Pezoneras de cera: otro engaño para las madres
No valen para nada. Empiezo resumiendo por si tienes poco tiempo
para leer porque tienes un bebé en los brazos y en la teta.
Si estás pensando que quizá unas pezoneras de cera te pueden
ayudar en tus grietas,
te aconsejo que acudas a un especialista en lactancia para que te ofrezca una ayuda real y soluciones tu problema a
la primera sin dar palos de ciego. Si no puede ser presencial, puedes consultar
on-line, vía WhastApp, Skype o mail. Pero no es necesario que uses ni pruebes
tantos artefactos que pretenden vendernos y que no valen para nada.
Sólo sirven para sacarnos los cuartos… Todas estas trampas
comerciales e inútiles las han probado mis pechos en mi primera lactancia… Doy
fe como madre que tuvo grietas que no funcionan. Doy fe como IBCLC especialista
en lactancia, que no funcionan. E incluso que pueden ser perjudiciales, ¡y no
sólo para los bolsillos!
Las pezoneras de cera de abeja son otro timo, que puedes encontrar desde 6 a 20 euros y pico, pero sobre todo, son un peligro para el bebé. Como todas sabemos un trozo de cera no puede curar nada y por supuesto no va a evitar las grietas que ya sabemos cómo se evitan. Aunque lo peor como digo es el riesgo de que tengan esporas del botulismo. Un niño no debe probar la miel antes del año. (Y después, con cautela añadiría...)
Las anuncian como hidratantes para usar semanas antes del
parto, ¡¡incluso meses!! así como para prevenir y curar grietas. ¡Qué barbaridad! Amigas, las grietas
se previenen con una buena posición. Y se curan con una buena posición o
atajando la causa que las provocó (además de la mala posición las grietas
pueden estar provocadas por otras causas
como anquiloglosia, o pezones invertidos, o problemas de succión del bebé). Y
en cuanto a hidratación, no es necesario hacer nada antes del parto con los
pezones, ni tampoco después. Sobra con la higiene habitual. He leído muchos foros
recomendando su uso y dando consejos totalmente desfasados en cuanto a lactancia.
Por favor, informaos bien con un profesional. Quien las fabrica sólo quiere
vender su producto, le da igual lo demás. No hay que fiarse así a bote pronto,
de cualquiera.
Además, su uso no es recomendado porque no se airea el pezón
y la humedad y calor son caldo de cultivo para otras bacterias. O sea, pueden
provocar justamente lo que dicen que evitan.
En cuanto a la miel (al igual que otros endulzantes) puede
ser también extremadamente peligrosa para los bebés. Esto se debe a que al
mezclarse con los jugos digestivos no ácidos del niño se crea un ambiente ideal
para el crecimiento de las esporas Clostridium botulinum, que producen toxinas.
Las esporas del botulismo son de las pocas bacterias que sobreviven en la miel,
pero se encuentran también ampliamente presentes en el medio ambiente. Aunque
dichas esporas son inofensivas para los adultos, debido a su acidez estomacal,
el sistema digestivo de los niños pequeños no se halla lo suficientemente
desarrollado para destruirlas, por lo que las esporas pueden potencialmente
causar botulismo infantil. Por esta razón se aconseja no alimentar con miel ni
ningún otro endulzante a los niños menores de 12 meses.
Aunque últimamente leo que algunas marcas de este tipo de
pezoneras, no todas, dicen que no llevan más que aroma de miel pero no miel
propiamente. En cualquier caso, no son necesarias para nada. Y, aunque no tuvieran
el riesgo mencionado, desde luego no valen ni para prevenir ni para curar las
grietas, así que no tiene sentido su uso. No sé ni cómo está permitida su venta…
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Relacionado:
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Cuando ya tiene al bebé en brazos, es buena idea regalarle una consulta de lactancia para empezar con buen pie o solucionar los posibles problemas y dudas que surjan.
O bien un taller de porteo para que bebé y mamá disfruten de su compañía mutua en un buen sistema ergonómico.
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Puedes regalarle una Consulta de Lactancia para una vez nacido el bebé.
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¡El mejor regalo!
Productos que sí
Además de productos innecesarios para la mamá o productos
innecesarios para el bebé, sí hay productos de calidad que son interesantes
para la ayuda en la lactancia o para la ayuda en la crianza en general.
Hablo en general porque además de los que citaré hay
artículos muy buenos para problemas concretos de lactancia. Pero eso se valora
con cada madre en la consulta. Según sea tu problema, será la solución. No hay
dos casos iguales…
No hay nada que sea imprescindible. Excepto una buena
información previa. Y después un apoyo eficaz. Una vez nacido el bebé e iniciada la lactancia no tiene que
haber problema. Y cada familia se apañará y adaptará con lo que
quiera/crea/pueda. Pero sí es verdad que
hay muchísimos artículos que pueden ayudar, así como otros tantos innecesarios
y totalmente prescindibles.
