curan las grietas. Parece sin embargo que la lanolina viene en el pack
de la maternidad y raro es la mamá que no tiene antes de dar a luz ya un
botecito en su casa recomendado por alguien. Y si no lo tienen antes de parir,
en seguida alguien se lo ofrecerá como la panacea cuando surjan las grietas, o
peor aún, se lo venderán para curar.
Que conste que no estoy en contra de
la lanolina, como hidratante es una crema magnífica, ¡¡pero no cura las
grietas!! Y hay algunas mejores que otras.
Puede que me digas que la usaste y te
funcionó. Sí, como he dicho antes lo que funcionó es que aunque sólo fuera por
ensayo/error, por probabilidades, la postura mejoró. O quizá el niño creció
(con lo que su boquita aumentó de tamaño) y la grieta se curó. Pero no fue por
echarte grasa en la tetas. Para hidratar y si tienes el pezón sensible, te
vale, pero repito: NO CURA LA GRIETA.
Y si no, piensa un poco: cuando te
haces una herida en otra parte del cuerpo o cuando tu hijo se cae y se hace una
herida en la rodilla, ¿le echas crema hidratante? ¿A que no? Seguramente
lavarás con suero fisiológico, desinfectarás, y aplicarás antisépticos tipo clorhexidina,
o povidona yodada. A nadie se le ocurre echar grasa o cremas. ¿Por qué
sin embargo para las grietas de los pezones aún se sigue haciendo?
Me llegan a consulta muchas mujeres
con grietas tremendas. Y cuando hacemos anamnesis me dicen que se están echando lanolina… y claro, no mejoran. Otras se lo aplican como prevención. Craso error.
Porque recuerda: no hay nada que prevenga las grietas salvo una buena
información y apoyo y empezar bien desde el primer momento. Y recuerda también
que el pecho no necesita preparación alguna para la lactancia durante el embarazo.
Nada. Basta la higiene diaria normal que cada una tenga. Si por costumbre te hidratas
los pezones después de la ducha y siempre lo has hecho, puedes seguir haciéndolo.
Pero no es una práctica necesaria para la lactancia.
Si aun sabiéndolo quieres usarla, puedes hacerlo, desde luego, pero no para curar. Puede hidratar el pezón, y suavizarlo un poco en caso de roce cuando aún no hay grieta. Y si la usas, no es necesario quitar los restos cuando el bebé vaya a mamar después. Según e-lactancia es compatible. Pero yo añado que el uso rutinario de cremas "preventivas de grietas" puede dificultar además un buena adhesión de boca-pezón, ¿quizá se resbala la boca en el pezón y esto dificulta aún más el agarre?
Hidrata, pero ni protege ni cura. Algunas marcas son mejores que otras, asegúrate si la usas que sea ultrapura, libre de alcohol y de pesticidas. Pregúntame, hay una marca que sí cumple estos requisitos. (Contacta por WhatsApp o al correo electrónico, no en comentarios. Gracias)
Si aun sabiéndolo quieres usarla, puedes hacerlo, desde luego, pero no para curar. Puede hidratar el pezón, y suavizarlo un poco en caso de roce cuando aún no hay grieta. Y si la usas, no es necesario quitar los restos cuando el bebé vaya a mamar después. Según e-lactancia es compatible. Pero yo añado que el uso rutinario de cremas "preventivas de grietas" puede dificultar además un buena adhesión de boca-pezón, ¿quizá se resbala la boca en el pezón y esto dificulta aún más el agarre?
Hidrata, pero ni protege ni cura. Algunas marcas son mejores que otras, asegúrate si la usas que sea ultrapura, libre de alcohol y de pesticidas. Pregúntame, hay una marca que sí cumple estos requisitos. (Contacta por WhatsApp o al correo electrónico, no en comentarios. Gracias)
Una cosa más, el aceite de oliva virgen
es un buen hidratante y tiene ciertas propiedades antiinflamatorias,
antioxidantes y bacterioestáticas.