Desde 2003 llevo probando productos y trabajando con madres
y bebés. Partiendo de la base de que no hay nada imprescindible como ya he dicho, después de tantos años atendiendo a las familias he aprendido a conocer y respetar sus necesidades y deseos. Por ejemplo, nunca recomiendo usar chupeta, pero si los padres quieren usarla les sugiero usar la que me parece menos mala. O hablando de extracción de leche, creo firmemente en el poder de la extracción manual, pero en estos tiempos que corren parece que la tecnología es mejor aceptada por muchas mujeres. Y si la tecnología está a nuestro servicio, podemos usarla, claro que sí. Y por todo ello mis recomendaciones, personales y
profesionales, de productos que creo interesantes para apoyar la crianza son:
1. Mochila Bondolino, ergonómica, de muy sencillo uso, apta
desde el nacimiento hasta los 3-4 años. No tiene cierres metálicos ni clips ni
piezas duras, lo que añade comodidad tanto para el porteador como para el bebé.
Se coloca con un sistema de velcro y un nudo, no puede ser más sencilla, fácil
y cómoda. Adaptable a cualquier porteador. Para mí es la mochila perfecta.
Ideal para aquellas familias a las que el fular no acaba de convencerlas. Puedes pasar
a probarla, y la tengo en varios colores. Relación calidad-precio estupenda. Cualquier
otra mochila que sea ergonómica o fular, bandolera, mei-tai… son también recomendables.
Sólo fíjate en que sea ergonómica.
(Préstamo y alquiler de fulares y mochilas
en la consulta. Talleres de porteo ergonómico gratuitos: primer y tercer lunes
de mes en la consulta).
2. Extractor Lactaline doble eléctrico de Ameda. Últimamente hay problemas de suministro. Aún
queda alguno en venta en la consulta. Dado que una vez se agoten los que tengo,
será muy difícil conseguirlos, estoy probando nuevos extractores con mis madres
y ya tengo un gran sustituto para el Lactaline, que voy a probar aún un poco
más. Y en cuanto termine de confirmar que merece la pena, os lo haré saber.
3. Finger feeder de silicona para apoyo a la lactancia.
Imprescindible para estimular la succión del bebé con problemas de un modo muy
muy sencillo. O dar la leche cuando no está mamá sin ocasionar los problemasque provoca un biberón.
4. Bolsas de congelar leche, ya preparadas. Aunque doy
siempre otros sencillos trucos a las madres de dónde y cómo pueden conservar y congelar
su leche, para algunas mujeres estas bolsas son muy prácticas. Hay varias marcas, suelo trabajar con
la marca Medela y lo que va quedando de Ameda.
5. Crema para el pañal de caléndula, de Weleda. Prefiero usar pocas o ninguna toallitas en el culete del bebé, y jabones y cremas sólo los necesarios. Para quienes desean usar cremas, me gusta esta de caléndula así como las de pasta al agua, de cualquier otra marca. Pero esta marca está
funcionando bien y me la piden las mamás.
6. Estoy totalmente en contra del uso de tetinas, tanto de
biberones como de chupetas. Pero son muchísimos los padres que casi me suplican
una chupeta. Para los padres que no pueden prescindir de la chupeta, recomiendo
las chupetas de punta cereza de silicona. Para no confundir la succión del bebé
con formas anatómicas ni fisiológicas ni ortondóncicas… Están disponibles
también en la consulta.
7. Camisetas de lactancia. Ven a probártelas. No son
imprescindibles, desde luego, pero aportan comodidad a la mamá. Y más en los
inviernos de esta zona, para no enfriar los riñones y el vientre.
8. Bolsa de esterilizar para microondas Quick Clean para
desinfectar en tres minutos. Elimina el 99,9 % de las bacterias y los
gérmenes más comunes. Aptas para 20 usos. No creo que sea necesario excederse
con las esterilizaciones, pero a muchos padres les gusta hacerlo de vez en
cuando, o a menudo. Estas bolsas son muy prácticas y no ocupan espacio si deseas
esterilizar. Y te quitas de trastos que ocupan sitio. Ven a ver cómo son, te dejo
una.
En la consulta puedes encontrar estos y otros productos para
ayudar en tu lactancia y crianza: camisetas de lactancia, sujetadores, mochilas
ergonómicas, fulares, libros...
Etiqueta: productos básicos para la lactancia, lactancia, crianza, porteo, Aranda de Duero, taller
Productos innecesarios (para el bebé)
Igual que hemos hablado de los productos innecesarios para la mamá, hoy vamos a hablar de los productos innecesarios
para el bebé. Desde el punto de vista que me compete, el de la lactancia y
alimentación. Porque además de los que hoy citaré puede haber muchos otros, o
no, en cuanto a sillitas, intercomunicadores, ropa, utensilios, hamacas o
columpios que se mecen solos… pero al final es cuestión de gustos… y por lo
general lo mismo da. Sin embargo a veces nos quieren vender artículos
relacionados con la lactancia y alimentación en los primeros meses del bebé que
son incluso peligrosos.
Los bebés tienen que hacer lactancia materna exclusiva hasta
los 6 meses y después complementarla con otros alimentos adecuados mínimo hasta
los 2 años y luego hasta que mamá/bebé quieran.
Cuando hablamos de exclusiva quiere decir nada más que leche. O sea, ni agua, ni
infusiones, ni otros líquidos, ni papillas.
Y esto incluye infusiones varias para los cólicos, para el
sueño, para la digestión, para el estreñimiento… Todo lo que te quieran vender
es innecesario. Pero no es por un capricho, es porque es sistema inmunitario del
bebé aún esta inmaduro y sólo la leche materna es adecuada. Y su sistema
digestivo no está preparado para nada más que no sea leche. Ni sus riñones
están preparados para otra cosa que no sea la leche, materna por supuesto.
El sistema digestivo es inmaduro, y si sufre de malestar o digestiones
complicadas o los llamados cólicos, es solamente por inmadurez. Y eso se pasa
sí o sí, con la edad. Lo único que hay que hacer es seguir con teta a demanda.
A demanda de él, del bebé, que es el único que sabe que tiene hambre, cuándo
tiene hambre, y cuánto hambre tiene. Y a demanda de la madre, que puede
ofrecerle aunque el bebé no pida. Y para los cólicos además darle mucho amor en
forma de abrazos y cariño,
porteándolo todo el tiempo que sea posible. Las posturas verticales en contacto
con la madre (en una mochila ergonómica o fular por ejemplo) son ideales porque
le ayudan a echar los gases y hacer la digestión en una posición fisiológica en
la que además se relaja al estar contenido como en el útero, y teniendo a mamá (papá)
cerca.
¿Sabes que de la teta no sale aire? Un bebé bien prendido al
pecho apenas traga aire. Pero un bebé que llora tragará mucho aire.
Si de verdad hubiera algo que sirviera para los cólicos, se
lo darían por sistema a todos los niños del mundo al nacer, igual que pasa con
la vitamina K por ejemplo. ¿Por qué cada pediatra dice una cosa? ¿Por qué en cada
centro de salud es distinto? ¿Por qué en cada ciudad recetan distintos
productos? ¿Por qué en cada país también es diferente? Pues porque no hay nada demostrado y porque depende
del comercial que visita al médico, de las marcas, de los lobbies… Puedes investigar
un poco más sobre los cólicos si quieres, y verás que en países donde se
colecha y se portea por norma, no existen los cólicos y ni siquiera tienen una palabra
para definirlo. ¿Curioso, verdad?
Que los bebés sólo se calmen en brazos, y que estén por la
tarde-noche más cansados y quejosos, es algo normal. Eso no es un cólico.
Para los cólicos se están vendiendo productos en forma de
infusión, homeopatía y medicamentos varios. La homeopatía es puro placebo, sin
ninguna base científica. Las infusiones, ojo, pueden ser peligrosas. Además ya
hemos comentado en alguna ocasión que muchos de esos productos no solo no son beneficiosos
sino que puede llegar a ser tóxicos. En la página de referencia sobre lactancia
y medicamentos, e-lactancia.org, dice
del hinojo por ejemplo,
componente de muchas de esas infusiones, que puede ser neurotóxico y
convulsivante, considerado de riesgo alto. Mira aquí. Son infusiones
que se hacen con agua, y que llevan alto porcentaje (95%) de azúcares de mala
calidad: dextrosa. Estas infusiones no alimentan al bebé y le llenan su pequeño
estómago. Si el estómago está lleno de agua con azúcar, no le cabe la leche que
necesita para crecer. Así que mejor olvidar estas infusiones por su peligro a todos
los niveles. Lo que es increíble es que se permita su comercialización.
Y en cuanto a medicamentos, los hay también. Pero ninguno
cura el cólico. Hay de distintos tipos según si el médico que lo receta piensa
que el cólico se debe a uno u otro motivo. Por ejemplo a veces dan simplemente
analgésicos para aliviar el dolor. O a veces barbitúricos o productos sedantes
o somníferos para que el niño no se queje o no dé guerra. O para tratar los gases
con dimeticona o simeticona… Hay muchísimos. Todos inútiles. No hay evidencia
científica de que ninguno de esos productos funcione.
Otra sustancia que últimamente están dando mucho a los bebés
cuyas madres se quejan de cólicos, son los probióticos para el bebé. ¿Pero qué
mejor probiótico que la propia leche materna? La leche materna aporta
inmunoglobulinas y anticuerpos y tapiza las paredes del sistema digestivo para
que no puedan alojarse los patógenos. Al darle algo diferente de la leche
materna ese tapizado se deteriora y ahí empiezan los problemas. Además, la
leche materna es una fuente importante de probióticos y prebióticos de por sí. Contiene
numerosas especies de bacterias con propiedades inmunomoduladoras,
anti-inflamatorias e inhibidoras del crecimiento de bacterias patógenas así
como oligosacáridos no digeribles que favorecen el crecimiento de estas
bacterias comensales en el intestino del lactante.
La lactancia juega un papel fundamental en la colonización
del intestino del recién nacido. Durante los primeros años de vida es diferente
la flora intestinal de los lactantes según hayan sido o no amamantados.
Me preocupan también las infusiones para el sueño. Los bebés
no duermen como los adultos, tienen que despertarse a mamar y a comprobar que
estás. Así que cuanto más juntos, mejor dormiréis todos. No necesitas
infusiones. También pueden ser tóxicas y llenan su estómago de algo que no es
leche.
Y las del estreñimiento. Un bebé de un par de meses puede
estar muchos días sin hacer caca y no pasa nada. No hay que darle infusiones o
medicamentos. Ni manipularle con termómetros, ramitas de geranio o perejil,
supositorios, aceite… o la barbaridad que toque según la zona donde vivas.