Si ya tienes lanolina en casa, úsala
para otros fines. Pero no para tus grietas. Cuando tu bebé crezca seguro que le
das mejor uso si tiene alguna irritación en la piel.
Os voy a confesar algo, yo tengo eccemas
dishidróticos de toda la vida, y me va muy bien para hidratar cuando termino
con el corticoide después del brote. Y si en casa tenemos catarros de esos de
moqueo constante, no nos falta para aplicar en la piel bajo la nariz cuando se
pela de tanto sonar con los pañuelos de papel. La usamos para las manos, para
los labios agrietados, los talones secos…
_______________________________
Consulta de lactancia, dos años
El pasado mes de enero hizo dos años que abrí la consulta. Y ahora está un poquito más bonita que cuando os la presentaba en este post.
Hoy me lo recordaba Facebook y escribo estas líneas a raíz de un bonito comentario que allí en Facebook ha hecho al respecto mi colega Carmen Vega.
Hay más mobiliario, más productos y utensilios, más libros... Pero sobre todo hay más horas de uso. Ahora esas paredes han visto ya muchas historias, todas con buenos finales, o historias que siguen redactando capítulos entrañables sin llegar aún al final.
Ahora está llena de buen rollo porque he atendido en ella a tantas mamás que luego se han ido felices... ¡que se me ha llenado de buen rollo!
Os dejo unas fotos más actuales. Espero que os guste.
Y ahí seguiré, trabajando para las mamás y sus bebés, como siempre.
Posts relacionados:
Participo en 20Blogs y tu voto es muy importante
Hoy escribo
para pediros que me votéis en el concurso de blogs
"20 Blogs", organizado por el periódico 20 minutos. Sé que
mis posibilidades son pocas dado el elevado número de
participantes y la variedad de temas, pero también me hace ilusión participar.
Es la primera vez que participo en un concurso de estas características. Me
gustaría que mi trabajo de información llegara a más gente y darme a conocer un
poco más.
Mantener al día un
blog lleva mucho tiempo, y la forma mejor de valorarlo es recibiendo visitas, y
en este caso además, vuestros votos.
Para participar
tenéis que estar registrados en la web de 20
minutos. Si no estás registrado, puedes hacer el registro muy sencillo aquí. O también puedes hacerlo con los
datos de Facebook, Twitter o Google, redes en las que estamos casi todos.
Tranquilos, porque no publican nada en tu nombre. Una vez registrado enviarán un
mail a la dirección de correo que hayas dado para activar el registro, no
olvides activarlo.
Hoy día 17 de
febrero comienzan las votaciones y podrás votas hasta el 10 de marzo.
¿Cómo se vota?
Cada usuario de 20minutos.es
tiene 20 votos para repartir uno en cada categoría. La categoría en la que yo
participo es “Salud y vida sana”.
Una vez dado el voto, ya no se puede cambiar. Puedes votar sólo uno si quieres. Y entrar varias veces a repartir tus 20 votos
en distintos momentos según vayas conociendo otros blogs. Para votar se va directamente a la ficha de cada blog.
Esta es mi ficha.
En la ficha
encontrarás un botón azul para dar el voto.
Y cuando des a
votar se pondrá verde y contabilizará el voto. Es importante saber que las
estrellas que hay arriba NO son voto. El voto sólo es pinchando al botón azul.
¿Por qué te pido el voto?
Estos premios son el galardón más
preciado que puede tener el autor de un blog. Y es algo que evidentemente sólo
pueden tener unos pocos agraciados como reconocimiento a su trabajo y dedicación.
Llevo desde 2011 publicando el
blog, con información actualizada sobre la lactancia y además con mis
aportaciones personales, como asesora primero, y como profesional IBCLC después.
Es un largo camino y enorme trabajo de estudio, dedicación, y luego de escritura
y redacción para que la información llegue a cuantas más mujeres, mejor. Tu
voto es un poco la manera de reconocer el esfuerzo.
¡Gracias!
Pezoneras de cera: otro engaño para las madres
No valen para nada. Empiezo resumiendo por si tienes poco tiempo
para leer porque tienes un bebé en los brazos y en la teta.