Así que no tienes que darle nada más que tu leche.
La flora intestinal de tu hijo estará bien si le amamantas.
¡¡Ni más ni menos!!
La flora intestinal de tu hijo estará bien si le amamantas.
¡¡Ni más ni menos!!
Es fácil oír a las mamás hablando de los productos que ellas
han utilizado, cada una un producto diferente. "A mí me ha ido bien este".
"Pues a mí ese me fue fatal y lo que me funcionó fue este otro". Y
así, ¿por qué? Por lo que ya hemos comentado. No hay nada que funcione de
manera universal. Y unas y otras han ido probando y probablemente lo que ha
ocurrido es que entre prueba y prueba ha ido pasando el tiempo y el bebé ha
madurado. Simplemente. Hagas lo que hagas, si lo haces con paciencia y durante
varias semanas, el niño acaba mejorando. Porque lo haces con paciencia. Y
porque lo haces con mimos. Que es lo que de verdad necesita el bebé: tus mimos
y tu paciencia. Y el tiempo que pasa, que hace que su cuerpo madure.
Solo si el bebé tiene una verdadera enfermedad, diagnosticada,
por ejemplo un reflujo gastroesofágico, el médico le puede recetar un medicamento,
pero ya no hablamos entonces de fitoterapia ni homeopatía ni de mezclas varias
sin acción demostrada, que solo son azúcar y a precio de oro.
En cuanto a otros materiales, también nos quieren meter por los
ojos los biberones “especiales” para cólicos, los anticólicos. Y las tetinas súper-mega-espaciales anticólicos. Con formas y
tamaños diversas y variadas… Bueno, si no das pecho, ve probando, al fin y al
cabo tienes que dar biberón. Pero las mamás que han decidido dar el pecho no
necesitan comprar ningún biberón en la mayoría de los casos. Ninguno. Si hacen
falta suplementos se pueden dar de otro modo -y es mejor hacerlo de otro modo- para no interferir con la
lactancia. Y ya hemos hablado de los riesgos del biberón…
Aceites para cólicos, cremas, ungüentos… Cualquier cosa con
tal de que una madre preocupada gaste dinero.
Lo peor son las leches artificiales. Que un profesional de
la salud le diga a una madre preocupada por cólicos del bebé que deje el pecho
y se pase a una leche artificial del tipo "X" para aliviar los
cólicos es el colmo y debería
denunciarse en todos los casos.
Y por último, están los métodos. Métodos o técnicas con
nombres y/o apellidos de sus supuestos inventores, de masajes, de inducción de
sueño, de alivio de cólicos… a veces mezclados con pseudociencias o incluso
esoterismo, que no valen para nada. Sólo para sacarnos los cuartos.
¿Conoces el método LFS? Ese sí ha funcionado siempre. Pregúntame.
Si has llegado hasta aquí buscando la solución para los
cólicos, te recomiendo realizar una consulta completa para valorar al bebé, ver
las tomas, descartar problemas médicos, indagar en la causa y buscar la
solución.
Productos innecesarios son las infusiones a base de tila,
manzanilla, melisa… para dormir al bebé. El bebé se dormirá divinamente si está
en tus brazos o al ladito tuyo.
Productos innecesarios y
con posible toxicidad son alfalfa, amapola, anís estrellado, anís verde,
artemisa, cornezuelo, eucalipto, hinojo, nuez moscada, salvia, té de hierbas…
Productos que además
pueden disminuir la producción de la leche cuando es mamá quien los toma:
preparados de alcachofa, anís, comino, ginseng, lino, lúpulo, regaliz, romero, zarzaparrilla, soja…
Te aconsejo huir de nombres como: reuteri, colikind, kindival, blevit
digest, aero-red, eupeptina, colimil, blevit sueño, flores de bach, alivit
gases…
Etiquetas:
Infusiones, cólicos,
productos innecesarios, anticólicos, probióticos, método lfs
Categorías:
Lactancia, opinión
Puedes salvar tu lactancia
Ya lo he dicho muchas veces, no trabajo gratis. Como tú, o como tú, o como cualquiera. Como cuenta esta historia o esta fábula, saber qué tornillo apretar vale lo que te cobro. Porque para saber de qué tornillo se trata y cuántas vueltas darle, he estudiado, dedicado horas y practicado. Mis conocimientos y mi tiempo de estudio valen mucho. Y la ignorancia es muy atrevida…
Pongamos el caso de una mamá con bebé de 2 meses. Con una lactancia difícil cuando menos, por no decir realmente complicada. Lactancia que la madre está apoyando con biberones de leche artificial porque sin ellos el bebé no gana peso. Con un pezón fatal, con mucho dolor. Peregrina por matrona y pediatra sin mejorar. Hay un frenillo lingual, que nadie sabe/puede cortar. ¿Os suena esta historia?
Al menos han llegado a la conclusión de que hay un frenillo, incluso saben que es grado 3. Pero todo el personal que la ha atendido hasta ahora no sabe cómo actuar cuando ese frenillo da problemas y no se está cortando. O quizá tengan muy poco tiempo para dedicar a ese caso concreto.
Sin embargo, yo lo estoy viendo prácticamente a diario. A la consulta no suelen llegar lactancias perfectas. A veces sí, hay mujeres que quieren empezar bien y se aseguran. Pero normalmente lo que me llega son casos difíciles, algunos ya desesperados. Muchas veces soy la última opción pues el trabajo de una IBCLC es aún muy desconocido.
Estoy tratando anquiloglosias muy a menudo, y todas las madres, todas, a las que he tratado, han mejorado sus lactancias en mayor o menor grado. Además acabo de terminar, como logopeda, una formación de terapia miofuncional que estoy aplicando a los bebés con este problema y está funcionando muy bien.
Pero hay madres que cuando las dices que es una consulta de pago, reculan, y dicen algo así como: "total, ¿para qué voy a ir a consulta si ya sé que tiene frenillo?" Creen que no se puede hacer nada…
Esas madres están muy equivocadas. Se puede hacer mucho. Puedes salvar tu lactancia. Pero tienes que querer.
Lamento mucho que algunas lactancias se pierdan por eso. ¡Una verdadera pena!
Los IBCLC estamos preparados para dar respuesta a los problemas de lactancia, somos profesionales cualificados. ¡¡Todo tiene solución!!
Productos innecesarios (para la mamá)
No voy a hablar de los trastos que nos venden o pretender
vender cuando somos o vamos a ser mamás, que son muchos. Eso dará para otro
artículo.
O nos ofrecen curas milagrosas para las grietas, como las pezoneras de plata, o las pezoneras de cera, o la famosa crema de lanolina, que desde luego para curar grietas es para lo último que podría valer, y tampoco vale para prevenirlas. Sin embargo está en el "lote" de todas las embarazadas y recién paridas.
Voy a hablar de los productos que nos quieren vender para la lactancia, para hacernos creer que vamos a producir mejor leche, o más cantidad de leche.
Si sus creadores dicen que estos productos aumentan la
cantidad de leche: ¡huye de ellos!
Si dicen que aumenta la calidad de la leche, ¡huye de
ellos!
¿Por qué? Porque el cuerpo de una mamífera, o sea, tú, es
muy sabio y produce lo que tiene que producir. La lactancia funciona
fundamentalmente con tres hormonas, la oxitocina, la prolactina y el FIL. Y una
clave en la lactancia es: a más succión, mayor producción. No hay absolutamente
ningún producto que aumente tu producción de leche. Imagínate que hubiera un
alimento que así lo hiciera. Imagina que tú no lo sabes, imagina que lo tomas
porque está en tu alimentación, y resulta que te aumenta la producción. ¿Qué
pasaría? Que tendrías un excedente de leche o una ingurgitación en el peor de los
casos con riesgo de mastitis.
Si realmente necesitas producir más leche porque
hay un problema (poco aumento de peso del bebé, hipoplasia, hipogalactia verdadera…)
entonces hay maneras de enseñar y ayudar a tu cuerpo a que aumente la producción.
Pero desde luego no va a ser ninguna pastilla mágica. En pocos casos se puede
precisar el uso de galactogogos reales, prescritos por un médico especialista
en lactancia, pero si es necesario desde luego siempre va unido a una
extracción eficaz y frecuente. Lo único que hace aumentar la producción es un
frecuente y buen vaciado del pecho.
¿Para qué quieres tener más leche? ¿Necesitas realmente tener más leche? Asegúrate de que tu bebé mama bien, en buena
posición, y sobre todo a demanda, y entonces tendrás la leche que necesitas...
El complemento de yodo es lo único necesario en la lactancia, (y aun así hay controversia
al respecto). O el hierro si en las analíticas post-parto se ha visto que
tienes carencia. O vitamina B12 si eres vegana. Además de una alimentación
correcta, obviamente.
Yoduk cuesta aproximadamente 3 euros sin receta. Pero con receta
1 euro. Todo lo demás que quieran venderte, es innecesario. Existen en el
mercado muchísimos complementos vitamínicos que se venden o anuncian
específicos para lactancia. Todos a precio de oro: Natalben, unos 17€; Gestagyn Lactancia, Promil, Femasvit Lactancia, Prenavant, Ginecomplex…
No necesitas esos complementos.
Y si tienes la sensación de poca leche o tu bebé no está
cogiendo el peso esperado, consulta a una especialista, no te gastes el dinero en
productos innecesarios.
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Cesárea y lactancia
Una cesárea es una operación quirúrgica que consiste en
extraer el feto del vientre de la madre mediante una incisión en la pared
abdominal y uterina.
La cesárea puede estar justificada muchas veces. Pero muchas
más no lo está. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda situar la
tasa de cesáreas en un 10-15% para reducir los datos de mortalidad de
las madres y de los bebés en el parto.
En España se supera con creces. Según datos
del ministerio de Sanidad de 2012 la tasa es de 25,25%, y es mayor aún en la
sanidad privada. Castilla y León, nuestra comunidad, nada menos que un
27%. (Puedes leer también este artículo sobre por qué ya los niños no nacen en día festivo).
Puede hacerse si hay complicaciones en el momento del parto
como prolapso de cordón, problemas con la frecuencia cardíaca del bebé,
desprendimiento prematuro de placenta, herpes genital en el momento del parto….
Pero también en ocasiones se programa con antelación, a veces por causas justificadas
como placenta previa, macrosomía, mala colocación del feto, operaciones en el
vientre previas, embarazos múltiples… A veces se programa sin necesidad, por
comodidad de la madre (!!!), o por comodidad del personal (!!!).