Si estás pensando que quizá unas pezoneras de cera te pueden
ayudar en tus grietas,
te aconsejo que acudas a un especialista en lactancia para que te ofrezca una ayuda real y soluciones tu problema a
la primera sin dar palos de ciego. Si no puede ser presencial, puedes consultar
on-line, vía WhastApp, Skype o mail. Pero no es necesario que uses ni pruebes
tantos artefactos que pretenden vendernos y que no valen para nada.
Sólo sirven para sacarnos los cuartos… Todas estas trampas
comerciales e inútiles las han probado mis pechos en mi primera lactancia… Doy
fe como madre que tuvo grietas que no funcionan. Doy fe como IBCLC especialista
en lactancia, que no funcionan. E incluso que pueden ser perjudiciales, ¡y no
sólo para los bolsillos!
Las pezoneras de cera de abeja son otro timo, que puedes encontrar desde 6 a 20 euros y pico, pero sobre todo, son un peligro para el bebé. Como todas sabemos un trozo de cera no puede curar nada y por supuesto no va a evitar las grietas que ya sabemos cómo se evitan. Aunque lo peor como digo es el riesgo de que tengan esporas del botulismo. Un niño no debe probar la miel antes del año. (Y después, con cautela añadiría...)
Las anuncian como hidratantes para usar semanas antes del
parto, ¡¡incluso meses!! así como para prevenir y curar grietas. ¡Qué barbaridad! Amigas, las grietas
se previenen con una buena posición. Y se curan con una buena posición o
atajando la causa que las provocó (además de la mala posición las grietas
pueden estar provocadas por otras causas
como anquiloglosia, o pezones invertidos, o problemas de succión del bebé). Y
en cuanto a hidratación, no es necesario hacer nada antes del parto con los
pezones, ni tampoco después. Sobra con la higiene habitual. He leído muchos foros
recomendando su uso y dando consejos totalmente desfasados en cuanto a lactancia.
Por favor, informaos bien con un profesional. Quien las fabrica sólo quiere
vender su producto, le da igual lo demás. No hay que fiarse así a bote pronto,
de cualquiera.
Además, su uso no es recomendado porque no se airea el pezón
y la humedad y calor son caldo de cultivo para otras bacterias. O sea, pueden
provocar justamente lo que dicen que evitan.
En cuanto a la miel (al igual que otros endulzantes) puede
ser también extremadamente peligrosa para los bebés. Esto se debe a que al
mezclarse con los jugos digestivos no ácidos del niño se crea un ambiente ideal
para el crecimiento de las esporas Clostridium botulinum, que producen toxinas.
Las esporas del botulismo son de las pocas bacterias que sobreviven en la miel,
pero se encuentran también ampliamente presentes en el medio ambiente. Aunque
dichas esporas son inofensivas para los adultos, debido a su acidez estomacal,
el sistema digestivo de los niños pequeños no se halla lo suficientemente
desarrollado para destruirlas, por lo que las esporas pueden potencialmente
causar botulismo infantil. Por esta razón se aconseja no alimentar con miel ni
ningún otro endulzante a los niños menores de 12 meses.
Aunque últimamente leo que algunas marcas de este tipo de
pezoneras, no todas, dicen que no llevan más que aroma de miel pero no miel
propiamente. En cualquier caso, no son necesarias para nada. Y, aunque no tuvieran
el riesgo mencionado, desde luego no valen ni para prevenir ni para curar las
grietas, así que no tiene sentido su uso. No sé ni cómo está permitida su venta…
___________________
Relacionado:
Productos innecesarios para la mamáPezoneras de plata: otro engaño para las madres
Qué regalar a una reciente mamá - TARJETA REGALO
Cuando ya tiene al bebé en brazos, es buena idea regalarle una consulta de lactancia para empezar con buen pie o solucionar los posibles problemas y dudas que surjan.
O bien un taller de porteo para que bebé y mamá disfruten de su compañía mutua en un buen sistema ergonómico.
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