Lo más frecuente es aplicar anestesia epidural o espinal así
que la mujer es consciente del proceso.
Se trata de una cirugía abdominal importante, y por eso
tiene más riesgos que un parto vaginal: más riesgo de infección, de hemorragia
interna, de coágulos, de lesiones de vejiga o en el intestino, mayor dolor, más
tiempo ingresada y recuperación más lenta que en el parto vaginal. Una cesárea
incrementa el riesgo de otra cesárea en siguientes embarazos. La cesárea es una operación mayor, con
riesgos para la madre. Pero hacer nacer al niño antes de tiempo también es malo
para él, es un bebé no maduro que aún no iba a nacer.
![]() |
| Foto cesárea |
Sea cual sea tu caso, lo importante es saber que con cesárea
se puede amamantar sin problemas.
Aunque aún circula un falso mito por ahí que dice que en
cesárea no sube la leche o que tarda más en subir. Ahora ya sabes que eso es
falso. El comienzo de la lactancia no depende del tipo de parto, sino del
momento en que sale la placenta. Una vez que sale (o te extraen) la placenta, la
progesterona que ha estado alta todo el embarazo empieza a bajar para dar paso
a la prolactina, encargada de producir la leche. Esto va ocurriendo de forma
paulatina hasta que alrededor de las 50-72 horas ya se tiene leche. Mientras
está el calostro, muy importante. Si se pone al bebé al pecho para que extraiga
el calostro, poco a poco, muchas veces a ratitos cortos, cada poco,
continuamente, la subida de la leche no
se nota de repente, ni con dolor o ingurgitación. Eso es buena señal. Si no
notas ingurgitación es que lo estás haciendo muy bien.
Antes eran mucho más frecuentes
que ahora las dolorosas ingurgitaciones porque no se ponía al pecho al niño
nada más nacer ni con tanta frecuencia. Sin ir más lejos en mi primer parto
tuve una ingurgitación de aúpa, por desconocimiento y poca ayuda en el
hospital. Cuando ocurre es doloroso y cuesta un montón que el bebé se enganche.
Puedes leer aquí
cómo solucionarlo.
O sea, que fisiológicamente no hay ninguna razón por la cual
el hecho de tener cesárea haga que la leche tarde más en subir.
Aún hay muchas mujeres que así lo creen firmemente y lo peor
es que sus médicos así se lo hicieron creer… y a día de hoy siguen convencidas
de que no dieron el pecho porque no podían al ser cesárea.
Pero…
Lo que sí puede ocurrir es que los obsoletos protocolos de
separación influyan. Son las rutinas del hospital las que pueden hacer que todo
este proceso natural se vea dificultado, empezando por esa innecesaria
separación la primera hora de vida. Y siguiendo porque al haber dolor te lo
pones al pecho menos veces, y porque necesitas que te echen una mano al
principio para colocarte al bebé.
Vale, pero he tenido cesárea, justificada o no, ¿ahora qué
hago?
Has tenido una cesárea. No era el parto que esperabas pero
las circunstancias te han llevado a cesárea, quizá porque el bebé estaba de
nalgas y en tu hospital no se atreven con un parto podálico. Quizá porque había
sufrimiento fetal. Quizá porque es un parto múltiple y uno de los bebés, o los
dos, no está colocado. Quizá porque sales de cuentas en festivo y el personal
que te va a atender no quiere trabajar en la guardia, o simplemente porque no
va a haber personal esos días festivos.
Sea la razón que sea, no ha sido parto vaginal. Y eso tiene
una implicación: la separación de la madre y el bebé.
Algunos hospitales, creyéndose muy modernos o actualizados,
dejan al bebé con el padre en una sala, solos, mientras la madre, sola,
aislada, se recupera en otra. ¿No podrían ponerles juntos? ¡¡No!! No vaya a ser
que a la madre le dé por querer tocar a su hijo… ("modo irónico on")
¿Qué ocurre pues? La separación suele durar entre 3 y 4
horas. Quizá algún hospital hace "sólo" 2 horas. Otros hacen muchas
más horas y mientras llevan al bebé a incubadora o al nido. Eso es más triste
aún. Si tu hospital al menos le deja con el padre, ni tan mal. Pero no debería
ser así. El bebé tiene que estar con su madre. Y si ésta está bien, así como el
bebé, si no ha habido complicaciones, si sólo tienen que controlar que recupere
la movilidad tras la anestesia, no hay ningún impedimento para que el bebé esté
en el pecho de su mamá, que es donde debe estar. Y con el papá acompañando y
usando sus manos si mamá aún no se puede mover bien.
Por fortuna hay ya algunos hospitales que usan la lógica y han adaptado o modificado los protocolos. Y
en un tiempo (¿cuántos años tendrán que pasar?) será lo normal en todos. No se
pueden evitar todas las cesáreas, y de hecho las que son necesarias salvan
vidas. Pero sí podemos luchar para que la cesárea sea respetada.
El primer día.
Como sabes, los bebés al nacer están despiertos y activos,
en estado de alerta. Este estado dura entre una hora y hora y media, incluso
dos horas. La OMS recomienda hacer piel con piel en esa primera hora, colocar
al bebé en el pecho de mamá en contacto directo, para facilitar la primera toma
y aprovechar todos los instintos activos. Una vez pasada esa primera hora el
bebé cae en un letargo fisiológico, el letargo de los recién nacidos, que puede
durar hasta 16-24 horas. Es un tiempo en que duermen y duermen y si no han mamado
bien en esa primera hora luego adormilados va a ser más difícil.
Pero volvamos a ese momento de separación mamá-bebé. En la
cesárea esa hora se la saltan. ¿Qué hacemos entonces? Cuando por fin "te
dan" a tu bebé, es muy importante que te lo pongas encima inmediatamente,
sin ropa de por medio, pero tapados por una sábana o toalla caliente. En ese
momento mágico conoces de verdad, por fin, a tu bebé. Aprovecha para conocerlo
y soltar todas las emociones. Es un momento mágico a pesar de todo. Una vez que mamá
y bebé os habéis conocido y estáis por fin juntos, con papá al lado, es
interesante contar con el apoyo de un especialista para explicaros todas las
señales y posibles pasos a dar o ayudar en la colocación. Lo más normal es que
el bebé no esté muy activo, pues se le pasó el estado de alerta. Pero en ese período
de sueño también hacen movimientos y gestos y en cuanto se muevan un poco hay
que aprovechar para ofrecerles el pecho. Al estar adormilados no van a estar
buscando. Si le colocamos muy cerca del pezón, con la boca casi pegando, cuando
haga algún movimiento lo tendrá cerca. Si hace ademán de abrir la boca, le
ayudamos. El primer agarre al pecho será más difícil, costará más tiempo que se
enganche. Pero sí puede hacerlo a pesar del letargo. El especialista te puede
ayudar a colocar bien la boca o darte indicaciones concretas para que tú lo hagas.
Te en cuenta que hablamos de cesárea y es posible que tengas dolor, que aún
sigas sondada, que tengas malestar y que apenas te puedas mover.
Durante todo el letargo es mejor que el bebé no se separe de
mamá, y si mamá también se duerme, eso que se lleva por delante. A medida que pasen
las horas el bebé se irá activando y despertando.
Importante estar atento a sus señales para no saltarse nada.
Las señales son el movimiento de la cabeza, de los brazos, y apertura de la
boca. No le dejes llorar, ponle al pecho antes.
Al principio le va a costar mucho agarrarse bien. Puedes
mientras irte familiarizando con el pecho. Si ya has hecho extracción prenatal de calostro, te será muy fácil ahora. Si no lo has hecho, es el momento
de empezar a extraer. La cara de una mamá que ve su primera gota de leche
(calostro) en el pecho es de satisfacción absoluta. Hablamos de gotas, pequeñas
gotas amarillas, nada más. ¡¡Y nada menos!! Ver que hay leche tranquiliza. Si hay varias
gotas puedes recogerlas con una mini-jeringuilla para dárselo después. Si ya
traías el calostro extraído, y ves que el letargo hace que no se agarre, es el
momento de darle un poco. Y tú continúas buscando esas gotas mágicas en tu
pecho.
![]() |
| Foto de la primera gota |
El segundo día de vida ya estará mucho más activo y buscará.
Aunque no te hayan dejado hacer piel con piel en la cesárea, o hayas tardado
mucho en poder hacerlo, la estancia en el hospital es estupenda para hacerlo,
pues no tienes que hacer nada más. Todo el rato que puedas.
Verifica siempre la posición de la boca. En las cientos de mujeres que he atendido en
esos primeros momentos, es curioso que aunque conozcan la teoría o hayan leído sobre
cómo poner al bebé, el momento en sí no tiene nada que ver con la teoría.
Siempre hay algo mejorable. Si tienes una especialista, tira de ella en los
primeros días. Empezar bien allana el camino para el después. Sírvete de los
conocimientos de quien sabe, déjate guiar.
Y entiende la demanda.
Porque es muy frecuente oír a las mamás decir que en cuanto
le deja en la cuna el bebé llora. O empezar con buen pie pero al 4º día ir pidiendo
una chupeta porque el cansancio va haciendo mella… Todo lo que sepas que es
normal, no lo interpretarás como un problema. Y si no hay problemas estarás más
relajada. Y si estás más relajada la oxitocina fluye por tu cuerpo (hormona que
hace posible la eyección de la leche, que salga del pecho).
El tercer día es posible que te manden a casa. Aunque en
cesáreas suelen ser 4 días en muchos hospitales, incluso alguno más. Es el
tercer día el momento de la subida de la leche. No tiene que doler ni tiene por
qué ser molesta si lo has hecho bien desde el principio, es decir, poniéndole
al pecho todo el rato.
Si la subida te pilla en el hospital, será el momento en que
el bebé empezará a coger peso. Allí les pesan a diario. Y en cuanto vean que la
curva es ascendente os darán el alta y te irás tranquila. Puede que te hagan ir
a pesarlo en unos días para comprobar que es así. Y en ocasiones aunque os
mandan a casa, te harán seguir yendo cada día o cada dos-tres días para
verificar que coge peso. Y si no coge lo esperado puede ser un martirio porque
intranquiliza muchísimo a la madre, lo cual no ayuda a que todo vaya bien.
Si por el contrario os mandan a casa y no te vuelven a
mandar pesar en el hospital, la siguiente vez que pesarán al bebé será en la
revisión de los 15 días ya con el pediatra de tu centro de salud, el que te
toque o elijas según casos. Las básculas serán distintas y puede que estén
calibradas diferente. Lo importante es que a partir de ahora todas las
referencias de peso serán en la misma báscula.
Pero yo siempre recomiendo no esperar hasta ese día 15 para
hacer la comprobación, porque, ¿y si no ha cogido el peso esperado? Si no ha
recuperado al menos el peso del nacimiento has perdido la oportunidad de
alimentarlo bien esos días. Quizá el bebé dormía mucho, pedía poco, o no te
duele y aparentemente parece que todo fuera bien. Puede ocurrir que un bebé
esté tan débil que apenas pida… Y no podemos esperar 15 días para darnos
cuenta de que algo no va, hay que remediarlo antes.
Si la subida te pilla en casa y es dolorosa o te da
problemas, mira aquí. Y en cuanto al peso del bebé, lo ya mencionado.
En la consulta pesamos al bebé y hacemos un seguimiento
pormenorizado para que todo vaya más que bien.
Amamantar en cesárea es perfectamente posible.
Si tienes una cesárea programada por el motivo que sea,
asesórate bien antes para evitar las dificultades asociadas a las rutinas de separación
del hospital. Y acompáñate durante.
Etapas que se cierran: disolución de Lactaranda
"A mis madres"
Como sabéis, la asociación Lactaranda acaba de disolverse. Lactaranda
llegó a ser un referente a nivel nacional, pero ahora, termina una etapa.
Es un orgullo para mí haber fundado y pertenecido a la
asociación durante los últimos 10 años de mi vida. Y el haber compartido tantas
horas de sábado tarde en las reuniones, y tantas otras horas, miles, de asesoría, a cientos de madres
que así me lo habéis permitido. Primero en las reuniones de aquella salita que nos
dejaba la entidad bancaria Caja Círculo. Luego en la sala del Centro Cívico. Después en la sede de
Galerías Isilla, cuyo alquiler se pagaba sin ninguna subvención, y más tarde
por fin en la sede que nos cedió el ayuntamiento.
Y también en vuestras casas. O a veces en la mía.
En estos años he dedicado gran parte de mi tiempo de forma altruista a esa labor
de apoyo a las madres recientes y a sus bebés, a hacer que consiguieran la
lactancia o que ésta al menos fuera algo mejor de cuando vinieron a mí.
En su día ya lo dije, pero reitero mis infinitas gracias a
todas vosotras, mis madres, que me permitisteis entrar en vuestras vidas en el período
más intenso de las mismas, en el inicio de la maternidad.
Recuerdo vuestras caras y vuestros bebés, aunque mi mente ya
no da para recordar los nombres de todos, perdonadme. ¡¡Han sido 10 años!!
Con vosotras aprendí la parte más importante de la asesoría:
el acompañamiento. La teoría me la dieron los cursos, los libros, las
formaciones y el estudio, pero vosotras me distéis la técnica y la práctica.
Cada una de vosotras diferentes, desiguales personalidades, distintos problemas,
dispares maneras de afrontar los miedos y los retos de la maternidad. De cada
una un grano de sabiduría. Gracias.
Quiero aprovechar también para agradecer el ánimo y el apoyo
recibido una vez sabida la noticia de que Lactaranda desaparece. Gracias por
vuestra empatía.
Por supuesto, Lactaranda eran
también otras socias implicadas y activas. Y las vidas de todas cambian, los
hijos crecen, los intereses evolucionan… A todas vosotras, AMIGAS con
mayúsculas, gracias también por embarcaros conmigo en la aventura de la
lactancia.
Agradecer el ánimo y el apoyo que
nos habéis dado tanto a mí como al resto de componentes de la junta directiva, tanto
por socios y/o amigos como por simpatizantes que habéis apreciado y valorado la
labor realizada en este tiempo.
Quiero pedir perdón por los errores que cometí, o por si
alguna no os sentisteis quizá bien asesoradas. Lo siento si no lo conseguí.
Gracias a mi familia por todo el
tiempo que les he robado y todas las veces que me han acompañado.
Con el fin de Lactaranda termina una parte de mi vida. Una etapa más.
Ahora continúo, pero como profesional.
Podéis encontrarme en la Consulta de Lactancia, físicamente
en C/Isilla 3, 1º, 11. Aranda de Duero.
Y en las redes en Facebook, en linkedin y en twiter.
(Redactado el miércoles 14 de diciembre de 2016)
(Redactado el miércoles 14 de diciembre de 2016)
Los 10 post más leídos del año
Aprovechando que el año termina, quiero desearos a tod@s
un feliz año 2017, lleno de un disfrute pleno de la maternidad / paternidad y de la lactancia.
Os dejo con la recopilación de los cinco artículos de
lactancia más leídos del blog en el año 2016. Si no los leíste en su día, te
invito a hacerlo ahora:
Y las cinco entradas de opinión más leídas:
La palabra más buscada ha sido "grietas". Señal de
que es el problema más generalizado al inicio de la lactancia, y con el
seguiremos lidiando en 2017.
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